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Comparativa: Camaro ZL1/Challenger Hellcat/Mustang Shelby GT350

Camaro ZL1/Challenger Hellcat/Mustang Shelby GT350
Redacción Auto Bild

El V8 con compresor del Chevrolet Corvette Z06 eleva al Chevrolet Camaro ZL1 a otra categoría. ¿Dónde queda ahora en comparación con el Ford Mustang Shelby GT350 y el Dodge Challeger SRT Hellcat? Una comparativa entre estos tres portentosos muscle cars nos dará la respuesta. Comparativa: Camaro ZL1/Challenger Hellcat/Mustang Shelby GT350.

El Obélix  de este encuentro es el Dodge de blanco impoluto. Con sus dos toneladas es unos 300 kilos más pesado que sus adversarios. Pero claro: a veces, una potencia descomunal puede minimizar ese exceso de peso, al menos, en recta: esta bestia entrega 717 CV y 881 Nm de par máximo, con una violencia que rara vez hemos visto en un coche antes. Cubre el 0 a 100 km/h en 3,9 segundo, y visto el patadón que pega, no debe ser casual que los reposacabezas sean tan gordos.  

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El Chevrolet va mejor calzado, y es una décima de segundo más rápido. No así en el 0 a 200, que el Dodge cubre en unos sorprendentes 10,7 segundos, mientras que su rival necesita 11,3. El chasis del Challenger es una construcción sólida proveniente del Mercedes Clase E  de la serie W210. Tiene una respuesta cómoda y solo las ruedas de 20 pulgadas merman algo el confort general de rodadura. No es un prodigio de agilidad, pero su conducción es bastante aplomada y con transmite un buen margen de seguridad.

No hay que olvidar, no obstante, que si te pasas con el acelerador la zaga se insinúa con bastante facilidad, incluso con el ESP activo, pero siempre es bastante controlable: los frenos de este Obélix no admiten muchas pegas: desde 200 km/h, esta mole se detiene antes que sus dos rivales. Muchas virtudes, aunque las inercias de su elevado peso se notan mucho en circuito. Por eso ha hecho, en Sachsenring, el peor tiempo de los tres: 1:38,92 metros. A su favor hay que decir que tiene la mayor punta: nada menos que 320 km/h. Aunque eso, en circuito, le sirve de bien poco...

Más 'nueveonce' que 'muscle-car'

El Camaro Z01 no  se conforma con ser un muscle-car: quiere ser más. Darlo todo en 'trackday', poner en apuros a otros deportivos, hacer vuelos rasantes en autovía, y hacer sudar al compresor de su V8 de 6,2 litros y 650 CV. Y lo demuestra con hechos: una dirección rápida, exacta y muy comunicativa, con un volante pequeño que queda al perfección en las manos. Añade unos Recaro con un excelente agarre lateral, una caja automática muy rápida de 10 relaciones, un chasis firme, unos frenos potentes y unos excepcionales neumáticos Michelin Sport 4S. Invierte menos de 32 metros para pararse desde los 100 km/h, y por muchas vueltas al límite que des al circuito de Sachsenring, te costará encontrar síntomas de fatiga.

El manejo es ágil y preciso, y las grandes ruedas delanteras de 285 que se resisten al temido subviraje, redondean un comportamiento inesperadamente deportivo en un 'muscle-car'. Todo se siente firme, definido, sólido: como un esperaría en un deportivo europeo. Las cifras materializan esta percepción: ha hecho su vuelta rápida a Sachsenring en  1:35,18 minutos, esto es: más rápido que un Corvette Stingray (1:35,53 min) y un BMW M4 Competition DKG (1:36,89 min).

También el Mustang Shelby GT350 es más un bólido de circuito que un 'muscle-car' al uso. Su V8 muestra todo su poderío a partir de las 3.5000 vueltas, y estira sin despeinarse y con un rugido estremecedor hasta más allá de las 8.000. Apoyado en sus neumáticos de 295 tiene unos giros muy directos en Sachsenring, con mínimos y controlados subvirajes. Sus asientos Recaro alcanzan casi la perfección en mullido y agarre.

Camaro ZL1/Challenger Hellcat/Mustang Shelby GT350

La buena ergonomía del volante también es un punto a favor para el circuito. Nos ha encantado su cambio de seis velocidades de recorridos largos y manejo ultrapreciso, que permite unas inserciones de lo más rápidas. En autovía hay un salto enorme de revoluciones en sexta, de modo que recomendamos estirar todo lo que puedas la quinta marcha si quieres exprimirle al quintaesencia. La marca del Shelby GT350 es muy respetable: con 1:37,43 minutos apenas es un poco más lento que, por ejemplo, todo un Alfa Giulia Quadrifoglio con semislicks.

¿La otra cara de la moneda? Un confort escaso por una suspensión dura y unas ruedas delanteras demasiado anchas. Resultado: si no lo llevas con mano firme por carreteras irregulares, los baches pueden provocar que el coche se desvíe con facilidad a izquierda o derecha.

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