Mi coche es un tricilíndrico a tiempo parcial

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Nuestro compañero Luis Guisado nos cuenta las andanzas con su coche viejo y reflexiona sobre los eléctricos.
Me encantan los coches viejos, pero claro, esto tiene sus cosas. Seguramente te suene que uno de mis placeres culpables es los que yo llamo 'coches tristes', esos modelos que en principio no son apetecibles.
Por ejemplo, un Volkswagen Jetta de primera generación, por ejemplo, un R5 GTL o mi actual coche, un Mitsubishi Space Wagon del que tengo que dar muchas explicaciones incluso a gente 'que sabe', porque sencillamente lo han eliminado de su base de datos cerebral.
Pero el caso es que me gusta, y mucho. Tanto, que es probablemente el 'coche triste' que más tiempo he tenido. Y la verdad es que tampoco tengo la necesidad de cambiarlo, porque le estoy sacando bastante partido a sus seis plazas individuales y a la posibilidad de meter, ojo, tres bicis, abatiendo los asientos adecuados.
Pero estoy en un momento decisivo para el futuro de este olvidado monovolumen. Y es que a nadie se le puede escapar que en realidad el valor de este coche es el que es, y cualquier reparación medio grande puede suponer un buen porcentaje de su valor total.
Así que llevo tiempo dándole vueltas a algo: el irrompible cuatro en línea de 2,4 litros y 150 CV funciona a ratos como un tricilíndrico. Parece que quisiera apuntarse a la moda del downsizing si no fuera porque su consumo sigue siendo de Mercedes-AMG C63 con motor V8: con suerte puedo bajar de 10 litros si me meto en ciudad.
Si a esto le sumo que no sería mala idea cambiar amortiguadores y que en la próxima ITV puede que me 'aconsejen' cambiar el catalizador, me encuentro ante un dilema al que no sé dar respuesta adecuada: ¿arreglo y tiro más tiempo o me deshago ya de él? Seguiré desgastando la almohada hasta que vea una solución...
Un consejo: no te cierres a eléctricos o electrificados
Qué jaleo con lo de los coches eléctricos y el fin de las ayudas. Como hemos publicado en AUTO BILD, resulta que incluso sin estos incentivos el mercado sigue creciendo en España.
Y lo hace gracias a un modelo en particular, el Fiat 500e, que se ha colocado como coche más vendido en el primer tercio de febrero. Razones hay varias: por ejemplo, que una empresa ha comprado unos 300 para su flota, y se puede imaginar uno que se trata de una operación cerrada cuando aún había incentivos.
Pero también hay marcas que aguantan a pulmón y ofrecen descuentos equivalentes al MOVES (como hace MG) con la esperanza de que el Gobierno apruebe rápido y bien el futuro paquete de ayudas. Porque, seamos sinceros: los coches eléctricos están muy bien, pero si por el precio de un eléctrico pequeño te compras un buen compacto equipado hasta arriba, la decisión está bastante clara.
Esto me recuerda que hay marcas que están pensando en una posible desescalada en su electrificación, aunque no lo digan abiertamente.

La principal, para mí, que soy muy fan, es Porsche: se anunció a bombo y platillo como un SUV eléctrico que iba a estrenar la plataforma PPC, y de hecho el Macan es probablemente el mejor modelo de su categoría. Pero tal y como están las cosas, parece que también va a tener una variante de combustión... que no han confirmado (ni desmentido) por el momento.
Está claro que si un conglomerado como este no acaba de ver con claridad el paso a la electrificación, nosotros, ciudadanos de a pie, que no sabemos ni la mitad de los politiqueos y tejemanejes que hay detrás de estos acelerones y frenazos, no vamos a ser más. Por eso, solo nos queda verlas venir e intentar salir airosos como podamos.
Una reflexión: estos tiempos que corren están genial
Vivimos tiempos divertidos. Supongo que es algo parecido a lo que pasó a principios del siglo XX cuando aún no se sabía si los coches eléctricos, de vapor, de gasolina o de gas, se iban a imponer.
Dentro de unos años probablemente echemos la vista atrás y, ya con la solución definitiva (quizá solo para unas pocas décadas antes de volver a cambiar), veamos que la adoptada fue la opción más lógica.

Probablemente, la electrificación se acelere a niveles siderales a corto plazo, y esas noticias como la que leía en nuestra web de que en Noruega casi el 100% de los coches vendidos en enero fueron eléctricos, sean más y más habituales.
En todo caso, pienso que no hay que cerrarse al uso del eléctrico. Puede que el proceso de recarga sea tedioso si dependes de la infraestructura a pie de calle, pero si en tu casa tienes la posibilidad de tener un punto donde enchufarlo, tanto el precio de la energía como el coste por uso acaba saliendo favorable a los modelos de batería.
En todo caso, me parece interesante este tema en el que echamos un vistazo a los eléctricos baratos que están por debajo de los 20.000 euros: cada vez son más y mejores.
