Robert Redford tenía uno de los Porsche más exclusivos de la historia porque solo se fabricaron 116 unidades

Es habitual que las estrellas del cine tengan un Porsche en su garaje, pero Robert Redford no tenía uno cualquiera, sino uno de los más exclusivos: el 904 GTS.
Nos ha dejado una de las estrellas más icónicas del cine, uno de esos actores que hemos visto en cientos de películas a lo largo de muchas décadas. Y una persona que también tenía su afición por los coches. Robert Redford tenía uno de los Porsche más exclusivos de la historia porque sólo se fabricaron 116 unidades.
La jauría humana, El golpe, Dos hombres y un destino, El candidato, Tal como éramos, Todos los hombres del presidente o Memorias de África. Es imposible que no hayas visto estas películas o, al menos, algunas de ellas. Porque, de lo contrario, es que no has visto cine.
Robert Redford murió este martes a los 89 años en su casa de Utah. Según informó el diario New York Times, el fallecimiento se produjo mientras dormía, sin especificar una causa concreta.
La agencia de su representante, Cindi Benger, detalló en un comunicado remitido a varios medios de comunicación que el actor y director nacido en Santa Mónica, California, falleció “en las montañas de Provo (Utah), el lugar que amaba, rodeado de sus seres queridos. Lo extrañaremos muchísimo”, al tiempo que pedía “privacidad” para la familia.
Rápidamente, la noticia se difundió por todos los medios de comunicación de todo el mundo y por las redes sociales. Era uno de los actores más importantes de la historia del cine.
Robert Redford tenía uno de los Porsche más radicales y exclusivos
Hay una estrecha vinculación entre el mundo de Hollywood y Porsche. Muchos actores y directores de cine tienen o han tenido algún modelo de Zuffenhausen en su garaje. Robert Redford también formó parte de este selecto club y, tras su muerte, Porsche lo recuerda.
El actor californiano encarnó en Hollywood la autenticidad y el magnetismo de toda una generación, del mismo modo que Porsche lo hacía en las pistas y carreteras. Entre ambos surgió un vínculo natural, con el Porsche 904 GTS como protagonista, un deportivo radical que reflejaba la misma esencia de independencia y estilo del actor.
En aquel Hollywood de los 60 y 70, Robert Redford encarnaba en pantalla la rebeldía elegante y la sofisticación sin artificios de toda una generación. Paralelamente, Porsche consolidaba su posición como referente del automovilismo deportivo, con modelos que no necesitaban adornos para brillar.
Esa coincidencia de tiempo y espíritu hizo inevitable el vínculo entre el actor estadounidense y la marca alemana. Igual que Redford, un Porsche se definía por la pureza de su carácter y la fuerza de su presencia, grabándose para siempre en la memoria colectiva.
Entre todos los deportivos de la firma relacionados con su figura, el más recordado y documentado es el Porsche 904 GTS que llegó a tener en propiedad. Un coche radical incluso para los estándares de la época, nacido directamente de la competición, y del que sólo se fabricaron 116 unidades.
180 CV y sólo 650 kg de peso

Presentado en 1963, el 904 se concibió como un vehículo de carreras homologado para calle. Tenía un chasis de fibra de vidrio sobre bastidor de acero, una silueta afilada y un motor bóxer de cuatro cilindros de 2.0 litros que desarrollaba 180 CV en configuración de competición, que le permitía superar los 250 km/h, cifras impresionantes para los estándares de la época.
Gracias a su extrema ligereza (apenas 650 kg de peso) y su precisión de conducción, el Porsche 904 se convirtió en un arma perfecta tanto en los circuitos como en las carreteras abiertas.
No era un Porsche para cualquiera, y, precisamente por eso, parecía hecho a la medida de alguien como Redford: un actor que interpretaba rebeldes en la pantalla y respiraba independencia y glamour fuera de ella.
El 904 GTS era un coche que en California llamaba la atención incluso entre la élite del automóvil. Tenía el magnetismo de los deportivos de Zuffenhausen que habían conquistado las pistas europeas y el exotismo de algo que apenas se veía en las carreteras americanas.

Para un hombre acostumbrado a huir de lo convencional, era la elección perfecta. Con él, Redford reforzaba esa imagen de estrella que no se conformaba con lo establecido, que buscaba piezas con alma.
Hace unos años, el Porsche 904 GTS que perteneció a Robert Redford se vendió por más de 1.5 millones de dólares en una subasta de Bonhams, confirmando el estatus legendario de este modelo tanto en la historia de Porsche como en la cultura del automóvil.
Tras el fallecimiento de Robert Redford, Porsche ha recordado esta historia con una publicación en Instagram y despidiéndose del actor: “Siempre en nuestra memoria”.
Fuente: Porsche.

