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Renault Mégane u Honda Civic de segunda mano: ¿cuál es más barato?

Renault Mégane u Honda Civic de segunda mano: ¿cuál es más barato?
Ambos tienen una fiabilidad notable, pero la demanda y los precios varían mucho entre sí.

El Renault lo has visto por todas partes; del Honda, quizás, ni te acordabas. Pero te han gustado los dos y quieres buscarlo en el mercado de usados. Correcto, muy correcto, porque ambos han demostrado una calidad bastante notable, según nuestros datos. Pero entre un Renault Mégane y un Honda Civic de segunda mano, ¿cuál es más barato?

No te pierdas: ¿Cómo comprar coches de segunda mano baratos?

Lo primero que hay que hacer es identificar las últimas generaciones del Renault Mégane y del Honda Civic para conocer su precios, la disponibilidad mecánica y los tipos de carrocerías, para empezar a descartar aquellas 'ofertas' de coches usados que poco se diferencian en precio final en los concesionarios.

Y a partir de ahí, 'tirar para atrás', porque en los dos casos hablamos de modelos de cierta veteranía en el nombre que pueden llevarte a confusión: el Mégane lleva en la firma francesa 25 años y los japoneses venden modelos el Civic ¡desde 1978! 

Como comprenderás, poco se parecen los primeros a los actuales; estos, con los de hace pocos años... Ni en la línea, ni en el equipamiento ni en los problemas de juventud (que el Mégane tuvo en sus inicios, en 2005, a pesar de ser un superventas consumado desde el momento en el que vio la luz como sustituto del Renault 19). 

Generalista vs 'premium'

El siguiente paso para acabar sabiendo si entre el Renault Mégane y un Honda Civic de segunda mano, se puede decir cuál es más barato, hay que hablar de la filosofía de cada uno, a qué públicos están dirigidos.

Prueba Renault Mégane 

El Renault pertenece a una marca generalista que, si bien en esa época venía de tener en catálogo algún escarceo premium como el Renault Velsatis y el Avantime, lo cierto es que no ocultaba su vocación de ser un compacto 'a volumen', generalista, que gustara a mucho tipo de gente y que tuviera desde versiones y acabados muy básicos de gasolina y diésel hasta una versión deportiva -y testimonial- anunciada por Fernando Alonso en los años en los que fue campeón del Mundo de Fórmula 1 con Renault, el motorista que también entonces tenía escudería propia: el Renault Mégane RS.   

El Honda equivalente, sin embargo, presumía de ser algo más premium, un coche del segmento C con una línea aún más agresiva y unos motores especialmente afinados, cuyos precios de adquisición y mantenimiento en países como España también eran superiores. La parte racing se reserva más bien a los modelos más recientes, con el interesantísimo Honda Civic Type R, que sí que es el más caro de segunda mano en comparación con toda la gama y con la de su rival (y Marc Márquez, Dani Pedrosa, Toni Bou y Max Verstappen han sido algunos de sus padrinos más recientes). 

Disponibilidad

Por eso, el siguiente apartado es la disponibilidad de ofertas para bucear. Como del Renault hubo más unidades y con mayor abanico de versiones y precios, pues tienes más dónde elegir. También en esto el Honda es más selecto, hasta en sus versiones más bajas.

Así que, de nuevo, si estás entre el Renault Mégane el un Honda Civic de segunda mano y te planteas cuál es más barato, lo normal es que en este apartado, la balanza de la economía de adquisición vuelva a inclinarse en favor del primero.  

Fiabilidad y recomendaciones

Sabemos también otras cosas respecto a estos modelos, por si te ayuda a decidir entre el Renault Mégane y un Honda Civic de segunda mano, al margen de cuál sea más barato 

El Mégane

Por ejemplo, que el Mégane TCe 130 GT Line no tuvo que enfrentarse a apenas críticas 2016. 

Además, cuenta con una atractiva firma lumínica en la zaga (creada por los alargados pilotos traseros) que siempre es algo agradable a la vista. En general, las expectativas eran grandes. 

Al menos, el factor de confort y seguridad no debería ser un problema, teniendo en cuenta lo bien dotado que viene el acabado GT Line: alerta de cambio de carril, control de crucero, climatizador bizona, Bluetooth... Nosotros lo mejoramos con el cambio automático, sistema multimedia R-Link y llantas de 18".

En el mercado de usados lo tienes desde 10.000 euros .

Renault Mégane u Honda Civic de segunda mano

Sólo la navegación también interrumpe la recepción la radio con demasiada frecuencia e, incluso por la noche, en la carretera más remota, sospecha de un "atasco por delante" e inmediatamente el navegador te propone desvíos por los mejores caminos de tierra. Mucho mejor fue la conexión Bluetooth con el teléfono móvil, que funcionó hasta el final sin ningún problema.

En el fondo, son pequeños detalles, pero hay que reconocer que el Mégane sacó pecho con su fiabilidad. Aquí es donde aparecía el motor: el 1,2 litros turbo con 132 CV probado, fue reemplazado en 2018 por un 1,3 de 140 CV. Aunque el nuestro tenía una respuesta muy agradable y contundente. 

Su consumo medio de 8,8 l/100 km es más que aceptable. Solo muestra pequeñas debilidades a altas velocidades, donde emerge una debilidad típica de los pequeños motores con turbo: cuando va subiendo la aguja del velocímetro muestra mucho ímpetu, pero por encima de los 150 km/h pierde energía. La culpa la tiene, sobre todo, la transmisión automática de doble embrague. A partir de 140, no baja a una marcha inferior automáticamente. Esto se debe a que la programación se ha optimizado para reducir las emisiones de CO2. 

¿No hay nada que criticar, pues? No en cuanto a la calidad. Sólo la dirección, ligeramente imprecisa en combinación con la enérgica suspensión del acabado GT Line, empaña un poco el conjunto.  

Finalmente, el Mégane nos ha demostrado que es un compañero de viaje con una estética diferente, que está bien fabricado y que resulta muy agradable en el día a día. No es un coche perfecto, ni tiene el chasis más equilibrado, pero sí una buena alternativa a los típicos coches alemanes y japoneses, como el Civic. Y, además, tiene una relación calidad/precio muy atractiva. Por ello, ha sido en nuestro mercado uno de los coches más vendidos. 

Honda Civic

El Civic actual databa de 2017 y para buscar un motor equivalente al que te presentábamos del Mégane, podríamos irnos al de esta prueba del Honda Civic 1.5 VTEC Turbo de 129 CV

Renault Mégane u Honda Civic de segunda mano

Con carrocería de tres puertas, sedán, y familiar, da algo más de juego que el Mégane. Es mucho más agresivo y afinado que el Renault en todo en todo y, por tanto, sus precios también son notablemente superiores. Lo puedes encontrar usado por unos 20.000 euros, casi el doble que el del rombo.  

Las buenas noticias: este año 2020 se plantea una actualización que podría abaratar el Civic usado actual (desde 2017). La otra, que si das un paso atrás, puedes disponer de uno bueno todavía más barato. Por ejemplo, este nuestro: 

El Honda Civic Tourer que analizamos, por ejemplo, no parecía haber recorrido los 90.000 kilómetros que indica el marcador. Algo tiene que ver también, claro, el buen cuidado de su anterior dueño. Pero no encontramos ningún fallo o elemento reseñable debido al uso, como llantas rayadas o superficies rasgadas.

Renault Mégane u Honda Civic de segunda mano

No había signos de oxidación ni tampoco rastro de bujes o manguitos de goma defectuosos ni de fugas de aceite. Al bajarlo del elevador, solo nos llamaron la atención los chirridos de los discos de freno. De hecho, es una pequeña tara típica de Honda que, eso sí, disminuía en la novena generación del Civic. Por eso es lo primero que debe revisarse.

Otra de sus debilidades estaba en su sistema de iluminación. Aunque no se trata de algo excesivamente problemático ni costoso.

Algunos critican su peculiar diseño, incluso aseguran que asustó a potenciales clientes. Y también ha cosechado críticas su motor de gasolina, debido a su bajo par. Pero a cambio, este bloque con cadena de distribución es muy resistente. La fuerza la desarrolla a base de revoluciones, aunque en comparación con los motores VTEC antiguos, la entrega de potencia es más homogénea. El diésel 1.6 i-DTEC tampoco conoce ninguna debilidad, pero no cumplía con la norma Euro 6 hasta el otoño de 2015

Tanto el concepto como la durabilidad son muy sorprendentes y convincentes en el Honda Civic, en general. Sus pocos puntos débiles son fáciles de solucionar. Y debido a su tecnología ya probada y comprobada, también confiamos mucho en su fiabilidad a largo plazo. Es también una buena opción de compra. ¡Y unos 10.000 euros más barato que su hermano de la generación 2017-2020!

 

 

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