Prueba

Comparativa: BMW M135i, Seat León Cupra y Volkswagen Golf R

David López

Espectacular la comparativa entre BMW M135i, Seat León Cupra y Volkswagen Golf R. Los probamos a fondo en circuito y medimos sus tiempos por vuelta para saber cuál es el mejor compacto GTI del momento.

Hace poco hubiera parecido una locura comparar un Seat con un BMW, pero los tiempos han cambiadso mucho. Tanto, que en esta comparativa entre Seat León Cupra, BMW M1235i y Volkswagen Golf R, el compacto español se burla de sus rivales. Y es que cuando la carrocería gris del nuevo Seat León Cupra 2014 cruza la meta, los probadores miran la pantalla del cronómetro con incredulidad: 1:37.89. Un tiempo excepcional en el Contidrom. Y es que ha rodado a un nivel muy similar al de sus rivales, aun cuando tiene 20 CV menos que el Volkswagen Golf R y un déficit de 40 respecto al BMW M135i.

Y además, con tracción delantera. Seat se ha burlado de las leyes de la física y ha logrado lo que parecía imposible: un deportivo de verdad empujando como un demonio desde las ruedas delanteras. Y es que durante muchos años ha regido la regla de que un modelo con tracción anterior y más de 200 CV bajo el capó se ve sobrepasado, incapaz de mandar toda su fuerza sin que pierda la compostura y eficacia. Pero eso son ya historias del pasado. Los técnicos de Seat en Martorell han invertido mucho tiempo en la mecánica del Cupra para dotarla de un picante muy especial. Comparte el dos litros turbo con el Volkswagen Golf R, aunque con la potencia rebajada a 280 CV por orden y mandato del grupo matriz. Y a diferencia de su hermano alemán, no lleva tracción integral. Pero han recurrido a un diferencial bloqueable electromecánico (que también emplea el Volkswagen Golf GTI) para trasladar la potencia al asfalto sin que pierda tracción a la salida de las curvas más rápidas.

Por eso tiene ese comportamiento tan deportivo y es capaz de hacer grandes tiempos sacándole los colores a rivales más poderosos. El Seat León Cupra está preparado para eso y mucho más. Incluso en las cerradas curvas del Contidrom acelera con sobrada contundencia. Solo el parpadeo del testigo del ESP nos demuestra que la electrónica está dosificando la fuerza en algunos momentos, aunque esto es algo apenas perceptible para el conductor. Luego, en curvas rápidas, el modelo español se muestra sorprendentemente neutral y aplomado. No hace falta ser un experto al volante para rodar muy rápido con este coche y eso es algo que muchos agradecerán en el día a día. No solo el afinado ajuste del coche es responsable de sus buenos cronos. Seat ha sometido a su nuevo Cupra a una dieta intensiva de adelgazamiento y pesa 100 kilos menos que el Volkswagen Golf R, mientras que el BMW le supera en 140. Por eso, no nos sorprende que hace pocas semanas el León más potente hiciera la vuelta a Nordschleife en 7:58.4 minutos y rebajase en 10 segundos el mejor tiempo hecho por un vehículo de calle tracción delantera. Fue un hito logrado por el mismísimo Jordi Gené, aunque eso ahora ya es historia, porque el Renault Mégane RS 275 Trophy-R lo acaba de batir.

La barrera de los ocho minutos para recorrer los 21 kilómetros de este circuito solo la rompían los verdaderos deportivos. Con todo, el BMW y el VW no tienen por qué sentirse acomplejados. Especialmente el BMW M135i emociona con su concepción técnica: un seis cilindros en línea combinado con la propulsión trasera es algo que nadie ofrece en este segmento. Basta con pulsar el botón de arranque para darse cuenta de que los bávaros juegan en una liga propia. Mientras los sonidos del Volkswagen Golf y el León apenas te causan un gran sobresalto (más bien es un susurro), el rugido salvaje del BMW es puro deleite, también para tus vecinos. En el día a día, el M135i te cuida con unas maneras muy refinadas. El motor tiene una respuesta sedosa, mientras la aguja sube por el cuentavueltas a una velocidad pasmosa y el cambio automático de ocho velocidades (único disponible) inserta las marchas con absoluta perfección y sin tirones. Por su parte, el chasis filtra los baches con mucho confort. Pero el BMW puede mostrar su otra cara. Sobre el circuito, y en modo Sport, cambia radicalmente el carácter.

El motor se vuelve más incisivo y llena el estrecho habitáculo con un poderoso bramido. La transmisión automática cambia más rápido y solo el tarado del chasis no está todo lo acorde con lo que exige un circuito (se muestra demasiado blando). Y es que el BMW balancea más acusadamente que el Seat, y la zaga, cuando ruedas al límite, parece querer escaparse de las manos del conductor. Pero el cronómetro tiene la última palabra, y tras completar la vuelta se queda congelado en 1:37.30 minutos.

No te pierdas en vídeo de Gené con el Cupra rodando en Nürburgring

El Golf R necesita tres décimas más, pero ofrece la misma diversión. Su cuatro cilindros sobrealimentado brama al límite como un motor del DTM de los de antes, mientras la precisa dirección ofrece exactamente el tacto que requieres para trazar limpias trayectorias en circuito. Gracias a la tracción integral no tienes problemas de agarre en ningún momento y solo cuando lo llevas al límite el Golf muestra cierta indecisión entre el subviraje y el sobreviraje. Una minucia que, sin embargo, tiene consecuencias sobre el papel: con 1:37.96 minutos, es el más lento de la comparativa en circuito. Pero en lo que sí supera a sus rivales es en el uso diario. Puntúa en espacio interior, y su chasis adaptativo es lo suficientemente cómodo como para afrontar viajes largos o ir al supermercado. Algo en lo que también nos ha sorprendido el León: hasta ahora, Seat lograba el dinamismo de su Cupra a costa de tarados muy rígidos en detrimento del confort. Ahora, ese comportamiento ha cambiado y a mejor...

Hablemos de precios: Seat vuelve a ganar

En general, los tres rivales ruedan a un nivel muy similar y el cronómetro así lo ha confirmado. Las diferencias no llegan a un segundo y eso habla muy bien del equilibrio logrado por nuestros tres candidatos. Así que, al final depende de gustos subjetivos para decidirse por uno u otro... Siempre que no hablemos del precio. Y es que con 32.750 euros, el León es 15.324 euros más barato que el BMW M135i y eso es una barbaridad de dinero (te puedes comprar un pequeño utilitario junto con el Cupra). Con respecto al Golf, la cosa se equilibra un poco, pero la diferencia también es grande: el R lo supera en 6.480 euros. Y en vista de la calidad de acabados del León, esta diferencia no está justificada. Así, Seat no solo ha burlado las leyes de la física: también se ha burlado de BMW y VW.

Imagen de perfil de David López

Director Online

Coches grandes, pequeños, urbanos, deportivos... todos son interesantes y tienen mucho que probar y contar

Lecturas recomendadas