Esta es la gran novedad prevista para 2026 que ha puesto la DGT en el examen teórico

Quienes vayan a enfrentarse al examen teórico del carnet de conducir tendrán novedades a partir de octubre, pero sobre todo, desde el año que viene.

El examen de conducir es uno de los trámites por los que la mayoría de la población española pasa a lo largo de su vida. Seguramente todo el mundo que lea estas líneas haya pasado por el mismo formato, con un apartado teórico que, si se supera, luego lleva a las pruebas prácticas. Aunque parezca inamovible, en 2026 habrá un cambio importante en el examen teórico de conducir.

Hasta la fecha, la forma del mismo ha sido sencilla, con un total de 30 preguntas en las que está permitido un máximo de 3 fallos para poder aprobar. Sin embargo, desde la Dirección General de Tráfico (DGT) consideran que esta forma está basada casi exclusivamente en la memorización de test, algo a lo que el organismo quiere poner fin.

Siguiendo ese método, muchos aprobaban sin llegar a comprender realmente las normas, lo que generaba inseguridad y desconcierto al pasar a las prácticas en carretera. Es por eso que, a partir de octubre de 2025, va a llevarse a cabo una reforma para crear conductores mejor preparados y más conscientes de su entorno vial. Y en 2026 llegarán incluso más novedades.

El nuevo modelo mantendrá la estructura de 30 preguntas y el margen de tres errores como máximo, pero se sumarán contenidos más actualizados y relevantes. Así, habrá cuestiones sobre las nuevas señales de tráfico aprobadas en julio, en las que hay pictogramas en los que aparecen, por ejemplo, estaciones de recarga para vehículos eléctricos o patinetes de la misma naturaleza. El objetivo es que reflejen las últimas tendencias y cambios de la movilidad.

Sin embargo, la principal novedad llegará en 2026, cuando el examen, además de imágenes, incorporará vídeos breves con situaciones reales de conducción.

Esta idea se ha sacado de países como Reino Unido o Francia, que ya los utilizan y en los que el aspirante tiene que demostrar su comprensión real de lo que ocurre en la movilidad. 

Estos clips mostrarán escenas de riesgo o imprevistos en carretera de distinta índole, desde un vehículo averiado en el arcén a un peatón cruzando de forma inesperada, pasando por una retención repentina o una situación con condiciones meteorológicas extremas. 

Ante cada una de ellas, el estudiante deberá analizar lo que ocurre y responder sobre la actuación más segura. Con esta novedad, lo que la DGT quiere es que, además de que los futuros conductores se aprendan las normas, sepan aplicarlas en contextos reales, algo que resultará en una mayor seguridad tanto para ellos como para quienes les rodeen en la carretera.

Aunque la intención es buena, un cambio de estas características tiene consecuencias importantes. Las autoescuelas tienen que actualizar los materiales y los libros tendrán que renovarse añadiendo las nuevas áreas que se tratan, mientras que no son pocos los que se quieren sacar el carnet y que están intentando sacárselo antes de que entren en vigor los cambios.

Desde Pyramid Consulting, expertos en derecho de tráfico, explican: “Este nuevo formato supondrá un cambio en la preparación de los aspirantes y obligará a una adaptación tanto de los alumnos como de las autoescuelas, pero permitirá que los exámenes reflejen mejor las situaciones reales de tráfico”.

Aunque pueda generar cierta controversia, es difícil negar que ya iba siendo hora de que hubiera cambios en el examen de conducir teórico. Durante años, la preparación para esta prueba teórica ha consistido en repetir test una y otra vez hasta memorizar las respuestas correctas, en lugar de estudiar el propio libro.

Son muchos quienes, aunque empezaron a ir a clases teóricas, ante toda la materia que había que estudiar y el ritmo docente, acabaron en su casa, haciendo una lectura o dos, como mucho, del libro, para hartarse a hacer test hasta que sus resultados eran más o menos óptimos para ir conciertas garantías al examen.

Esto, como es lógico, aunque fue una estrategia que ha servido para que miles de aspirantes superen el examen, tiene claras carencias, puesto que se basa en la memorización y no en la comprensión, lo que hace que, luego, cuando se enfrentan a una situación real, muchos conductores no sepan que hacer. 

La llegada de un cambio tan importante es algo inusitado, puesto que el examen teórico no es que se haya caracterizado por ser muy maleable a lo largo del tiempo. Lleva con el formato actual desde hace muchísimos años y la novedad más relevante que había ocurrido hasta al fecha es la ampliación del número de preguntas, puesto que en origen era solo de 800 y en la actualidad llega hasta las 15.000 diferentes.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España