Seat Arona 1.5 TSI vs. Opel Mokka Hybrid: SUV similares en concepto... pero diferentes en lo demás

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Con motores inteligentes, cómoda transmisión automática y buena conectividad, los dos alemanes se presentan en la línea de salida. En esta prueba coronamos al rey de este segmento.
Conceptualmente muy similares, los dos rivales se diferencian bastante más en el aspecto técnico y tecnológico. Así, el relativamente joven Opel Mokka 1.2 apuesta por una hibridación suave y promete para el tricilíndrico, gracias a un apoyo de 48 voltios, un consumo de 4,9 litros de gasolina cada 100 kilómetros.
Su rival recién renovado, el Seat Arona 1.5 TSI, prescinde de potencia eléctrica adicional. El español optan por una gestión de cilindros y otros refinamientos internos del motor que reduzcan el consumo. Es decir: el fabricante promete para el cuatro cilindros de 1,5 litros del Arona un consumo medio de 5,8 litros.
Comportamiento y consumo... real
Una clara ventaja teórica para el Opel, por tanto, pero la práctica relativiza eso. La notable diferencia según el procedimiento de medición WLTP se reduce claramente tras nuestra comprobación: en la ruta de consumo de AUTO BILD, el Opel se permitió 6,5 l/100 km, mientras que el Seat quedó solo ligeramente por encima con 6,8 l/100 km.
En comportamiento dinámico vemos al Seat por delante. Porque, gracias a asientos con mejor sujeción y a una posición de conducción más integrada en el coche, ofrece una sensación más conectada, además de rodar con mayor confort. El Arona filtra las irregularidades con más eficacia, mientras que el Opel a veces avanza con ligeras vibraciones y pequeños golpes sobre carreteras en mal estado.
Al mismo tiempo, el español se siente más vivo y manejable. En cuanto a radio de giro y peso en vacío medido por nosotros, también es mejor objetivamente, y gracias a una dirección precisa y bien desmultiplicada se deja guiar con mayor exactitud.

A pesar del apoyo “potente” de 48 voltios desde la transmisión, el Opel solo se siente más dinámico en los primeros metros al arrancar desde parado. Sin embargo, en el inicio de aceleración se pone en movimiento de manera inesperadamente contenida, y al salir de cargas ligeras el aporte extra de potencia eléctrica apenas se percibe.
El Opel es más silencioso y frena mejor
A su favor, el tricilíndrico trabaja agradablemente aislado y acústicamente escondido bajo el capó, lo que proporciona una sensación de conducción muy relajada. También nos gusta mucho la entrega de potencia lineal del silencioso motor.
El cuatro cilindros del Arona, en cambio, se escucha con más claridad y a altas revoluciones el conjunto incluso parece algo forzado. Sin embargo, no es más débil en recuperaciones. Incluso sin motor eléctrico de apoyo, el turbo del gasolina del Seat sigue el ritmo del Opel.
En velocidad máxima, el Arona supera al Mokka. Por eso resulta poco adecuado que el Arona frene bastante peor que el Mokka. Especialmente con los discos de freno fríos, el Opel supera la prueba con mucha más habilidad y se detiene desde 100 km/h en 34,3 metros, casi dos metros antes que el Seat (36,1 metros).

Y algo positivo que para ambos modelos vale lo mismo: circulan con seguridad, nunca fallan en maniobras de esquiva y aseguran la conducción mediante una correcta calibración del ESP. Ventaja del Opel en el apartado medioambiental: utiliza su sistema mild-hybrid de forma útil, por ejemplo rodando en modo eléctrico por la ciudad, e incluso recupera energía eléctrica en fase de retención.
Interiores
En el interior, el Mokka se presenta moderno, pero en algunos detalles los plásticos parecen simples. Sí nos ha gustado la gráfica del cuadro de instrumentos y el manejo de la climatización sin distracciones mediante mandos giratorios.
El Seat se muestra más clásico, con ventajas: la palanca convencional del DSG de 7 marchas se adapta muy bien a la mano y además hay una botonera ordenada en los radios del volante. El puesto de conducción es una mezcla digital-analógica; los indicadores de temperatura y nivel de combustible se captan muy rápidamente. Aquí también muchas funciones se manejan mediante botones.
Punto débil: los asientos delanteros del Arona, que ofrecen una sujeción muy buena, cuestan un extra. Los del Mokka tiene una banqueta cómoda que ofrece apoyo, pero el respaldo solo de forma moderada. El espacio en la parte trasera del Opel es limitado; las rodillas de los pasajeros chocan rápidamente con los asientos delanteros.

En el Seat viajamos algo más a gusto detrás. El espacio es aceptable y el banco trasero sirve perfectamente para viajes. Hablando de espacio: también en el compartimento de equipaje el Arona está por delante. Detrás del portón del Seat caben entre 400 y 1.280 litros, mientras que el Opel puede transportar entre 350 y 1.105. También en la carga útil el Mokka pierde con 441 frente a 521 kilos.

Conclusión
Puesto 2: Opel Mokka Hybrid. En marcha, rueda con una electrificación eficiente y equipa un sistema multimedia inteligente, pero es menos confortable que el Seat. Aunque eso sí, frena mejor. Nota de prueba AUTO BILD: 8
Puesto 1: Seat Arona 1.5 TSI. Sensación de conducción ágil, motor potente, versátil y confortable: así, la victoria es para el Seat. Nota de prueba AUTO BILD: 8,3.



