Otro ejemplo de que el coche eléctrico no está calando lo esperado

Un nuevo retraso.
Estamos terminando el mes de julio y nos es difícil calcular cuántas veces, a lo largo de 2024, hemos escrito un artículo similar a este: una nueva marca ha anunciado retrasos en los planes que tenía para los coches eléctricos, una muestra más de que su implantación y calado está muy lejos de lo que se esperaba originalmente.
En este caso no va a afectar mucho a los conductores europeos, puesto que ha sido Buick la que ha confirmado que la llegada de su primer modelo eléctrico para el mercado estadounidense va a retrasarse.
Éste fue anunciado originalmente en 2022 y su llegada estaba prevista para este mismo año, pero la CEO de la compañía, Mary Barra, ha anunciado, en una llamada a sus inversores para comunicar los resultados económicos del segundo trimestre del año, que finalmente no será así.
Barra no ha dado muchos detalles, aludiendo al hecho de que la marca ha optado por tener un enfoque equilibrado a medida que el mercado se desarrolla. Esto, traducido al cristiano, viene a decir que el desarrollo de vehículos eléctricos estará presente, pero que se llevará a cabo según la demanda del mercado, que por el momento no es suficiente.
Según apuntan desde Automotive News, la CEO habría dicho lo siguiente: “Durante los próximos años, los pronosticadores externos ahora ven que el mercado de vehículos eléctricos crecerá de manera constante, pero más lentamente que en los últimos años”.
No se trata de algo nuevo y es que, como hemos dicho, a lo largo de este año son múltiples los fabricantes que han anunciado variaciones en su hoja de ruta eléctrica, viendo que la adopción de los coches de cero emisiones no está siendo alta y apostando por tecnologías intermedias, como los híbridos enchufables, en esta etapa de transición intermedia.
Con esto en mente, la decisión de Buick parece lógica, pero es posible que no sea el único motivo por el que el fabricante habría decidido hacer este movimiento.
La marca ya cuenta en su gama con coches eléctricos, pero solo los vende en el mercado chino. Se trata de los Electra E4 y Electra E5. Aparentemente, el plan inicial de la firma era tomar este último y venderlo en Estados Unidos con cambios ligeros y renombrado como Buick Envision.
El plan era viable y relativamente fácil de llevar a cabo, pero ya no, porque la Casa Blanca anunció un cambio importante en los aranceles a los coches eléctricos importados desde China, que va a pasar del 25% que tenía hasta ahora, a un 100%.
Se trata de una medida proteccionista en la misma línea de las anunciadas por la Unión Europea para los coches eléctricos que se importen del país asiático, y que en el caso de Buick haría que el precio de su EV no fuera competitivo.
Son daños colaterales de una medida así y es que hay marcas estadounidenses y europeas que fabrican directamente algunos de sus coches en China, por lo que también se han visto afectadas por un movimiento así. Valga como ejemplo el caso del Tesla Model 3, que, debido a estas circunstancias, desde el 4 de julio se ha encarecido en los mercados europeos.
