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Prueba

Prueba: Ford Focus RS 2016, el arte de driftar

Prueba Ford Focus RS 2016
Nota

9

Olvídate de que tiene 350 CV y 400 Nm de par. Lo realmente espectacular del nuevo Ford Focus RS 2016 es un botón mágico que te permite hacer espectaculares drifts, todo siempre bajo control y por un precio de 41.200 euros. Nos ponemos al volante y te lo contamos. Lo hemos probado en circuito y es ¡alucinante!

Sus desarrolladores llaman ‘Kiss point’ al momento decisivo. Y a partir de ahí, comienza la acción. Básicamente, es cuando el acoplamiento de discos toca levemente el diferencial del eje trasero. Levemente. Como un beso (kiss). ¿Quieres saber qué sucede entonces? Te lo contamos al volante. Prueba: Ford Focus RS 2016. El arte de driftar.

 

¡Comprueba cómo de brutal suena el RS!

Y es que realmente, este arrojo de fuerza al eje trasero es la novedad más sorprendente del nuevo Focus RS (aparte de su cuatro cilindros sobrealimentado de 350 CV). Su tracción integral distribuye el empuje a las ruedas posteriores, y especialmente en curvas es toda una experiencia. 

Justo después de girar, se entrega un extra de par a la rueda exterior del eje trasero, y el Focus toma la curva con especial voracidad. Lo llamativo, hablando en plata: el empuje no lo da el eje delantero, sino que viene de atrás. Y esta virguería es gracias a a función ‘Drift’, un extra de eficacia a la hora de trazar curvas. El Focus incluso coquetea con el sobreviraje. Y los deslizamientos de la zaga, siempre controlados, son de pronto una realidad.

A la hora de driftar, es un apoyo inestimable el EcoBoost de cuatro cilindros con 400 Nm de par. Un motor de 2,3 litros que hereda algo de la vieja escuela de los turbos tradicionales, y que empuja con fuerza a cualquier régimen. La pena es que su sonido no es tan cautivador como el del cinco cilindros del modelo anterior.

 

La dirección es comunicativa y de reacciones directas. Los asientos deportivos recogen muy bien el cuerpo.

Los rivales naturales del Ford Focus RS 2016 son el Audi RS 3 y el Mercedes AMG A 45, pero ojo: el Ford entrega sus portentosos 350 CV al asfalto con sorprendente aplomo gracias a su Dynamic Torque Vectoring, minimiza increíblemente el temido subviraje en curvas y es el único compacto con el que se puede driftar a placer con absoluto control. Lo podrás comprobar en marzo, cuando se lanzará al mercado.

 

 Prueba del Ford Focus 2016 (por Kike Ruiz)

Apunta esta fecha: 2 de octubre de 2002. Aparece el nuevo Ford Focus RS para mostrar el peso que la marca tiene en competición. El primer Focus RS salió con una edición limitada de 4.501 unidades. En 2009 llegó la segunda generación y convirtió al Focus RS en un modelo de culto.

Fue el tracción delantera más potente y veloz de su categoría en aquel momento. Ahora tengo delante de mí un nuevo capítulo: esta última generación lleva tracción integral y es un modelo completamente nuevo.

Ya hemos probado el Ford Focus RS 2016, comprueba el resultado en este vídeo. 

 

Vídeo: No te pierdas esta Gymkana en nieve con un Ford Focus RS

Me paro a degustarlo: pasos de rueda prominentes, vías más anchas, nuevo morro, difusor y, por supuesto, ese gran alerón en el techo. El nuevo Focus RS lleva elementos que delatan su deportividad, pero el compacto original sigue totalmente reconocible.

En cuanto arranco el motor, rápidamente me doy cuenta de que estoy ante una máquina muy seria. Bajo el capó gira un motor poco espectacular en cifras: 2,3 litros y 4 cilindros. Pero Ford ha obrado el milagro, porque es un auténtico RS: 350 CV y 470 Nm de par motor. ¿La consecuencia? Un 0 a 100 km/h en solo 4,7 segundos.

Algo en lo que no hay que reparar demasiado es en el consumo, porque aumenta con cada pisotón del acelerador y, créeme, en este coche querrás pisarle todo el rato. Más importante son la sensaciones de conducción. Es un coche muy divertido y muy disfrutare.

La tracción integral lo hacen más deportivo y más seguro si cabe, pero siempre te deja la sensación de que vas en un RS: la trasera se mueve y se insinúa cuando buscas los límites, pero lo hace de una forma muy intuitiva y controlable. Es pura delicia. Hay cuatro modos de conducción: Normal, Sport, Track y Drift. Si elijo este último programa se abre ante mí un mundo de posibilidades de diversión.

En resumidas cuentas, este nuevo Ford Focus RS 2016 supera al anterior en todos los apartados. Tiene tracción integral, añade el botón para el modo Drift, y sin duda aumenta aún más la capacidad de ofrecer diversión al volante.

Tal vez los más puristas echen algo en falta el carácter agresivo de su antecesor, con un eje delantero mucho más nervioso, pero en cuanto uno se sienta en este y se pone a conducir, enseguida se te olvida el pasado.

¿Precios? Arrancan en los 41.200 euros.

¿Buscas un punto de vista diferente? Mira la prueba del Ford Focus RS de nuestros amigos de Top Gear.

Conclusión

Lo mejor

Botón mágico que te permite hacer espectaculares drifts.

Lo peor

El consumo es elevado y se nota a cada golpe de gas. Precio.

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