Con esto puede convertir tu motor diésel en un híbrido enchufable con 70 km de autonomía

Los coches diésel están perdiendo popularidad ante los coches híbridos y eléctricos. Este kit puede convertir tu motor diésel en un híbrido en 24 horas.
Durante las décadas de 1990 y los 2000, los motores diésel ocuparon una posición dominante en el mercado automovilístico europeo. Su combinación de eficiencia, durabilidad y un precio del gasoil más económico que el de la gasolina, los hacía la opción preferida para muchos compradores.
Además, los avances en la tecnología diésel permitieron reducir las emisiones de CO2, adaptándose a las regulaciones ambientales vigentes. Sin embargo, el escándalo del Dieselgate en 2015 marcó un antes y un después.
Este fraude expuso que, aunque los motores diésel emitían menos CO2, producían niveles peligrosamente altos de óxidos de nitrógeno (NOx), un contaminante nocivo para la salud y el medio ambiente.
El Dieselgate perjudicó la reputación de los motores diésel
Los consumidores y reguladores perdieron confianza, lo que provocó que la Unión Europea endureciera aún más las normativas de emisiones, encareciendo los vehículos diésel y haciéndolos menos competitivos frente a otras alternativas.
Varias ciudades europeas introdujeron restricciones a los coches diésel en zonas urbanas, lo que aceleró la caída de sus ventas. Mientras que en 2017 más del 50% de los nuevos automóviles en Europa eran diésel, para 2020 esta cifra se redujo a menos del 30% y sigue descendiendo.

Simultáneamente, los vehículos híbridos y eléctricos comenzaron a ganar terreno, impulsados por mejoras en las tecnologías de baterías y una infraestructura de recarga cada vez más accesible. Los incentivos gubernamentales también jugaron un papel clave en este cambio, apoyando la adopción de soluciones más limpias.
La apuesta de la Unión Europea por la descarbonización del transporte ha llevado a las marcas a enfocar sus inversiones en la electrificación. Aunque sectores como el transporte pesado aún dependen en gran medida del diésel, el futuro de esta tecnología en los vehículos de pasajeros parece tener los días contados.
La prohibición de la venta de coches nuevos con motores de combustión a partir de 2035 ha acelerado esta tendencia, y muchos fabricantes han optado por retirar los motores diésel de sus catálogos.
A día de hoy, los vehículos híbridos han reemplazado en gran medida al diésel, consolidándose como la opción preferida para quienes buscan una alternativa más ecológica. Sin embargo, un problema persiste: muchos conductores aún utilizan coches diésel antiguos y altamente contaminantes, y las restricciones para ingresar a las ciudades se hacen cada vez más severas.
De diésel a híbrido en 24 horas

Una posible solución a este desafío ha sido propuesta por la empresa francesa Green Corp Konnection (GCK), que ha desarrollado un kit de conversión denominado Twin-E, diseñado para transformar un coche diésel en un híbrido sin la necesidad de realizar modificaciones significativas.
Aunque no se trata de una solución instantánea y asequible para todos, este kit se presenta como una opción más accesible que la compra de un vehículo nuevo. GCK ya ha establecido una red de más de mil talleres en Francia, donde los conductores pueden dejar su coche diésel y recogerlo convertido en híbrido en el mismo día.
El kit, que se espera esté disponible este año, incluye un motor eléctrico de entre 30 kW y 40 kW, una batería con una autonomía de 70 km, y un sistema de regeneración de energía durante el frenado. También cuenta con un cargador integrado que permite recargar la batería en un tiempo de entre 3 y 7 horas.
Además, el kit convierte el coche en automático e incluye una pantalla digital que permite seleccionar entre tres modos de conducción: eléctrico, térmico o una combinación de ambos. Según las pruebas realizadas, este sistema puede reducir el consumo de combustible en hasta 1,4 litros por cada 100 km, y las emisiones de CO2 a 39 g/km.
Aunque el precio oficial del kit aún no ha sido anunciado, se estima que rondará los 7.500 euros. El gobierno francés podría ofrecer subsidios para facilitar su adquisición. Sin embargo, el gran reto para GCK será la homologación del kit en los países europeos.
Se trata de un proceso imprescindible para que los vehículos convertidos puedan circular legalmente por Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). En Francia, los coches que utilicen este sistema recibirán una etiqueta Crit’Air, equivalente a la Etiqueta ECO en España.



