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Las verdades y mentiras de renunciar a un coche oficial

Las verdades y mentiras de renunciar a un coche oficial

Noelia López

21/01/2016 - 11:21

Ciudadanos, Podemos y una diputada del PSOE han renunciado a tener coche oficial. Pero, ¿qué significa realmente esta decisión? ¿Supone que no les veremos nunca montados en un vehículo pagado por la Administración y conducido por un chófer que tiene nómina pública? En AutoBild.es hemos abierto una línea de investigación para responder a estas preguntas y saber qué va a pasar con los coches que los políticos no quieren usar.

Lo que ha sucedido este año, que haya partidos políticos que no quieren tener coche oficial, es algo inédito hasta el momento. Nos lo ha dicho el gabinete de prensa del Congreso que recuerda el nombre de algún diputado (pocos) que no utilizó nunca este servicio, pero no lo 'aireó' en público. Los nuevos políticos dicen estar hechos de otra pasta y para demostrarlo rechazan algunos privilegios, entre ellos, el tener un coche que les lleve de la puerta de su casa al Congreso y esté a su servicio cuando lo necesiten. Ahora bien, ¿qué supone realmente renunciar al coche oficial?

Para dar respuesta a este pregunta y que todo tenga sentido, es necesario hacer un poco de 'background'.

¿Qué políticos tienen derecho a coche oficial en el Congreso?

Ciudadanos, Podemos y la vicepresidenta socialista, Micaela Navarro, han dicho que no quieren coche oficial. Ahora bien, esto no significa que todos los diputados de Ciudadanos (40) y Podemos (65, sumando los de En Comú Podem y En Marea) renuncien a tener un coche a su disposición.

El Congreso asigna coche oficial al presidente, los portavoces y los miembros de la Mesa. Traducido en número, en la presente legislatura, les corresponde tener un coche a su servicio a Patxi López (presidente), a los miembros de la Mesa (ocho más el presidente) y a los portavoces. La junta de portavoces todavía no se ha constituido, por lo que no podemos dar un número cerrado, pero en la legislatura anterior estaba compuesta por 21 diputados.

Total: el Congreso asigna 30 coches oficiales, de los que nueve (los de la Mesa) los pone el Parque Móvil del Estado (organismo dependiente del Ministerio del Interior).

Sabemos seguro que dejarán de funcionar los coches de Micaela Navarro (PSOE), María Gloria Elizo Serrano (Podemos), José Ignacio Prendes (Ciudadanos), Patricia Isaura Reyes (Ciudadanos) y Marcelo Expósito (Podemos). Dicho de otra forma, solo cuatro de los nueve miembros de la Mesa usarán coche oficial.

A estas cinco renuncias hay que sumar las de Albert Rivera como portavoz de Ciudadanos y Pablo Iglesias como portavoz de Podemos.

La historia de los coches del Estado

¿Qué va a pasar con los coches rechazados?

Los partidos y diputados (diputada en este caso) que han renunciado a usar coche oficial hablan de un ahorro de costes como principal argumento. Es cierto que se reducirán los gastos; pero no es menos cierto que la partida no será demasiado elevada.

Desde el gabinete de prensa del Congreso nos cuentan que los coches de los políticos están alquilados en régimen de leasing y que no se van a cancelar los contratos. Significa esto que los vehículos que deberían tener un ocupante fijo pasarán a desempeñar otras funciones, "posiblemente entren en la flota de coches de incidencia", dicen en prensa. 

De momento, por tanto, no hay intención de subastarlos como ya se ha hizo con 71 coches oficiales en mayo de 2014 o los Ferrari que pertenecieron al Rey Juan Carlos I.

Tampoco hay que temer por los puestos de trabajo de sus conductores. "Se ha especulado mucho acerca de qué va a pasar con ellos, pero no se sabe", explica Charo, responsable del departamente de presa en el Congreso. "Muchos de ellos son ujieres, por los que si no tienen que conducir se les asignarán otras tareas", remata.

Coche oficial versus coche de incidencia

Llegamos aquí al 'meollo' de la cuestión: que un político rechace tener coche oficial, no significa que renuncie a tener un vehículo con chófer a su disposición.

Lo ha advertido Micaela Navarro: no usará su coche oficial, pero sí recurrirá a los vehículos incidencia del Congreso cuando lo necesite.

La forma más fácil de explicar esto es con dos definiciones y un ejemplo real:

- Por coche oficial se entiende aquél que se asigna a una persona, para su uso exclusivo. Es decir, el diputado con coche oficial siempre tiene el mismo vehículo y chófer que le va a buscar a la puerta de casa, le lleva de vuelta finalizada la jornada y está esperando su llamada para cualquier traslado (por motivos de trabajo, se entiende) durante todo el día.

Los problemas de los políticos al volante

- El coche de incidencia, por el contrario, no es de uso exclusivo. Forma parte de la flota de coches del Congreso y está a disposición de todos los trabajadores de la Cámara que tengan que desplazarse por cuestiones de trabajo. Es decir, no lleva y trae a casa, pero sí traslada a los diputados y demás miembros del Congreso siempre que sea por cuestiones laborales.

- Vamos ahora con el ejemplo. La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, fue de las primeras políticas en decir que no usaría coche oficial. Días después fue acusada por el PP de mentir, pero, en realidad, el que llevaba era uno de los que el Ayuntamiento de Madrid tiene como coches de incidencia.

- En resumen, que tal y como ha advertido la vicepresidenta segunda del Congreso si, a partir de hoy, ves a algún miembro de la mesa de Ciudadanos o Podemos montado en un coche del Congreso conducido por un chófer del Congreso, asegúrate de que sea de incidencia y no oficial antes de lanzar una queja.

El por qué de la negativa de los políticos al coche oficial

- Ciudadanos rechaza el uso de coches oficiales del Congreso "por pura coherencia". Así lo ha dicho el diputado electo Miguel Gutiérrez. Tiene sentido porque la formación naranja ya dijo que no a los dos Audi A6 que les correspondían cuando fueron elegidos para el Parlamento Andaluz.

Preguntado por el número y destino de los coches que no van a usar, Albert (su representante de prensa en el Congreso) dice que todavía no saben la cifra ya que están a la espera de que se repartan las comisiones, pero que "se comprometen a renunciar a todos los que les vayan adjudicando", como ya ha hecho Albert Rivera y sus dos representantes en mesa.

- El PSOE no ha declarado una negativa unánima. Sí lo ha hecho la vicepresidenta segunda de la Mesa. Su decisión sigue la línea marcada por Pedro Sánchez que, a finales de 2014, suprimió el uso de los coches oficiales en el partido. Eso sí, mantuvo el suyo propio "por cuestiones de seguridad". Quizá, por eso, no ha renunciado al que le da el Congreso. La pregunta es: ¿cuál de los dos utilizará?

- El tercer miembro de este grupo de partidos políticos que no quieren coche oficial es Podemos. ¿Sus razones? Imaginamos que las económicas, pero no podemos asegurarlo, pues aunque hemos tratado de conseguir su versión, desde la formación morada no han dado respuesta a nuestras preguntas. 

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Noelia López

Redactora de AutoBild.es

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