Robert Redford nos ha dejado, y lo ha hecho con miles de anécdotas. Como la broma del Porsche que tenía con Paul Newman

Para recordar la memoria del actor Robert Redford, que ayer falleció a la edad de 89 años, rescatamos esta curiosa anécdota con Paul Newman y un Porsche.
El reputado actor y director de cine Robert Redford falleció ayer en Utah a la edad de 89 años. Siempre será recordado por su aportación al séptimo arte, en una larga trayectoria que le llevó a permanecer activo durante 60 años, entre 1959 y 2019. Durante su carrera profesional disfrutó de los coches, una de sus pasiones, los cuales le permitieron cosechar miles de anécdotas.
Redford debutó en la gran pantalla en 1962 y, tras varios trabajos, alcanzó el estrellato en 1967 junto Jane Fonda en la película “Descalzos por el parque”, y se consolidó como actor participando en diferentes trabajos posteriores.
La relación de amistad entre Robert Redford y Paul Newman
Fue en la película “Butch Cassidy and the Sundance Kid” de 1969 donde trabajó junto a Paul Newman, estableciendo la base de una sólida relación que perduró en el tiempo, tanto dentro como fuera del ámbito laboral, hasta la muerte de Newman en el año 2008.
Ambos actores entablaron una gran amistad donde las bromas eran comunes. Uno de los aspectos que unía a Redford y Newman era su pasión por el mundo del motor. Al parecer, Newman estaba obsesionado con las carreras, una pasión que comenzó en una escuela de conducción de Bondurant.
Al parecer, esta experiencia con coches deportivos llevó al actor a estará completamente enganchado de los motores y la competición, acaparando todas sus conversaciones. Esto molestó a su amigo Robert Redford, quien cansado de aguantar a Newman hablando todo el día sobre el mismo tema, decidió gastarle una broma con motivo de su 50º cumpleaños.
Según diferentes versiones de esta historia, Redford estaba cansado de que las conversaciones con Newman giraran siempre alrededor de la misma temática. Cualquier otro habría intentado hacerle ver que se estaba haciendo reiterado hablar todo el día de carreras de coches, pero el actor tenía otros planes.
Un regalo de cumpleaños que se convirtió en una larga broma
Estos planes giraban alrededor de un coche destrozado que fue cambiando de propietario con el paso de los años. Según parece, Redford adquirió un Porsche destrozado y encargó que lo dejaran en la puerta de la casa de Newman con un lazo. Este sería el regalo que su gran amigo le haría a Paul Newman el día que cumplía 50 años.
Las diferentes fuentes consultadas en línea acerca de esta historia, no detallan concretamente el modelo de Porsche ni el año de fabricación. Las únicas referencias encontradas apuntan a que se trataba de un coche que fue encontrado en Connecticut, en Estados Unidos, aunque se desconoce si este dato es real.
Sea como fuere, el Porsche pasó de estar en manos de Newman al salón de la casa de Redford. Más tarde, volvería al jardín de Newman, pero con una forma que cada vez menos se parecía a lo que había sido originalmente, un Porsche.
El propio Robert Redford explicó parte de esa historia en una entrevista que concedió al diario The Observer después del fallecimiento de Paul Newman en 2008. En un extracto de ese artículo se explica mejor cómo sucedió todo:
“Sobre todo, extrañaré la diversión que teníamos. Nos hacíamos muchas bromas”, explicaba Redford hace ahora casi 20 años cuando Newman falleció. “Yo solía correr con coches, y después de que él diera una vuelta con un Porsche raro que yo tenía, empezó a interesarse por las carreras”.
Según explicaba en su día el veterano actor, Newman “tenía reflejos increíbles y se volvió muy bueno” al volante. Sin embargo, “hablaba tanto de ello que me harté”. Redford quería darle una lección a su amigo y por eso “encargué que le entregaran una carrocería de un Porsche destartalado en el porche de su casa para su 50 cumpleaños”.
Newman le devolvió la carrocería y Redford la convirtió en una escultura
Lo más interesante viene a continuación. Tal y como explicaba Redford en 2008, Newman jamás del dijo nada acerca de este curioso regalo, aunque tampoco tardó mucho en devolverle la broma.
“Nunca dijo nada, pero poco después encontré una caja de metal fundido en el salón de mi casa”, explicaba el actor. Al parecer, Newman destrozó la carrocería del Porsche, la convirtió en una especie de caja y logró meterla en el salón de la casa donde Redford vivía alquilado. “Abolló el suelo”, explicaba.
El último golpe en esta genial broma lo asestó Robert Redford. Tal y como explicaba en la entrevista, “luego lo convertí en una escultura horrible y la tiré en su jardín. Hasta el día de hoy [2008], ninguno de los dos lo ha mencionado”.
Foto principal: Chris Pizzello. Copyright 2010 AP. All rights reserved

