El año del híbrido: el mundo aún no está preparado para el coche eléctrico por razones como esta

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El futuro será eléctrico, sí, pero a su debido tiempo. El mundo no está preparado todavía para el coche eléctrico y 2025 se presenta como el año del híbrido.

Que el futuro de la automoción será eléctrico es algo que nadie discute. Nos guste o no, queramos o no será así. Otra cosa es la velocidad a la que se produzca. Y no será tan pronto como parecía o nos hacían creer. La realidad es que el mundo no está preparado aún para el coche eléctrico y 2025 se presente como el año del híbrido.

Toda tecnología nueva, cuando aparece, necesita un tiempo para mejorar y perfeccionarse. Dependiendo del tipo de aparato, ese tiempo pueden ser décadas, no sólo unos años.

Podemos hacer un símil con los actuales teléfonos móviles. Hoy todo el mundo tiene lo que se conoce como smartphone, con el que prácticamente se puede hacer de todo. 

Sin embargo, los primeros móviles ni siquiera cabían en un bolsillo ni podían enviar un simple mensaje de texto. Todo eso y muchísimo más llegó con el paso de las décadas y la evolución tecnológica. 

Algo parecido ocurre con el coche eléctrico. Los primeros modelos eran muy rudimentarios y, en los últimos diez años, han evolucionado mucho. Pero todavía queda mucho por hacer. No es problema, todo llegará, pero a su debido tiempo.

El mundo no está preparado aún para el coche eléctrico

2024 iba a ser el año del despegue definitivo del coche eléctrico. Al menos, eso decían las predicciones de la mayoría de fabricantes el año pasado, por lo que estaban ansiosos por lanzar nuevos modelos eléctricos puros.

Sin embargo, ya sabemos lo que ha pasado este año que está a punto de despedirse. En el primer semestre quedó claro que algo había cambiado

Las ventas de eléctricos no iban como se esperaba y muchas marcas empezaron a recular en sus pretensiones: de preparar muchos coches eléctricos a modificar sus planes para retrasar varios años su conversión en marca eléctrica.

Mercedes, Volvo, Ford, Cadillac… incluso marcas de alta gama como Aston Martin, Lotus o Porsche han corregido su hoja de ruta a lo largo de este año y ya no ponen el foco en el coche eléctrico, sino en los híbridos

Todas, en mayor o menor medida, han dicho que el motor de combustión seguirá teniendo presencia en los próximos años, acompañado de algún tipo de electrificación.

Los consumidores quieren vehículos eficientes

¿Qué es lo que ha pasado? Sencillamente, que el mundo todavía no está preparado para el coche eléctrico. Lo cual no quiere decir que no lo vaya a estar en el futuro. Simplemente, que los tiempos van a ser más largos.

El mercado se entusiasmó con el concepto de un automóvil eléctrico, pero no estaba listo para su adopción masiva. Sin embargo, los consumidores sí exigieron vehículos eficientes y electrificados, pero sin renunciar a la comodidad de los motores tradicionales.

La gente ha comprado híbridos en lugar de eléctricos puros y esto ha obligado a muchas marcas a dar un giro de timón, cambiando su estrategia para los próximos años. Un ejemplo claro es Lotus, como te contamos hace poco.

La marca británica dijo que el Emira sería su último modelo de combustión y que ya sólo fabricaría coches eléctricos. Ya tiene dos modelos en el mercado, el Eletre y el Emeya, y estaba preparando otro SUV más pequeño que pudiera competir con el Porsche Macan eléctrico

Sin embargo, la compañía ha cambiado de parecer: ya no va a apostar únicamente por baterías, sino que también va a recurrir a motores híbridos enchufables, tal y como anunció el CEO de Lotus, Feng Qingfeng, en el último Salón del Automóvil de Guangzhou, en China.

Otro caso paradigmático es Volvo. Todavía en mayo, el CEO de la marca sueca, Jim Rowan, afirmaba que todavía veía posible un catálogo únicamente de coches eléctricos y aseguraba que podría terminar con las ventas de coches de combustión en sólo cinco años.

Pero ese optimismo se acabó en verano, al reconocer que el objetivo inicial de convertirse en una marca eléctrica para 2030 no se alcance. Finalmente, en septiembre reajustó su programa.

Ahora, el nuevo objetivo es que los modelos híbridos enchufables y los eléctricos puros representen entre el 90 y el 100% de las ventas anuales a finales de la década. Al mismo tiempo, admitió que los coches de combustión se mantendrán más tiempo del estimado inicialmente, pero serán microhíbridos y en un “número limitado”.

Lo cual, puede suponer un problema en algunos casos. Hace unos meses, la marca ha prolongado el ciclo comercial del Volvo XC90 con una nueva actualización, pero es un coche que está construido sobre una plataforma que ya tiene diez años, así que tendrá difícil competir con modelos de Mercedes y BMW totalmente nuevos.

Los japoneses tenían razón

En los últimos tres años, cuando la mayoría de fabricantes se tiraron a la piscina sin comprobar si había agua, anunciando ambiciosos planes sobre electrificación, muchos se ‘burlaron’ de las marcas japonesas por ir más retrasadas en este aspecto.

En este tiempo se han vertido críticas hacia los japoneses porque poner en el mercado pocos coches eléctricos. Algunas como Suzuki han presentado su primer modelo de batería hace poco, como el e Vitara.

Ahora, son los japoneses los que se ríen. El ejemplo más claro es Toyota. Durante años, Akio Toyoda ha defendido la necesidad de adoptar diferentes tipos de energías y no centrarlo todo a la eléctrica. 

Toyota tardó en poner en el mercado su primer eléctrico, el bZ4X, y no exento de críticas, por algunos problemas al principio. Mientras tanto, seguía trabajando en la tecnología híbrida que tan buenos resultados le ha dado. El tiempo, ese juez implacable, le ha dado la razón.

Pero la firma japones no ignora los eléctricos y, de hecho, lleva tiempo trabajando en el desarrollo de baterías en estado sólido, una tecnología que puede ser clave en el futuro. Puede que Toyota sea una de las primeras en adoptarla.

Todo llegará, a su debido tiempo…

En definitiva, el mundo no está preparado todavía para el coche eléctrico. Lo estará, pero a su debido tiempo. Eso sí, el futuro tampoco será totalmente eléctrico, sino que convivirán diferentes tipos de energías

La Unión Europea y otras regiones del ‘primer mundo’ siguen promoviendo el coche eléctrico como la solución milagrosa para acabar con el cambio climático, ignorando el amplio uso de automóviles de combustión (incluso, muy antiguos) en otras zonas menos desarrolladas.

Pero la realidad es que el vehículo eléctrico deberá convivir con los híbridos, así como otras alternativas (pila de combustible de hidrógeno, autonomía extendida, combustibles sintéticos…) para avanzar hacia la deseada neutralidad en carbono.

Las grietas ya están empezando a aparecer en la revolución de los vehículos eléctricos. La prohibición de los motores de combustión en la UE en 2035 empieza a desmoronarse a medida que los combustibles sintéticos se vuelven más viables y los fabricantes cambian sus posiciones para respaldar estrategias diversas. 

A esto hay que sumar el hecho de que buena parte de las ventas de eléctricos puros no se debe a la existencia de una demanda, sino a programas de incentivos como el Plan MOVES III en España, que se ha prorrogado de nuevo, hasta el 30 de junio de 2025

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España