Porsche reconoce el error, y el jefe de electrónica del Cayenne, Dirk Assfalg, lo ha confirmado: "Siempre existe un fuerte deseo de tener estos botones todavía en el coche”

El encargado de la electrónica del famoso modelo de la marca alemana admite haber fallado al priorizar las pantallas táctiles a los controles físicos.
En una era donde las pantallas táctiles dominan el diseño de interiores automotrices, el fabricante de lujo Porsche está marcando una pauta sorprendente.
Lejos de sucumbir completamente a la tendencia "todo pantalla" vista en muchos competidores y en sus propios modelos anteriores, la marca alemana está escuchando a su base de clientes, confirmando que ciertos botones físicos y perillas son irremplazables en la experiencia de conducción premium.
El Porsche Cayenne Eléctrico, a pesar de presumir de una impresionante tecnología digital —incluyendo un 50% más de pantallas que el modelo actual de gasolina y una espectacular pantalla táctil OLED curva de 14,25 pulgadas—, no ha eliminado por completo los controles de la vieja escuela.
Desde Leipzig, Alemania, Dirk Assfalg, gerente de electrónica del Porsche Cayenne, fue directo al grano en sus declaraciones. Confirmó a la prensa que los Porsche "siempre" conservarán elementos de control cruciales, una decisión que se basa firmemente en el deseo expresado por sus compradores a nivel global.
Asimismo, esta declaración es un reconocimiento sutil de que, si bien la tecnología digital impresiona, no siempre ofrece la mejor experiencia de usuario para funciones de uso frecuente.

En el nuevo Cayenne Eléctrico, la batalla entre lo táctil y lo físico ha encontrado una tregua inteligente. Assfalg destacó tres características específicas que no desaparecerán en los futuros modelos Porsche, independientemente de la adopción masiva de pantallas:
- El control giratorio del volumen: Es el control por excelencia que permite un ajuste rápido e intuitivo del audio sin desviar la mirada de la carretera.
- Interruptor de la velocidad del ventilador: Un control físico para la intensidad del aire acondicionado.
- Interruptor de la temperatura del habitáculo: La regulación de la climatización sigue siendo una función vital que requiere inmediatez.
Estos tres controles, a pesar de que la pantalla OLED central ya gestiona gran parte de las funciones del vehículo (incluyendo la dirección del flujo de aire), permanecen como interruptores físicos esenciales en la consola. La razón es simple: ofrecen una respuesta táctil y una usabilidad instantánea que ninguna pantalla táctil puede igualar por completo.
La decisión es aún más notable al compararla con el Porsche Taycan, el primer vehículo eléctrico de la marca. El Taycan eliminó por completo los botones físicos y perillas de la consola central, controlando el volumen, la temperatura y la velocidad del ventilador exclusivamente a través de la pantalla táctil.
No obstante, el volante redondo del Cayenne Eléctrico está equipado con botones físicos y perillas giratorias diseñados para ofrecer un "clic agradable" y tangible. Estos controles multifunción permiten gestionar desde el volumen y el teléfono hasta la activación del asistente de voz y la navegación por los menús de la pantalla del conductor.
Por otro lado, Porsche ha incorporado los llamados "botones comodines" (botones de función seleccionables por el usuario y marcados con un símbolo) tanto en el volante como en el panel de instrumentos. Este enfoque dual, que combina la sofisticación de la pantalla OLED con la fiabilidad de los botones, demuestra una prioridad clara: la seguridad y la ergonomía del conductor.

Hay un último control físico que sella la filosofía de Porsche: el botón de encendido situado tradicionalmente a la izquierda del volante. Assfalg fue enfático al afirmar que la eliminación de este botón ni siquiera entra en el debate. La razón es "la tradición Porsche".
En un mercado obsesionado con la digitalización, Porsche se desmarca ofreciendo un equilibrio. El fabricante ha aprendido que, si bien la tecnología es un motor de innovación (con el 50% más de pantallas), la conexión física e intuitiva con el automóvil es lo que define la experiencia de conducción de lujo.
De hecho, la estrategia de Porsche con el Cayenne Eléctrico 2026 no es un paso atrás, sino una decisión astuta de cara al consumidor. Al conservar los controles esenciales (perilla de volumen, climatización y botones del volante), la marca no solo satisface una demanda del cliente, sino que también ofrece una ventaja competitiva en usabilidad frente a rivales "todo-táctil".
De esta manera, el enfoque, liderado por la visión del jefe de electrónica Dirk Assfalg, confirma que la mejor interfaz de usuario en un coche de lujo sigue siendo una combinación armoniosa de lo digital y lo tangible.


