Skip to main content

Reportaje

Los 5 (+1) retos de Pere Navarro como nuevo director general de Tráfico

pere navarro plantea implantar los 90 km/h en carreteras convencionales
¿Tendremos por fin una nueva versión del Permiso por Puntos?

Ya es oficial. El pasado viernes, el Consejos de Ministros aprobó el nombramiento de Pere Navarro como nuevo director general de Tráfico.

Pere Navarro no es nuevo en el DGT. Fue director general de Tráfico entre 2004 y 2012, dos legislaturas en las que consiguió reducir de forma considerable el número de víctimas en las carreteras y puso en marcha medidas históricas como el carné por puntos.

Su vuelta a Josefa Valcárcel (donde tiene su sede la DGT), coincide precisamente con el décimotercer aniversario del permiso por puntos, que empezó a funcionar el 1 de julio de 2005. Navarro eligió bien la fecha en que quería poner en marcha la gran apuesta de sus dos legislaturas; quiso que coincidiera con una de las épocas con más siniestralidad del año: los desplazamientos por vacaciones.

Este año, Navarro se encuentra con una Operación Verano ya montada (el operativo fue presentado por el nuevo ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, en compañía de Gregorio Serrano a quien Pere Navarro sustituye en el cargo) y con pocas novedades con respecto a otras años.

Quizá haga algunos cambios o quizá deje que todo siga adelante como el equipo anterior lo había programado y se centre en sus cinco retos más importantes. 

1. Contener la siniestralidad

Cuando Pere Navarro fue nombrado director general de Tráfico por primera vez (en 2004), cada año morían en las carreteras cerca de 5.000 personas (algunos años, más). Cuando abandonó la Dirección General de Tráfico, la siniestralidad había bajado casi un 50%.

El permiso por puntos ya no da miedo, ya no sirve

Afortunadamente, las cifras de mortalidad en las carreteras no son las de aquellos primeros años del s.XXI pero en los últimos años la tendencia a la baja se ha contenido, incluso ha habido balances (como el de 2017) en el que el número de víctimas mortales por accidentes de tráfico ha sido mayor que el del año anterior.

De vuelta a la DGT, Pere Navarro tiene como mayor reto bajar o, al menos contener el número de personas que cada año pierden la vida como consecuencia de un accidente de tráfico.

El permiso por puntos fue un acierto, pero el efecto miedo que hizo que los conductores extremaran la precaución ya no funciona. Esperemos que en todo este tiempo alejado de los despachos oficiales, haya tenido tiempo para idear una renovación del carné por puntos y otras medidas que ayuden a reducir la siniestralidad.

2. Poner los drones a multar

En su último tuit como director general de Tráfico, Gregorio Serrano daba la bienvenida a Pere Navarro y decía, textualmente: "Le deseo mucha suerte y muchos éxitos a Pere Navarro. Hoy hemos hablado del presente y del futuro de la DGT. Tenemos una misma visión sobre la Seguridad Vial: unión, política de Estado y responsabilidad compartida por todos".

Lo de una "misma visión" se puede interpretar como que Pere Navarro piensa continuar con la política de radares y sanciones iniciada por Serrano y, por tanto, que mantendrá la apuesta por los radares Veloláser, los controles dinámicos y que seguirá adelante con el plan de usar drones para multar los excesos de velocidad y otras infracciones.

Creémos que lo hará. En la primera era Navarro bajó el número de víctimas, pero también aumentó el de radares...

3. Decidir si una vez si baja (o sube) la velocidad 

Otro tema pendiente es de la velocidad máxima en las carreteras. 

Pere Navarro siempre ha defendido que a más velocidad, más accidentes; de hecho fue durante su primer mandato cuando se aprobó la norma que permitía bajar la velocidad máxima en en autovías y autopistas a 110 km/h.

Sobre la mesa tiene la petición de varias asociaciones de subir el límite máximo de velocidad en autovías y autopistas a 130 km/h; también el de reducir la velocidad máxima en carreteras convencionales de los actuales 100 km/h a 90 km/h.

Si tuviéramos que apostar, lo haríamos porque comenzará por la segunda...

4. Examen de conducir

En la carpeta de tareas pendientes que Gregorio Serrano le ha pasado a Pere Navarro hay otro reto que acumula telarañas: la actualización del examen de conducir.

A principios de año, el entonces director general de Tráfico anunció un nuevo examen de conducir en el que no solo haya que contestar 'a', 'b', o 'c', sino en el que se utilicen nuevas tecnologías para que los alumnos tengan que enfrentarse a situaciones reales.

Los cambios en el examen de conducir llevan tiempo anunciados a bombo y platillo sin que se hayan aplicado. 

5. Nuevo plan de sanciones a los conductores reincidentes

Otro tema en el que llueve sobre mojado.

Las asociaciones de víctimas piden sanciones más duras para los conductores reincidentes y un plan que evite que aquellos conductores que han sido cazados varias veces por una misma infracción o por diferentes cumplan una plan de concienciación. 

Gregorio Serrano tomó buena nota y en varias ocasiones aseguró que estaban trabajando en medidas como la retirada inmediata del permiso de conducir para aquellos conductores que sean descubiertos con tasas de alcohol o drogas superiores a las legales en más de una ocasión y en menos de dos años.

También se ha hablado de la obligatoriedad de un certificado médico para recuperar el permiso. Pero de todo esto no hay nada en vigor. Por nuestra parte, pedimos a Pere Navarro que eche un vistazo al trabajo que están haciendo en Galicia, nos parece la medida que de verdad puede funcionar contra los conductores reincidentes.

5+1. 'Contentar' a la Guardia Civil de Tráfico  

La lista de deberes por hacer que se le presenta a Pere Navarro tras aceptar el cargo de director general de Tráfico es larga.

Las rutas seguras para ciclistas han demostrado ser eficaces pero los usuarios de vehículos de dos ruedas siguen siendo los más vulnerables. Desde su cargo en la Fundación Pons, Navarro ha declarado en varias ocasiones que echa en falta un plan de seguridad vial para motoristas por lo que sería lógico que él lo iniciase (o mejorase lo que hay en la actualidad).

También debería dedicar unas cuantas horas a sentarse con los Guardias Civiles de Tráfico y escuchar sus propuestas para reducir los accidentes. Cualquier medida que decida adoptar, incluido el aumento de radares (si es que lo hubiera) o la intensificación de la vigilancia debe pasar por aumentar la presencia de agentes en las carreteras, pero no de agentes sancionadores sino de agentes con tiempo y permiso para informar y para educar.

Y además