Tavares predice en fin de Tesla. La IA le lleva la contraria: "Es una predicción polémica y no necesariamente probable"

El ex CEO de Stellantis no ve futuro en la compañía de vehículos eléctricos de Elon Musk y esta es la valoración de diferentes IA.
El panorama del coche eléctrico se ha visto sacudido por unas declaraciones de una de sus figuras más conocidas: Carlos Tavares, el ex-CEO de Stellantis. En recientes declaraciones, Tavares vaticinó que Tesla podría "no existir en diez años", situando su potencial desaparición alrededor de 2035.
Sin embargo, este pronóstico extremo ha sido inmediatamente contrapesado por la voz de diferentes inteligencias artificiales, quienes, tras un análisis de datos y proyecciones de mercado, concluyen que si bien la empresa de Elon Musk enfrenta una década crítica, su desaparición total es un escenario "polémico y no necesariamente probable".
Según el análisis de Copilot, la afirmación de Carlos Tavares de que Tesla podría desaparecer para 2035 es una predicción polémica y no necesariamente probable. El ex-CEO de Stellantis fundamenta su argumento en la competencia feroz de China, destacando que BYD ha superado a Tesla en eficiencia y ventas globales de vehículos eléctricos, lo que podría erosionar su posición.
También señala el valor de mercado "estratosférico" de Tesla como insostenible y una potencial fuente de una "pérdida de valor colosal" si no logra adaptarse. Finalmente, considera que la distracción de Elon Musk, quien podría centrarse en proyectos como SpaceX, dejaría a la compañía sin su principal impulsor.
No obstante, Copilot argumenta que, a pesar de los desafíos, la desaparición es una afirmación extrema. Tesla mantiene su liderazgo en innovación, especialmente en software, baterías y conducción autónoma, y posee una marca fuerte con una base de clientes fiel que le otorga resiliencia.
Además, está diversificando su negocio con proyectos como el Semi, el Cybertruck y su red de energía. El escenario más realista, según este análisis, es que Tesla se reestructure, pierda cuota de mercado (especialmente en China) o se vea obligada a fusionarse o colaborar con otros actores, pero su desaparición no es inevitable y enfrenta simplemente una "década crítica".

Por otro lado, ChatGPT ofrece un análisis matizado, considerando que la afirmación de Tavares tiene implicaciones provocadoras y debe ser analizada con cautela. La IA reconoce que las razones de Tavares tienen fundamento: la competencia en coste y volumen de BYD se ha vuelto muy fuerte, la valoración bursátil elevada ("estratosférica") hace a Tesla vulnerable si el crecimiento se deteriora.
Todo ello junto a la multitarea de Elon Musk en viajes espaciales e inteligencia artificial plantea un riesgo de desinterés en el negocio automovilístico. En este sentido, la predicción de Tavares no es "meramente sensacionalista".
Sin embargo, ChatGPT enumera múltiples razones por las que la predicción de "Tesla desaparece en 2035" es especulativa y poco probable. Tesla es una marca muy establecida con una infraestructura global de producción, lo que actúa como una barrera contra el cierre total.
Aunque su cuota de mercado baje por el crecimiento de competidores, la desaparición total es un salto enorme. La IA considera que el término "no existir" podría significar una pérdida de protagonismo o una mutación de la empresa, no un cierre.
En conclusión, ChatGPT cree más probable que Tesla pierda cuota de mercado y se convierta en "uno más", que se diversifique hacia robots/IA, o que atraviese una reestructuración/marginación, por lo que la predicción de Tavares es valiosa más como una "advertencia" que como un pronóstico firme.
En cambio, Grok se muestra el más optimista de los modelos de IA, señalando que no cree que Tesla vaya a desaparecer, al menos no como una "fuerza dominante en la movilidad", aunque reconoce que Tavares toca puntos válidos.

La IA de Elon Musk basa su optimismo en varias razones: el liderazgo en innovación de Tesla como plataforma de software y energía (Superchargers, FSD, IA), su diversificación más allá de los EVs hacia baterías (Powerwall) y robots, y el hecho de que su equipo sólido podría gestionar una hipotética salida de Musk.
Además, destaca su dominio en Estados Unidos y Europa y su historia de supervivencia ante crisis pasadas.
Aun así, Grok valida las preocupaciones de Tavares, reconociendo que BYD y China son una amenaza real, especialmente si Tesla no logra bajar sus precios rápidamente (con el Model 2). Esta IA también considera la dependencia de Musk como un factor de riesgo y los riesgos macroeconómicos (subidas de tasas, burbuja tech).
En resumen, la visión de Grok es que Tesla no va a evaporarse en 2035, sino que va a evolucionar. Su transformación la convertirá en algo "más grande: una compañía de movilidad autónoma y energía". La predicción de Tavares es vista, en última instancia, como potencialmente sesgada por su posición post-renuncia en Stellantis.


