Kia trolea a Elon Musk: “Lo compré después de que Elon Musk se volviera loco”

La filial noruega del fabricante coreano ha creado una polémica campaña de publicidad atacando directamente al CEO de Tesla por sus últimas acciones.
Tesla se ha convertido en el saco de boxeo de medio mundo, algo que tiene que ver bastante no solo con Elon Musk en sí (algo que ya venía siendo así desde hace tiempo), si no con el hecho de que el CEO de la firma haya entrado a formar parte del gobierno de Donald Trump y con su escena con el polémico saludo. Ahora Kia se ha sumado al vapuleo de una manera no muy sutil.
No ha sido la marca coreana a nivel global, si no su división de Noruega, que ha decidido ir a la yugular y aprovechar las polémicas alrededor del creador de SpaceX para lanzar campañas promocionales tanto en internet como incluso en los medios tradicionales.
Dada su naturaleza, la que se ha hecho más viral ha sido la primera. Aunque a día de hoy ya la ha borrado, por el revuelo que se ha montado, la cuenta de Kia Noruega (@kiabilnorge) en Instagram hizo la publicación que se puede ver aquí.
En ella se puede ver la zaga de un Kia EV3 luciendo una pegatina que reza “I bought this after Elon went crazy”, es decir, “Me compré esto después de que Elon se volviera loco”.
Es una referencia directa a la pegatina que muchos dueños de coches Tesla han estado poniendo en sus coches a raíz de los últimos actos protagonizados por Trump. Al principio aparecieron casos contados, pero rápidamente se ha popularizado (especialmente en Estados Unidos) y actualmente se pueden comprar sin problema en plataformas como Amazon.
El usuario de X (red social de la que Elon Musk es dueño, antes conocida como Twitter) que guardó la publicación señala que le parece que da mala imagen para la firma coreana que su división noruega comparta algo así y muchos usuarios se sumaron a su punto de vista.
Debido a las críticas, finalmente se eliminó la publicación original, a la que ya no se puede acceder.
Pero ahí no para la cosa, también en Noruega la compañía lanzó una campaña de publicidad que también hacía referencia, de una manera poco sutil, al propio Elon.
El titular se traduce como “En estos días de Elon”, haciendo un juego de palabras con una expresión inglesa en la que cambia ‘joy’, que significa ‘disfrute’, por el nombre del CEO. Además, por debajo del Kia EV4 se puede leer “Si conducir un juguete eléctrico americano te da que pensar, entonces eres bienvenido”.
Es algo que puede llamar la atención en España, donde las políticas de publicidad que se usan son bastante estrictas y no se hace mención a productos rivales del mismo sector, pero este tipo de campañas agresivas si que es mucho más común en otros países, donde los ataques directos a competidores son mucho más habituales (recordemos campañas míticas de Coca-Cola y Pepsi).
De hecho, hace tan solo unas semanas se pudo ver otra campaña en Londres, aunque esta vez no tuviera nada que ver con otra marca de automóviles, en la que el mensaje principal era “Don’t buy a swasticar", es decir, ‘no te compres un swasticar’, haciendo un juego de palabras entre ‘coche’ y ‘esvástica’, acusando no tan veladamente a Musk de ser nazi.
Dentro de la misma se pudieron ver carteles en paradas de autobús cuyo lema era “Goes from 0 to 1939 in 3 seconds", es decir, ‘Pasa de 0 a 1939 en 3 segundos’, de nuevo haciendo referencia al régimen de Adolf Hitler.
Y ha habido casos de reacciones mucho peores, con bastantes actos de vandalismo que han ido desde el robo de ruedas de Tesla a pintadas en los coches o en las fábricas, pasando por amenazas diciendo a los dueños que vendieran sus vehículos antes de “sea temporada abierta”, aludiendo a la caza.
Otros más inocentes han sido la pega de carteles recomendando a quienes tengan perro que depositen las heces de los mismos en la caja de carga de los Tesla Cybertruck o que “si ves a Elon Musk, también podrías depositarla directamente en su boca”.
La cuestión es que las cifras dejan claro que Tesla se encuentra en una posición bastante comprometida. Debido a los actos de Musk, el valor de la compañía está cayendo en picado y es que el pasado 10 de marzo tuvo su peor día en bolsa en los últimos cuatro años.
La elección de Trump como presidente de EE.UU. supuso un subidón para las acciones de la empresa, pues en apenas un mes y medio Tesla pasó de cotizar en 242 dólares a valer 488 dólares por acción, su máximo histórico. Sin embargo, desde diciembre la caída ha sido del 40%. Además, a esto hay que sumar caídas de ventas importantes en múltiples países.
