Ni gasolina ni eléctrico, convertir el coche puede ser la solución a la nueva movilidad

¿Alguna vez has escuchado hablar de ‘Retrofit’? Es el proceso de convertir un coche de combustión interna a un coche eléctrico. Te lo contamos aquí. 

El paso de los coches de combustión interna a los coches eléctricos representa una transformación radical en la movilidad, marcando un hito significativo en la historia del automovilismo. Este cambio se impulsa por la necesidad urgente de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y combatir el cambio climático, así como por el avance tecnológico y la evolución de las preferencias de los consumidores. 

La transición hacia los vehículos eléctricos (VE) no sólo tiene el potencial de disminuir la dependencia de los combustibles fósiles, sino que también promete una serie de beneficios adicionales, como la mejora de la calidad del aire, la reducción del ruido en las ciudades y el fomento de una infraestructura energética más sostenible. 

Sin embargo, este proceso también enfrenta desafíos significativos, incluyendo la necesidad de desarrollar una red de carga adecuada, la gestión de la producción y reciclaje de baterías, y la adaptación de las políticas públicas y regulaciones. 

Y son estas trabas las que impiden que muchos clientes se sigan decantando por los coches de combustión interna, sin poder dar un paso más allá hacia la electromovilidad. Pero ojo, porque conocemos otra solución que puede que llame tu atención. ¡Sigue leyendo!

Retrofit, convertir tu coche en un eléctrico  

Seguramente hayas escuchado hablar sobre convertir un vehículo de gasolina a GLP. Pues bien, esto también recibe el nombre de ‘retrofit’. Como te podrás imaginar, este proceso consiste en convertir tu coche de combustión interna en una unidad eléctrica

Se trata de un proceso en el que piensan muchas personas que quieren optar por la Etiqueta Cero emisiones de la Dirección General de Tráfico (DGT), con el fin de poder circular por la ciudad sin tener que sufrir ningún tipo de sanción por las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). 

De hecho, hace unos meses se habló de una startup alemana, e-Revolt, la cual se encarga de convertir los coches de gasolina y diésel en coches 100% eléctricos. Por supuesto, no es la primera empresa que ha hecho esto, pero sí la que ha puesto el foco en los vehículos más contemporáneos

Con esto, nos referimos a que muchas empresas se encargan de hacer dicha conversión con vehículos de alta gama, y no se centran en aquellos de uso más común, como puede ser, por ejemplo, un Volkswagen Golf

Asimismo, e-Revolt ha optimizado el proceso de convertir un coche de combustión en un eléctrico, marcando un tiempo de conversión de tan sólo 8 horas. Es decir, esto significa que en 8 horas tu coche puede pasar a ser eléctrico. 

Precio y autonomía tras el proceso

Este proceso tiene un valor de entre 12.000 y 15.000 euros. Así que no, no es nada barato, sobre todo porque estás pagando un precio extra sobre un coche que ya has comprado. ¿Y la autonomía? Seguramente esta haya sido una de las preguntas que te estés haciendo. 

Pues bien, la compañía afirma que la batería tiene energía suficiente para recorrer un total de 250 y 300 kilómetros. Por supuesto, con el paso de los años, no sólo esta empresa, sino todas ellas que se dediquen a dichas conversiones, tratarán de mejorar esta cifra. 

¿Cómo es el proceso de convertir un coche de gasolina a un eléctrico? 

El primer paso es llevar el coche a un taller especializado para que lo evalúen adecuadamente. Es fundamental que el coche esté registrado en la Dirección General de Tráfico. Un coche dado de baja definitiva es difícil de volver a activar; aunque es posible, el proceso es muy complejo y generalmente no vale la pena. 

Con la ITV en regla, los mecánicos inspeccionan el estado general del vehículo para determinar si es apto para la conversión, prestando especial atención a zonas estructurales como el chasis y la suspensión. Y, con la aprobación de los expertos, se procede a retirar todos los componentes de combustión del coche. 

Primero se extrae el motor, seguido por la transmisión, el sistema de escape y el tanque de combustible. Si decides hacer esto por tu cuenta, ten especial cuidado con el tanque, ya que puede contener combustible o gases inflamables. 

El desecho de estos componentes debe realizarse cumpliendo con las normativas de reciclaje. Algunos elementos, como el cableado esencial, deben conservarse, lo que hace que la transformación sea más sencilla en coches antiguos.

Una vez liberado el vano motor y la zona inferior del coche, se realizan preparaciones intermedias antes de iniciar la reconstrucción. La batería y el motor deben anclarse al chasis del vehículo. Es probable que se necesite mover otros componentes para que todo encaje perfectamente y quede bien fijado. 

Los técnicos de la ITV se centrarán en estas áreas críticas, por lo que este paso es tan importante como la propia conversión. Los coches eléctricos tienen menos piezas que los de combustión. El motor eléctrico y los componentes auxiliares son más simples. 

La batería es la pieza más grande, costosa y pesada. Su instalación es relativamente sencilla, pero el cableado asociado requiere mucho cuidado para evitar daños. El motor eléctrico, aunque necesita menos anclajes, debe quedar perfectamente fijado

Además, se instalan los alimentadores para la recarga, la placa de control, los frenos y las conexiones con los componentes eléctricos existentes. Con todo instalado y conectado, es momento de probar el sistema para asegurarse de que funciona correctamente. 

Las primeras pruebas se realizan en parado para evitar problemas mayores. Se verifica que todos los elementos respondan adecuadamente, que el coche mantenga todas sus funcionalidades y que la estructura soporte el nuevo conjunto eléctrico. 

Si todo está en orden, se procede a la homologación en un centro de certificación autorizado, donde se evaluará y certificará la calidad del trabajo. Este informe será esencial para pasar la ITV y poder circular legalmente.

¿Qué coches se pueden convertir a eléctricos? 

A priori, todos los coches del mercado pueden convertirse en eléctricos. En este caso, los mejores para llevar a cabo este proceso son los coches pequeños y antiguos, aunque es cierto que, como decíamos, las empresas se centran en los coches de lujo. 

Asimismo, cabe resaltar que, cuantos menos componentes eléctricos tengan (los coches originales), será mucho más fácil de convertir. Lo mismo sucede con su tamaño; cuanto más pequeños sean, mejor y más sencillo será. 

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