Adiós al examen de conducir que conocías, la DGT confrima los cambios que aplicará en octubre

La DGT busca evaluar de manera más concreta a los futuros conductores y maximizar sus conocimientos sobre la seguridad vial con este nuevo examen.
El nuevo examen teórico para sacarse el carnet de conducir ya es una realidad. Hace unos meses, la Dirección General de Tráfico anunciaba cambios en la primera prueba para obtener el carné y será en cuestión de semanas, concretamente el 1 de octubre, cuando muchas de estas modificaciones por fin se puedan aplicar.
El examen teórico cambia por primera vez en 35 años
Desde hace más de 35 años que el examen teórico de conducir no sufría ninguna variación, más allá de ampliación de temario. No obstante, la sociedad ha cambiado, y los problemas en la carretera han aumentado con especial énfasis en la tecnología, así que no hay razón por la cual la primera prueba de acceso también se tenga que adaptar a estos cambios.
De hecho, y para la tranquilidad de los alumnos que se presentarán a partir de ahora, la base del examen es la misma: 30 preguntas tipo test con tres opciones de respuesta y solo una correcta. Otro detalle que no ha cambiado son los tres fallos como máximo para superar la prueba.

Por tanto, te estarás preguntando: ¿cuál es la novedad del nuevo examen? Aunque la estructura de la prueba es la misma, las preguntas serán distintas, pues se van a incluir vídeos para analizar la capacidad de respuesta y percepción del riesgo de cada alumno.
Gracias a una cuenta atrás, la DGT podrá asegurarse con mayor precisión de los conocimientos y habilidades de los alumnos al volante: "Vamos a utilizar vídeos con situaciones de riesgo para ver la percepción del riesgo que tiene [el examinado]", explica Pere Navarro, director general de la DGT.
España se suma a la lista de países que se adaptan a las nuevas tecnologías para sacarse el carnet
A pesar de la novedad que esto supone en nuestro país a la hora de sacarse el carnet de conducir, muchos otros países llevan incorporando este tipo de vídeos desde hace años. Uno de los primeros en hacerlo fue Reino Unido, y donde se registró un descenso de los siniestros viales en conductores jóvenes desde su implantación.
De esta manera, España apuesta por una mayor concienciación y preparación de los diferentes riesgos que te puedes encontrar en la carretera en los conductores del futuro. Gracias a ello, se espera lograr uno de los objetivos de la Estrategia de Seguridad Vial de 2021-2030: reducir a 0 los siniestros viales en nuestro país para 2050.
Sin embargo, el anuncio ha causado cierto caos que ha llevado a muchos alumnos a tomar una decisión drástica en su proceso de examen para no verse afectados por el nuevo modelo. Según apuntan desde Pyramid Consulting, empresa especializada en servicios jurídicos en materia de tráfico y transporte:
"El anuncio ha provocado inquietud entre quienes están ahora mismo estudiando. Muchos alumnos han decidido adelantar el examen teórico para evitar la nueva modalidad, considerada más exigente". A pesar del pánico generado entre los aspirantes ante el cambio del sistema de evaluación, la DGT ha asegurado que la dificultad no ha variado, por lo que "no hay que preocuparse de más".

Los cambios que se implantan a partir del 1 de octubre
Aunque la DGT quiere aplicar cuanto antes las nuevas preguntas con vídeos, esta medida deberá esperar, como mínimo, hasta el primer semestre de 2026. Aun así, si hay una modificación que entra en vigor a partir del 1 de octubre son las nuevas señales. La nueva señalización se está actualizando en distintos puntos del país desde su presentación el pasado 1 de julio.
Además, la insitutución de tráfico considera que ha pasado el tiempo suficiente como para incluirlas en el nuevo examen. Para los examinados a partir del próximo 1 de octubre, estas nuevas señales ya son materia de examen, y es de especial importancia conocerlas para asegurar una mayor formación vial.
Estas nuevas señales incluyen desde el paso de patinetes eléctricos y vehículos unipersonales, precaución y aviso de zona educativa o residencial, hasta puntos de recarga para vehículos eléctricos. Así mismo, se han modificado el diseño de muchas otras para que se ajusten a las nuevas necesidades tecnológicas, de género y de circulación.

