Aunque les duela, si Tesla estornuda... Las chinas también caen en bolsa arrastrados por la caída de la marca de Elon Musk

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Después de que las acciones de Tesla hayan caído a causa de un tercer trimestre complicado, las marcas de coches chinos se han contagiado de este efecto mariposa.
Por mucho que las marcas de coches chinas se estén imponiendo en el mercado mundial, lo cierto es que la protagonista sigue siendo Tesla y esto es algo que se demuestra en la bolsa. Todo lo que le ocurre a la compañía de Elon Musk le perjudica a otras como BYD.
Las acciones de Tesla han caído casi un 4%, después de que el beneficio de la compañía se haya reducido un 37% en el tercer trimestre, hasta los 1.373 millones de dólares (1.182 millones de euros).
Sin embargo, las ventas se han incrementado un 12% interanual, hasta alcanzar una cifra de negocio de 28.095 millones de dólares (24.189 millones de euros). De su lado, los costes operativos aumentaron en un 50%, hasta 3.430 millones de dólares (2.953 millones de euros).
Pero, a pesar de que las marcas chinas de coches eléctricos no están teniendo grandes problemas para vender sus modelos, lo cierto es que estas no se libran de replicar los tropiezos de Tesla. Y el mejor ejemplo es BYD.
El efecto mariposa afecta a BYD
Tras el tropiezo en bolsa de Tesla, las acciones de las marcas chinas también han caído. En concreto, el valor de BYD, principal rival de Tesla, cayó un 0,9% en la bolsa de Hong Kong, mientras que Nio, Li Auto, Leapmotor y Xpeng cayeron entre un 0,9% y un 2,5%.
Parte de la caída de Tesla se debe a la bajada general de ventas durante este año provocada por el incremento de la competencia, en especial de las marcas chinas que venden sus propios coches eléctricos. Esta amenaza se incrementa en los mercados europeos y asiáticos.
Esta competencia está haciendo que tanto Tesla como el resto de marcas europeas y asiáticas entren en una guerra de precios para tratar de captar los máximos clientes posibles.
En esta línea, la compañía de Elon Musk ha lanzado unas versiones más económicas del Model Y y Model 3, algo que ha afectado a sus márgenes.
Sin embargo, las chinas no se quedan atrás. Todas ellas han aplicado descuentos "agresivos" con el objetivo de aglutinar la mayor cuota del mercado que puedan.
Incluso alguna de las nuevas, como Xiaomi, tienen precios de saldo para sus coches de última generación con el objetivo de convertirse en el mayor fabricante de coches eléctricos del mundo.
Esta batalla llega a su fin
Sin embargo, ha quedado demostrado que estos descuentos imposibles solo han perjudicado las cuentas de todos los que se han querido meter en esta batalla. Para muchos fabricantes, este comportamiento ha sido una locura.
"Algunos fabricantes terminarán siendo expulsados", afirma Stella Li, vicepresidenta de BYD. La propia BYD ha tenido una agresiva campaña de descuentos, con una promoción de hasta el 34% en una veintena de modelos eléctricos puros e híbridos enchufables hasta finales de junio.
El modelo más barato de la gama de BYD es el Dolphin, que recibió una rebaja del 20%, dejándolo en unos 6.800 euros más barato con respecto a su precio habitual. Mientras, el BYD Seal cayó un 34%, unos 12.500 euros más barato.
Las marcas chinas estiraron tanto el chicle que llegaron a vender a pérdidas. Quizás por eso, la política de precios agresivos llegó a su fin, en parte, por la intromisión del Gobierno chino para evitar una "masacre".
Sin embargo, con esto lo único que ha quedado latente es que hay demasiadas marcas chinas, algo que también subraya Stella Li. "Algunos fabricantes terminarán siendo expulsados", dijo en un encuentro durante el Salón del Automóvil de Múnich. "Incluso 20 fabricantes son demasiados", añadió.
Actualmente, en China hay alrededor de 130 marcas de coches peleando, por una parte, del pastel en el mercado automotriz más grande del mundo de vehículos eléctricos e híbridos enchufables.
Según estimaciones de la consultora AlixPartners, de las 129 marcas que vendían eléctricos e híbridos en 2024, apenas 15 seguirán siendo financieramente viables en 2030.
Ya Xpeng, otra marca premium, rival de BYD, había pronosticado que la industria mundial se reduciría a solo diez empresas en la próxima década.
