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Reportaje

Motor

Grandes coches que no funcionaron: Renault Avantime

Renault Avantime

Solo estuvo en producción dos años

En la historia de la automoción, hay grandes coches que no funcionaron. Quizá, porque se adelantaron demasiado a su tiempo. Quizá, porque el público de su momento no los comprendió. O, simplemente, fracasaron porque la marca no ofreció un producto acorde con las necesidades de los clientes. Uno de esos coches fue el Renault Avantime.

¿Qué es, un monovolumen? ¿Un coupé? ¿Un deportivo más elevado? Hoy estamos acostumbrados a que las marcas realicen vehículos que son la fusión de diferentes conceptos. El ejemplo más claro son los actuales SUV, que tanto éxito tienen.

Pero mucho antes de que los todocaminos irrumpieran en el escenario del motor, a comienzos del milenio Renault se atrevió a fabricar un coche extraño, una especie de monovolumen de tamaño medio, pero con carrocería coupé de tres puertas. Un tipo de automóvil que, a decir verdad, no demandaba el público de aquel momento. La jugada podía salir bien o mal… y salió peor. 

Renault Avantime: un poco de historia

Para comprender el lanzamiento del Avantime, hay que remontarse unas décadas atrás. En los años 80, el mítico fabricante deportivo francés, Matra, atravesaba por un mal momento económico y a uno de sus ingenieros se le ocurrió fabricar una versión europea de la exitosa Chrysler Voyager americana. 

Hicieron algunos bocetos que presentaron primero a Peugeot, pero en Sochaux rechazaron el proyecto. Así que, después, los de Matra fueron a Renault, donde sí encontraron interesante el producto. De esta forma, nació el primer monovolumen europeo, el Renault Espace.

Ambos fabricantes firmaron un acuerdo, por el cual, Matra se encargó de la construcción del Espace. Un acuerdo que fue perfecto para las dos partes: el modelo fue un éxito para la marca del rombo y Matra consiguió salir de la situación en la que se encontraba. 

Matra se encargó de la producción de las tres primeras generaciones del monovolumen. Pero los directivos de Renault decidieron que la cuarta generación naciera de la propia Renault. Para compensar a Matra, le cedió la fabricación de un vehículo totalmente nuevo y revolucionario, que mezclaba los conceptos de un monovolumen y un coupé: el Renault Avantime.

El Avantime Concept de 1999

Renault Avantime
El Renault Avantime mezclaba los conceptos de monovolumen y coupé
El Renault Avantime mezclaba los conceptos de monovolumen y coupé

El proyecto del Avantime se puso en marcha y en 1999 Renault presentó el concept en el Salón de Ginebra, la cita automovilística más importante del año. El coche sorprendió a todo el mundo, porque no existía nada parecido. 

Obra del diseñador Thierry Metroz, estaba basado en la plataforma del Espace, pero es más bajo, más ancho y un poco más largo, hasta alcanzar los 4,60 metros de longitud. Tenía mucha superficie acristalada, al contrario de lo que ocurre hoy, para aumentar la sensación de amplitud en el interior.

Tres coches que marcaron la historia de Renault

Un rasgo característico del diseño del Avantime era la ausencia de pilares centrales y las ventanillas sin marco, como en un coupé. Sin embargo, esto supuso un problema para el modelo de producción en términos de rigidez estructural, así que los ingenieros recurrieron a unos pilares traseros muy gruesos, disimulados con el techo bicolor. 

El techo era totalmente acristalado, algo que se mantuvo casi intacto en el modelo de producción, y la luneta trasera tenía una forma convexa, lo cual, desde el punto de vista del diseño era llamativo, pero presentaba problemas técnicos de cara al modelo de producción.

Presentación oficial en 2000

Renault Avantime
El modelo de producción era casi idéntico al prototipo
El modelo de producción era casi idéntico al prototipo

Un año después, en el Salón de París de 2000, fue presentado el Renault Avantime de producción, que llegaría a los concesionarios en 2001. La versión de producción se había mantenido fiel al prototipo en un 95%, por lo que era casi el mismo coche de 1999. 

Pero el coche presentaba algunos problemas: debido a su diseño, las puertas eran muy grandes y pesadas, así que Matra elaboró un sistema de apertura con doble bisagra que dio algunos fallos en las primeras unidades y, además, era caro. 

Otro problema tuvo que ver con las mecánicas. El Avantime salió al mercado con un motor V6 de gasolina y 3.0 litros de cilindrada que producía 207 CV, una versión menos potente del concept de 1999, que llegaba hasta los 250 CV. Además, el coche se comercializó con un precio que rondaba los 35.000 euros.

En aquella época y a diferencia de lo que ocurre hoy, el diésel gozaba de mucha popularidad y la gran mayoría de los clientes apostaban por vehículos que ofrecieran una buena relación entre prestaciones y consumos. Así que lanzar un coche de estas características y con un motor de gasolina tan potente no parecía lo más aconsejable.

Posteriormente, la gama se completó con una versión diésel 2.2 dCi de 150 CV y otra de gasolina de 2.0 litros y cuatro cilindros, con 163 CV. Motores menos potentes que permitían abaratar el precio de tarifa. Aun así, siguió siendo un coche muy caro que el público no supo encajar. 

Un fracaso estrepitoso

Renault Avantime
Solo se produjeron 8.557 unidades en dos años
Solo se produjeron 8.557 unidades en dos años

Renault había estimado vender unas 15.000 unidades el primer año de comercialización, pero solo llegó a 3.900, lo que supuso un gran fiasco para la compañía francesa. 

En 2003, se habían producido 8.557 unidades. Este fracaso supuso hizo que Renault cancelara la producción ese mismo año, cerrando la fábrica de Romorantin, de donde salía el Avantime. Y fue también el final de Matra.

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Coches monovolumen

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