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Comparativa

Comparativa: Opel Insignia diésel vs Insignia gasolina, ¿cuál comprar?

Comparativa Opel Insignia diésel-gasolina

Bienvenidos a la segunda ronda de nuestra gran comparativa de diésel contra gasolina. Esta vez enfrentamos una pareja más: Opel Insignia diésel o gasolina.

El diésel dispone de más par motor. Eso es algo que demuestra, por ejemplo, el Opel Insignia con especial contundencia. Donde el modelo de gasolina de cuatro cilindros y 1,5 litros entrega solo unos decentes 250 Nm a unas tardías 2.000 rpm, su hermano de gasoil 2.0 D sube la apuesta y proyecta al asfalto unos generosos 400 Nm. Y esto hace que la mecánica diésel, en la práctica, se sienta casi el doble de potente que su hermana. Basta meter cuarta y pisar a fondo para comprobarlo. Comparativa: Opel Insignia diésel vs Insignia gasolina.

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Comparamos el Opel Insignia diésel con motor diésel 2.0 CDTi y una potencia de 170 CV a 3.750 rpm. El par motor es de 400 Nm desde las 1.750 rpm, se asocia a un cambio manual de seis velocidades. Por otro lado, el Insignia con motor de gasolina de nuestra comparativa es un 1.5 Turbo de cuatro cilindros con 165 CV de potencia a 5.600 rpm y 250 Nm de desde las 2.000 rpm. En este caso, también se asocia a un cambio manual de seis velocidades. 

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Comparativa: Opel Insignia diésel vs Insignia gasolina, ¿cuál comprar?

Sin embargo, la realidad es que el diésel apenas es más rápido que el gasolina. Solo le aventaja en dos décimas de segundo en el 0 a 100 y solo es mínimamente más veloz al llegar a su punta. Y, por otro lado, esta leve mejora de las prestaciones se las cobra con una merma del confort. Bajo el capó del Insignia D el motor se nota inconfundiblemente como un diésel. Su manera de girar, su sonido y sus vibraciones (especialmente en la zona baja del cuentavueltas) le dan al Insignia un inesperado rudo carácter. Eso sí, el ruido nunca llega a ser molesto, debido a su generoso material aislante. Pese a todo, el 2.0 gasolina, si no pisas a fondo y ruedas relajado, rueda menos forzado. Este motor solo eleva la voz cuando gira alto de vueltas y se hace realmente evidente por encima de las 4.500 rpm. 

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Si calculamos las ventajas y desventajas técnicas de las dos berlinas en euros y céntimos, la balanza se inclina claramente en contra del diésel. El ahorrador cuatro cilindros tiene que rodar mucho para compensar su elevado plus en los costes, sobre todo, por su precio de adquisición. Y esto significa más de 37.000 kilómetros al año para amortizarlo. Por debajo de eso, es el gasolina el que sale a cuenta. Por tanto, tan solo el que tenga muy seguro que va a hacer más de esos kilómetros al año deberá comprar el Insignia 2.0 D.

Ganador: Opel Insignia gasolina

Ninguno de los dos casa, por su respuesta, con el refinado aspecto del Insignia. Pero es el gasolina el que muestra las mejores maneras. Y con un recorrido normal de kilómetros al año, no sale especialmente caro. 

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