Los 10 mejores coches que ha probado Luis Guisado en 2022

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A lo largo de las 50 semanas que llevamos de 2022 he probado un total de 64 coches, entre test en mis carreteras habituales y presentaciones internacionales. Algunos han pasado tan por encima que me he sorprendido al verlos en el cuaderno de pruebas donde guardo todos y cada uno.
Pero en general tenía bastante claro los que tenían que aparecer, ya que son los que me han salido "de corrido" cuando me he puesto a apuntar los que debían salir. Quizá he tenido alguna duda (alerta spoiler) en el caso del Formentor TSI 150 CV que puedes ver más abajo, que ha dejado fuera a otro modelo de cuidado: el Kia Sportage.
Aquí os dejo mi lista personal. Seguro que en algunos casos os parece una locura y en otros estaréis más que de acuerdo conmigo: estaré encantado de conocer vuestras opiniones en redes. En todo caso, allá vamos con mi elección de más a menos.
Porsche 911 Carrera RS (964)

Bueno, qué va a decir un aficionado a Porsche como yo. El 911 Carrera RS ha cumplido este año medio siglo de existencia y para celebrarlo tuve el indescriptible privilegio de ponerme al volante de todas y cada una de las generaciones de Porsche 911 Carrera RS.
Para muchos podría parecer que mi favorito podría ser el primero de todos. El 911 Carrera RS 2.7 es un icono, un mito inalcanzable para muchos y el precursor del superdeportivo para todos los días. Ya sabes, eso de que de lunes a viernes vas a trabajar y el domingo te comes el mundo en el circuito.
Pero de todos, me quedo con la generación 964. Puede que sea el Carrera RS más infravalorado de todos, pero para mí es ideal porque conjuga el puntito clásico que tanto nos gusta a los amantes de los 'hierros', pero con la dinámica y las formas de un coche moderno.
La dirección es tan precisa que me sorprende en un coche que está bien entrado en la treintena. También el tacto de los frenos y la suspensión, dura y perfecta para un uso 'sport' en carretera abierta y suficientemente solvente en circuito.
El motor 3.6 bóxer tiene 260 CV, una cifra relativamente modesta para lo que vemos por ahí últimamente, pero valían perfectamente para ponerse a 260 km/h.
Pero, sobre todo, es el resumen perfecto de lo que creo que debe ser un deportivo: una silueta bonita y atemporal, una historia mítica ganada a pulso y unas prestaciones que te hacen sentir cosas que otros coches no pueden, aunque sean más rápidos o modernos.
Ford Ranger Raptor

De un deportivo a un todoterreno de los que marcan época. Bueno, en realidad, tampoco diría que es un todoterreno al uso, sino un objeto recreativo y endemoniadamente divertido que te hará más que feliz cuando salgas del asfalto.
El Ranger Raptor es un pick up de propulsión que te incita a disfrutar de caminos y te ayuda a apreciar el hecho de mirar por la ventanilla lateral mientras avanzas de lado *en espacios abiertos, permitidos y fuera de peligro*, que nos conocemos.
Más allá de eso, tiene unas suspensiones desarrolladas por Fox que parecen extraídas de cualquier rally todoterreno (bueno, de hecho algo de eso tienen), una dirección buena para hacer campo y superar obstáculos complicados y un sistema de tracción integral que bloquea el eje central y te permite avanzar en zonas complicadas.
La parte mala es que no puedes activar un modo 4WD sin bloqueo, por lo que pierdes algo de usabilidad todoterreno en algunas situaciones.
Pero el Raptor me gusta por el gran sinsentido que representa, especialmente si vives en una ciudad. Es grande, ancho (esas aletas delanteras son geniales), alto. Manchado de barro es maravilloso. Heavy metal del bueno.
Honda Civic Type-R

No hace falta hablar demasiado de uno de los mejores compactos deportivos de todos los tiempos. La saga tiene ya 25 años en los que ha dado muchas satisfacciones a los aficionados a las altas prestaciones y a los modelos japoneses.
El Honda Civic Type-R se basa en el Civic e:HEV, por lo que mantiene sus puntos fuertes como un acceso bueno y un interior espacioso, aunque detrás pierde una plaza por motivos de homologación y pesos.
La última generación es la más utilizable de todas las que han existido hasta ahora. En circuito es prácticamente imbatible, particularmente por el rendimiento de sus frenos (y unos Pilot Sport 4S) que te permite frenar muy tarde y no desfallecen en su configuración de serie tras un uso intensivo, como pude comprobar cuando probé el Civic Type-R en el Circuito de Estoril.
El motor llega a los 329 CV y ha sido rediseñado a fondo para ofrecer un rendimiento fuera de toda duda. El turbo es más ligero y la espiral tiene menos inercias, la admisión es mayor y además tiene partes rediseñadas como el sistema de escape que permite respirar mucho mejor.
La parte fea de todo esto es, sin duda su precio, que ha dejado fríos a muchos aficionados que esperaban que estuviera en los 40 y medios, aunque la realidad ha sido dura: mucho mejor coche, y mucha mejor tecnología significa que piden por un Type R de 2023 54.000 euros. ¡Buf!
BMW Active Tourer 218i

Después de los modelos anteriores... ¿Qué bajón, no? Bueno, relativamente. Cuando probé el BMW 218i Active Tourer me costó hacerme con él, especialmente por el cambio en el esquema de utilización en el que el iDrive ha pasado a mejor vida (una pena).
Pero una vez acostumbrado a su manejo, disfruté de un coche muy espacioso, ideal para el día a día y además muy cómodo como para acometer grandes viajes con familia, amigos y equipaje (el necesario, que el maletero no es que sea enorme).
El motor tricilíndrico de 136 CV mueve con relativa soltura al coche y el cambio automático es de los buenos, por lo que no te va a dar pereza conducirlo.
La parte mala también existe: te tienes que acostumbrar al tacto del freno, algo que llega de manera natural con el paso del tiempo, pero lo peor de todo es el precio: para empezar a hablar tienes que preparar 38.000 euros, o mejor 40.000 si pretendes dejarlo a tu gusto con un par de opciones.
Cupra Formentor TSI 150 CV

Llega uno de los modelos revelación de Cupra desde hace ya un par de años. Su cuatro cilindros es suavecito y ofrece prestaciones más que suficientes para cualquier conductor.
Por dentro está bien pensado y es cómodo y el manejo a través de la pantalla central está mucho mejor conseguido que en el caso de sus primos de Volkswagen.
Una dirección muy correcta, un tacto de frenos bueno y un equilibrio dinámico cómodo, pero rozando con la zona "deportiva" lo convierten en el que creo que es la mejor opción para quien busque un crossover de toque deportivo, pero no quiera renunciar a la comodidad de sus acompañantes.
Subaru Outback

En mi opinión, el claro ejemplo de coche que merecería más. El Subaru Outback es una clase en sí mismo: un familiar con aptitudes offroad que te va a dar muchísimas satisfacciones si no pierdes el norte y te crees que conduces un Land Rover Defender.
El Outback funciona bien como coche familiar, especialmente si optas por la conversión a GLP, (que supone una abrumadora mayoría de las ventas) ya que de por sí el bóxer de 2,5 litros de 169 CV es un poco tragón: en un viaje largo conduciendo tranquilo será complicado bajar de los 7,5 litros y subirás por encima de ocho si subes el ritmo.
Fuera del asfalto la tracción integral te ayuda a superar terrenos rotos. Casi cualquier coche 4x4 puede superar zonas que no pensarías en un principio, y generalmente son los neumáticos los que suelen marcar el límite. Aquí también, pero como va tan bien, tienes la sensación de que el límite llega antes...
La única pega que se le puede poner es relativa: el cambio CVT se empeña en empañar la calidad de conducción, que es mejor que buena, cuando pisas para adelantar o incorporarte a la autopista y ves que el bóxer se revoluciona pero no hay una ganancia de velocidad acorde a las vibraciones y el ruido. Un manual o un automático con convertidor de par lo convertirían en un ganador...
Dacia Jogger

Sí, en serio. A principios de año probé el Jogger, que me parece una de las mayores alegrías automovilísticas de la actualidad.
Veamos: para empezar tiene una carrocería atractiva y rotunda de estilo Stepway. Aparte, el maletero es más que generoso y podría incluso albergar dos asientos adicionales para convertirse en el siete plazas de mejor calidad precio del mercado.
Más allá de eso, llegó con versiones GLP (100 CV) y gasolina (110 CV) con un tricilíndrico de 1,0 litros que aunque parece que se queda justo es suficiente para moverlo con cierta soltura. Este año que entra llegará una versión híbrida que utilizará la tecnología del Renault Clio eTech.
Otro de los motivos por los que me gustó este Dacia es por su habitabilidad interior. Una batalla de 2,8 metros es más que suficiente como para hacer levantar una ceja a cualquiera, ya que es un dato de modelos superiores. Cosas buenas de la plataforma CMF de la alianza Renault-Nissan que utiliza (en este caso es la CMF-B).
Por último, el precio. La versión básica de cinco plazas llega con todo lo necesario por unos 18.000 euros, aunque si te estiras un poco más, podrás llegar a la Extreme SL Go que por 21.000 euros ya ofrece todo lo que puedas necesitar.
Audi RS6

El fórmula 1 más práctico de todos los tiempos. Una carrocería rotunda y espectacular, pero al mismo tiempo, en cierto modo discreta. Hasta que lo arrancas y el V8 biturbo cobra vida.
Con 600 CV, el Audi RS6 es el rey de la autopista alemana y el único entre sus rivales que se ofrece únicamente con carrocería Avant, lo que multiplica las posibilidades a los adinerados que buscan un coche de imagen que además sea práctico.
Una calidad de rodadura sencillamente sobresaliente y un equilibrio muy conseguido son sus principales armas y las que siempre le han valido a lo largo de su historia. Creo que un BMW M5 es más violento, lo cual está genial, y el E63 es un verdadero dragster. Pero el RS6 lo hace todo tan bien que en general acaba destacando sin quererlo.
Renault Mégane E-Tech

Un coche eléctrico con papeletas para triunfar. Creo que este compacto de nombre tan familiar ha recibido bastante cariño por parte del equipo de desarrollo, que ha acertado de lleno con algunas decisiones que ha tomado.
La principal, optar por el sistema Android para todo lo relacionado con el infotainment. No se han limitado a desarrollar un sistema operativo desde cero arriesgándose a dar a luz a un producto mediocre y que no funcione bien. Con esto se ha conseguido un manejo muy bueno y un diseño atractivo visualmente.
En el apartado dinámico este Renault es un coche eléctrico con todas las letras. Es decir, centro de gravedad muy bajo y mucho confort de marcha debido principalmente a la ausencia de ruido y vibraciones y de unas suspensiones bien calibradas que no son duras para contener el mayor peso del vehículo.
En ciudad acelera y se mueve con soltura y el interior es espacioso, por lo que durante la prueba me encontré con un modelo amable en el día a día y que quizá solo paga el peaje de su naturaleza eléctrica en el maletero, de tamaño aceptable, pero con un borde de carga muy elevado, y la ausencia de un 'frunk' (maletero frontal) en el que colocar lo cables.
