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Volvo 850 T5 R, para nosotros este fue el mejor Volvo de la historia

Volvo 850 T5 R

El coche que cambió la filosofía en Gotemburgo

Elegir el mejor coche de una marca en toda la historia, no solo de Volvo, es una tarea complicada, porque supone dejar en el camino muchos otros que también merecerían ese reconocimiento. Sin embargo, el Volvo T5 R fue, para nosotros, el mejor Volvo de la historia.

La trayectoria de la marca sueca es dilatada, casi centenaria. Y, a lo largo de todo ese tiempo, ha producido algunos vehículos muy importantes, que han escrito páginas en la historia de la automoción. Podemos citar el Volvo P1800, seguramente el más famoso, o el Volvo 480, entre muchos otros.

Pero nos quedamos con el Volvo 850 T5 R, porque fue el modelo que cambió la imagen que se tenía del fabricante sueco hasta principios de los 90, cuando llegó al mercado, introduciendo un diseño más atractivo y moderno, así como una mecánica muy prestacional. A partir de aquí, Volvo demostró que sabía hacer coches emocionantes.

Nace el Volvo 850

Todos hemos asociado siempre la marca sueca con vehículos muy seguros, pero poco atractivos visualmente. En 1991, Volvo presentó un nuevo modelo, el 850, que supuso una auténtica revolución, al ser la primera berlina de la marca con tracción delantera, algo que, hasta entonces, había reservado a modelos de segmentos inferiores.

También llamó la atención su diseño, abandonando aquellas líneas rectas y angulosas para dar paso a un aspecto más estilizado, con perfiles más suaves y trazos más fluidos. Con el 850, comenzaba una nueva era en Gotemburgo, iniciando la transición a la futura familia S60, S80 y sus derivados con carrocería familiar.

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El Volvo 850 abandonaba la tracción trasera y el motor longitudinal para montar una mecánica más moderna de cinco cilindros en posición transversal, que mandaba toda la potencia al eje anterior. Un cambio de filosofía que funcionó muy bien.

Esto permitió a los ingenieros suecos diseñar un sofisticado eje trasero direccional que llamaron Delta Link, a través de la deformación automática de sus elementos elásticos, que proporcionaba un comportamiento en carretera mucho más ágil a la berlina sueca.

Como no podía ser de otra manera en la firma escandinava, el 850 estaba equipado con numerosos elementos de seguridad, algo que siempre ha sido un pilar fundamental para la marca. 

La estructura del chasis había sido diseñada para soportar la energía de impactos laterales por todo el suelo y el techo del vehículo: se llamaba SIPS (Side Impact Protection System) y garantizaba una excelente protección a los ocupantes en caso de impacto lateral.

Volvo 850 T5 R, para nosotros este fue el mejor Volvo de la historia

Volvo 850 T5 R

Pero, esta vez, Volvo no quiso destacar solo por la seguridad y demostró que era capaz de hacer coches potentes y emocionantes. Y lo hizo creando una versión de alto rendimiento, el Volvo 850 T5 R.

Esta variante deportiva apareció en 1993 y añadía un turbo al motor de cinco cilindros, de manera que la potencia pasaba de 170 a 225 CV. Este era el Volvo 850 T5 que, gracias al turbo, se convertía en una de las berlinas más potente del mercado e igualaba a su rival más directo, el Saab 9000 Aero

Pero en Gotemburgo querían más y estaban dispuesto a tirar la casa por la ventana. Retocaron la sobrealimentación del motor, introduciendo la función Overboost que aumentaba la potencia hasta los 240 CV

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Además, ajustaron las suspensiones, rebajaron la altura libre al suelo, montaron unas llantas de cinco brazos en negro y pitaron la carrocería de un color amarillo que pasaría a la historia. 

Ahora sí, el 850 T5 R se convertía en una de las berlinas más rápidas del mundo y, a la vez, más seguras, todo ello acompañado de un espectacular sonido que emitía el motor de cinco cilindros con la mariposa abierta cuando se pisaba el acelerador hasta el fondo. 

Por primera vez, Volvo combinaba a la perfección la seguridad de la que siempre había hecho gala con prestaciones propias de un deportivo de alto rendimiento. Y lo mejor de todo: ¡con carrocería familiar! Había nacido el Station Wagon deportivo

El Volvo 850 T5 R destacaba por su capacidad de aceleración y de recuperación. Si embargo, perdía motricidad en aceleraciones fuertes y la dirección no era del todo precisa, como si no pudiera soportar tanta cantidad de par en el eje delantero.

Un coche de carreras

Volvo 850 T5 R

Tal era el rendimiento de la berlina, que Volvo decidió participar en el campeonato de turismos británico (BTCC) con un modelo de competición desarrollado a partir del 850 y, además, con la carrocería familiar. 

Ver un familiar corriendo en la pista y apurando los pianos causó sensación en la época y contribuyó a cambiar la mentalidad de muchos conductores, con respecto a los vehículos con este tipo de carrocería. 

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