Skip to main content

Reportaje

Coches clásicos

La increíble historia del Fiat 600, que cumple 65 años

La increíble historia del Fiat 600
Sin él, la historia de la motorización en España hubiera sido muy distinta...

No, no es el Seat Seicientos que imaginas, aunque es cierto que la historia de la marca española (y la de la movilidad de otros muchos países del mundo), habría sido muy distinta. Si te fijas bien, hay pequeñas diferencias estéticas en el origen de este vehículo, que es puramente italiano. Pero, además, te vamos a contar muchas más curiosidades desde el comienzo, junto a su prototipo, en el corazón de Fiat. Esta es la increíble historia del Fiat 600, que cumple 65 años

Tras el final de la II Guerra Mundial (1939-1945), Italia -que además había resultado uno de los países perdedores como 'potencia del Eje', junto a Alemania y Japón, necesitaba motorizarse con vehículos utilitarios ligeros, con poco coste de fabricación, ajustados precios de adquisición y mecánicas relativamente prácticas y fiables para su mantenimiento.

La increíble historia del Fiat 600

Así que, como sucedió en otros Estados -fundamentalmente, los implicados en la contienda-, se puso la maquinaria industrial al servicio de esta nueva movilidad. Y la marca de referencia, Fiat, que también había transformado su producción para fines militares- tuvo mucho que decir en esto. 

Vídeo: un 600 eléctrico creado por estudiantes

Poco a poco, los vehículos modestos fueron abriéndose camino y una de las figuras claves en su diseño fue Dante Giacosa. Para la década de los 50, donde se empezaba a atisbar la luz al final del túnel, las necesidades de movilidad fueron haciéndose cada vez mayores... al tiempo que modelos de mucho éxito se empezaban a quedar pequeños en todos los sentidos. 

La increíble historia del Fiat 500
El Fiat 600 y el 500 Topolino, entre las obras de Dante Giacosa

Así, el popular Fiat 500 Topolino tenía que ser reemplazado por un vehículo de dimensiones casi igual de ajustadas pero con una línea y una tecnología totalmente actualizada. Y, sobre todo, con mayor habitabilidad, para que pudieran viajar en él cuatro personas adultas. 

El prototipo

Mientras que el resultado final sería sobradamente conocido -especialmente, en pasíses como España por su fabricación bajo licencia-, pocas personas saben de la existencia del prototipo del Fiat 600, que aún se conserva en el museo Heritage Hub que FCA posee en la antigua planta de Mirafiori (Turín, Italia). 

La increíble historia del Fiat 600

AUTO BILD ha estado junto a él y, como puedes ver en las imágenes, se trata de un concepto totalmente revolucionario. Sobre una carrocería monocasco, se inauguraba la disposición 'todo atrás', con motor, caja de cambios y tracción en la parte posterior, de tal manera que se ahorraba costes y espacio. 

La increíble historia del Fiat 600

Fiat mantendría esta configuración durante muchos años. Luego, montaría motores delante con la tracción posterior. Y no adoptaría la tracción delantera en la marca hasta el 128 (1969), tras probarla en el Autobianchi Primula cinco años antes. 

Dentro, unas sencillas butacas (desmontables la delanteras para que sirvieran de sillas en las escapadas al campo en familia), velocímetro central, volante de baquelita y reducido espacio para el equipaje -en la parte posterior del asiento de los acompañantes y en el frontal, bajo el capó del maletero-. El confort y la estabilidad quedaban remarcados con una suspensión independiente en las cuatro ruedas.

Pocos saben, tal y como nos revelan allí sus custodios del departamento de vehículos históricos, es que un primer momento, el motor iba a ser un bicilíndrico refrigerado por aire, muy similar al que luego montaría el nuevo Fiat 500 (1957-1975) -la Nuova Cinquecento- (abajo).  

La increíble historia del Fiat 600

El Fiat 600 definitivo

Finalmente, el 'concept' se refinó aún más y el en el Salón de Ginebra de 1955 arrancaría realmente la increíble historia del Fiat 600, con una magnífica aceptación.

La increíble historia del Fiat 600

La mecánica adoptada fue una de cuatro cilindros en línea, longitudinal, de 633 cc (21 CV) y refrigerada por agua mediante un pequeño radiador con ventilación forzada, asociado a un cambio de cuatro velocidades y marcha atrás con la primera sin sincronizar, cuatro frenos de tambor... y una línea que pasaría a la historia como una de las más reconocibles del mundo.

La increíble historia del Fiat 600

Su aspecto era totalmente innovador; sus cualidades urbanas, innegables; y sus dotes para escapar fuera, en familia, indiscutibles. Pero todo, con un diseño muy a la italiana que pronto gustaría a propios y extraños. 

La increíble historia del Fiat 600

La parte delantera se había redondeando lo suficiente como para resultar más simpática y cautivadora. Detrás, desaparecieron las 'orejas' iniciales que hacían de tomas de aire para refrigerar el motor y el capó quedó, en su lugar, mucho más ventilada gracias a un estriado horizontal que lo recorría de arriba a abajo. 

La increíble historia del Fiat 600
La increíble historia del Fiat 600

 

Además, para las ventanillas delanteras se optó por unos cristales corredizos (se eliminaba así el mecanismo elevalunas en el interior de las puertas), detalle que, junto a los tres bigotes -en lugar de dos- del logo frontal y la propia insignia, eran detalles por los que se distinguía el original del primer Seat 600 'N' -normal- (puedes ver las diferencias sobre estas líneas) ensamblado en España desde 1957. 

Fiat 600 Multipla  

Otra de las particularidades del Fiat 600 italiano fue que enseguida contó con la primera carrocería para seis plazas.

La increíble historia del Fiat 600
La increíble historia del Fiat 600

Se trataba de una variante que muchos consideran el primer monovolumen de la historia: el Fiat 600 Multipla (1956), aunque otros apuntan al Chrysler Voyager y al Renault Espace, en función del lado del Atlántico del que hablemos. 

La increíble historia del Fiat 600

¿Tiene sentido un Fiat Multipla 2020? 

Otras transformaciones

De nuevo, las transformaciones locales de otros carroceros del peculiar 600 tampoco se harían esperar, dentro y fuera de Italia. Además del 600 Multipla (muy apreciado por los taxistas), el coche se cortó, estiró o preparó para todo tipo de usos. 

La increíble historia del Fiat 600

En Italia hubo una versión playera (Fiat 600 Jolly), por ejemplo. Y en España, junto a la versión comercial transformada por Costa (en la imagen), se vendió el 600 cuatro puertas -Seat 800-, versiones de lujo firmadas por Siata e incluso una versión campera -Jungla- y una descapotable llamada Milton.   

Versiones oficiales Fiat

Paralelamente, el Fiat 600 fue recibiendo mejoras -como el motor de 767 cc- que, poco a poco, irían modernizándolo, aunque desde el principio tuvo al enemigo principal 'en casa': primero, con el Fiat 500 (1957-1975) y luego, sus sucesores naturales -850, 127...-. 

La increíble historia del Fiat 600
La increíble historia del Fiat 600

El Fiat 600 se ofertó desde el principio en versión descapotable (D). Luego se le dotó de puertas sin bisagras vistas que abrían por fin en el sentido 'correcto' (como las actuales en casi todos los coches), faros y pilotos más grandes, se eliminaron las luces de posición sobre las aletas... 

Otros mercados

La inmensa mayoría de las evoluciones fueron incorporándose también en otros mercados en los que se ensambló, que, como ya hemos comentado, fueron aportando también otros muchos elementos para adaptarse a los gustos locales. Estos fueron:

  • España: (como Seat normal, descapotable, D, E y L Especial). Llamado 'Pelotilla', 'Seílla' y 'Seiscientos'. 

Así se fabricaba un Seat 600

  • Yugoslavia (fabricado por Zastava como 750). 
  • Argentina (como Fiat 600 y 600 R). Conocido como 'Fitito' o 'Bolita'. Se estuvo fabricando allí hasta 1985.
  • Chile (vendido como Fiat). 

Casi 5 millones de unidades

Hoy, tras unas ventas conjuntas estimadas en 4.939.642 unidades, la increíble historia del Fiat 600, que cumple 65 años, se perpetúa gracias a los que todavía se usan a diario por el mundo y, especialmente, a los coleccionistas particulares que los mantienen. 

Viejas glorias: Fiat Seicento de 1998

Aunque el Fiat 500 le hace mucha sombra -y en países como Italia son mucho más numerosos-, el Seiscento clásico -no la reedición de 1998- puede conseguir en un estado aceptable por algo menos que su hermano menor (unos 4.000 euros por 6.000-8.000 de aquel). 

 

Y además

Más de Coches históricos: todo sobre los clásicos que nos apasionan