Pullita del CEO de Volkswagen a Ford: no utilizarán algunos nombres "por respeto"

Thomas Schäfer, CEO de Volkswagen, ha asegurado que únicamente recuperará el nombre de sus modelos más icónicos si los nuevos coches son fieles a sus genes".
La transición a la movilidad eléctrica está siendo uno de los mayores hándicaps para la industria automovilística europea. Los fabricantes están tomando cada uno su propio camino y estrategias, renovando así sus catálogos. En este sentido, las marcas están retomando los nombres de sus antiguos modelos para dar paso a nuevos conceptos. El CEO de Volkswagen tiene claras sus intenciones.
Volkswagen recuperará nombres de sus coches icono
Muchos fabricantes tienden a fabricar un vehículo y, una vez su presencia en el mercado termina, retomar su producción al cabo de unos años, así como recuperar su nombre para la fabricación de un nuevo concepto. Thomas Schäfer, CEO de Volkswagen, ha asegurado que el nombre de los coches icono de la firma alemana no se utilizarán para futuros vehículos.
Sin embargo, recientemente el Schäfer ha dado a entender que pretende recuperar nombres como el Scirocco o el Corrado, así como el del Eos. En declaraciones a Autocar, el CEO de la firma alemana ha indicado que "El Scirocco es un modelo muy especial".
"Puedo nombrar algunos más, pero si no refleja el ADN del coche original de forma muy clara, entonces preferimos darle un nuevo nombre y hacer otra cosa", asegura. A ello, ha añadido que, "según la opinión de los consumidores, es un error. Si llamas a algo por lo que no es, ten mucho cuidado. Si es un GTI, mejor que sea un GTI. Es nuestro modelo. Tiene que ser fiel a los genes".
Un dardo directo a Ford
Aunque no lo creas, lo cierto es que estas últimas declaraciones de Schäfer van dirigidas de forma directa a Ford, ya que es uno de los fabricantes que lanzan nuevos coches al mercado, recuperando nombres del pasado, como es el caso del Ford Capri y del Ford Explorer.

En el caso del Capri, lo cierto es que la recepción por parte del público no fue positiva. Ese nombre fue utilizado anteriormente en el famoso coupé deportivo, y ahora estamos hablando de que el pasado 2024 se utilizó dicho nombre para un crossover compacto del segmento C. Es decir, nada que ver.
Como decimos, uno de los modelos que Schäfer ha insinuado volver a traer de vuelta con el mismo nombre es el Scirocco. Pero, en este caso, tendría un motor eléctrico y se inspiraría en el diseño retro de los años 70, es decir, en el original.
El regreso fallido de nombres icónicos de la industria automovilística
Como decíamos en líneas anteriores, los fabricantes han recurrido en múltiples ocasiones a traer de vuelta nombres emblemáticos de su historia con la esperanza de revivir el interés y la nostalgia de los consumidores.
Sin embargo, en varios casos, el renacimiento de estos modelos no ha cumplido con las expectativas del mercado, ya sea por una ejecución que no estuvo a la altura del legado del vehículo original o porque el contexto de la industria había cambiado demasiado.
Además de los ya mencionados, cabe resaltar uno de los ejemplos más recordados; el Ford Thunderbird. Introducido en 1955 como un elegante coupé de dos plazas, el modelo ganó gran popularidad en sus primeras generaciones.

Sin embargo, tras una serie de rediseños que lo alejaron de su esencia original, Ford decidió frenar su producción en 1997. En 2002, la marca intentó revivir el Thunderbird con un diseño retro inspirado en los modelos de los años 50. A pesar del esfuerzo, el vehículo no convenció ni en rendimiento ni en posicionamiento en el mercado, lo que llevó a su desaparición definitiva en 2005.
Otro caso similar es el del Mitsubishi Eclipse Cross. El Eclipse original fue un icónico deportivo compacto de los años 90 y principios de los 2000, con un fuerte legado en el mundo de los coupés y el tuning. Sin embargo, Mitsubishi decidió reutilizar el nombre en un SUV de corte familiar en 2017, lo que generó confusión y decepción entre los fanáticos del modelo original.
Lejos de ser un deportivo con aspiraciones de alto rendimiento, el Eclipse Cross terminó siendo un SUV sin un carácter distintivo, lo que provocó grandes críticas. El Chevrolet Blazer es otro ejemplo de cómo un nombre con historia puede ser malinterpretado. El Blazer original era un todoterreno robusto que competía directamente con modelos como el Ford Bronco.
Sin embargo, cuando Chevrolet decidió revivir el nombre en 2019, lo hizo en la forma de un SUV de diseño moderno con enfoque en el asfalto en lugar de un vehículo al estilo todoterreno. Este cambio provocó una reacción negativa por parte de los seguidores del modelo clásico, quienes esperaban una propuesta similar a la del renovado Ford Bronco.
Un caso aún más polémico es el del Honda HR-V en su regreso a ciertos mercados. Originalmente, este modelo debutó en los años 90 con un diseño peculiar y un enfoque en la versatilidad. Sin embargo, su retorno en la década de 2010 lo convirtió en un SUV de entrada sin grandes innovaciones.



