Los coches alemanes, los más caros de mantener

Ocupan el grupo de cabeza, pero la marca más cara es británica.

En más de una ocasión habréis oído alguna expresión similar a “la cosa no es comprarse el Ferrari, el problema está en mantenerlo”. Se trata de algo que se dice cuando alguien manifiesta su sueño de tener un superdeportivo, pero lo cierto es que es algo que se aplica a cualquier coche sobre la faz de la tierra: los costes de mantenimiento son algo a tener en cuenta.

Y, como es obvio, no todas las marcas son igual de baratas o de caras de mantener, pero, ¿cuáles se sitúan en cada extremo? En el último informe de Consumer Reports al respecto queda claro que los coches alemanes (sobre todo los fabricantes premium) están en el top de marcas más caras de mantener, aunque la primera posición la ocupa con diferencia una británica.

Este dudoso honor corresponde a Land Rover, que tiene un gasto en mantenimiento de 4.250 dólares en los primeros 5 años, 15.000 en los 5 siguientes y esto hace un total de 19.250 dólares en la primera década de propiedad.

La plata es para Porsche, que en el mismo periodo implica un gasto medio de 14.090 dólares en mantenimiento. 

A continuación llega la tripleta de marcas premium alemana clásicas: Mercedes con un total de 10.525 dólares, Audi que tiene un coste de mantenimiento medio de 9.890 dólares y BMW, que se queda en 9.500.

Steven Elek, líder del programa de análisis de datos de automóviles de Consumer Reports, explica: “La diferencia promedio en el mantenimiento de un automóvil entre algunas marcas puede ser de miles [de dólares] en un período de 10 años. Además, los vehículos de lujo suelen ser bastante caros de mantener con el tiempo”.

“Si está considerando un modelo de lujo, puede ser conveniente comprar uno de una marca nacional [estadounidense] que pueda tener menores costos de mantenimiento y reparación. Por ejemplo, en 10 años, los modelos Mercedes-Benz cuestan más del doble de mantenimiento y reparación que los de Lincoln”, sentencia Elek.

Es algo que tampoco debe coger por sorpresa a nadie, puesto que este tipo de fabricantes, por los materiales que utilizan, las piezas que emplea y el coste de mano de obras que tienen en sus talleres oficiales, son considerablemente más caros que muchos generalistas.

Sin embargo, no solo de estos aspectos depende el coste de mantenimiento de un vehículo, también juega un papel capital con qué regularidad tenga que acudir al taller, la complejidad de sus sistemas, el número de piezas que tiene, pues cuantas más, más posibilidades hay de tener que acabar reparándolas, etc.

Esto es lo que hace que, en el extremo opuesto lidere en solitario una marca de coches eléctricos, Tesla. Ésta presenta un coste de mantenimiento de solo 580 dólares en sus primos 5 años de vida, así como otros 3.455 dólares en los siguientes 5, logrando un total de solo 4.035 dólares durante su primera década rodando.

Eso sí, está seguida muy de cerca por Buick y Toyota, ambas con 4.900 dólares tras esos primeros 10 años; y a un poco más de distancia por Lincoln (5.040 dólares) y Ford (5.400 dólares).

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España