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Prueba: Toyota Camry hybrid

Al volante: Toyota Camry hybrid

Con 19 millones de unidades vendidas en 100 países, el Toyota Camry es, desde 1982, la berlina de clase media más vendida. Ahora, Toyota celebra el regreso de su best seller a Europa, con una versión hybrid. Hemos probado el prototipo. Prueba: Toyota Camry hybrid.

La primera impresión: ¡Es larguísimo! Mide exactamente 4,89 metros, tres centímetros más que un Skoda Superb. Y eso que el checo es nuestro preferido, cuando hablamos de espacio paras las piernas detrás. Lleva un sistema híbrido, compuesto por un motor eléctrico y otro de gasolina de 2,5 litros con cuatro cilindros. La potencia total es de 218 CV, y pasa de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos. La velocidad máxima es de 180 km/h.

Así es por dentro

En cuanto entro en el nuevo modelo de Toyota, me llevo la primera sorpresa: la posición natural del respaldo es tan inclinado, que me echaría una siestecita encantado. Pero no es el momento. Nuestro prototipo llevaba el máximo equipamiento del futuro modelo: incluso regulación en los asientos traseros. Basta con apretar unos botoncitos en la consola central y los respaldos se adelantan o se retrasan.

Por cierto: el habitáculo tiene un acabado ejemplar, con ajuste de calidad, y superficies mullidas, y otras acristaladas. Especialmente en un prototipo, esto tiene muchísimo mérito. ¡Más quisieran algunos modelo de serie tener estos acabados! El cockpit, más teniendo en cuenta que estamos al volante de un híbrido, tiene un sabor 'old school'. Dos indicadores circulares (uno para la potencia y carga del sistema híbrido, otro para el velocímetro), y al lado, una consola central con superficies acristaladas y lacadas. Aquí está integrada la pantalla táctil del navegador, incluidos los botones de atajo para el teléfono y el sistema multimedia.

¡Arrancamos!

Al volante: Toyota Camry hybrid

Para probar este prototipo nos fuimos a las carreteras comarcales que rodean Barcelona. Desde el principio me doy cuenta de que este Camry no es un 'devoracurvas', ni está destinado a batir récords de velocidad. Esto es típico de los híbridos de Toyota: el cambio automático de una sola fase hace que el motor parezca demasiado esforzado, y eso no solo se nota en la respuesta del acelerador: también se oye.

Quien quiera aprovechar las ventajas de un híbrido como el Camry, deberá conducir mucho por ciudad. Si frenas, aceleras con suavidad, y vuelves a frenar, solo la batería se pondrán en funcionamiento. Y es que solo así lograrás las cifras oficiales de consumo de Toyota, que son 4,3 litros con las llantas de 17 pulgadas, y 4,6 con las de 18.

Hay que reconocer que la dirección está muy lograda: suave y precisa a partes iguales. El ajuste del chasis, por desgracia, es demasiado americano: tiende más al balanceo que a la firmeza de los modelos alemanes.

Conclusión

Sus cualidades son: una berlina grande con mucho espacio detrás, confortable en autovías y con un consumo muy reducido en ciudad.

Y ya que hemos llegado hasta aquí... ¿Quieres saber cuál es tu coche ideal?

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