La liga de los todoterrenos salvajes, Mercedes Clase G, Land Rover Defender OCTA, INEOS Grenadier y Ford Bronco

¿Quién dijo que no ya no hay verdaderos 4x4? Es cierto que cada vez hay menos, pero todavía quedan algunos modelos. Nosotros elegimos los todoterrenos más salvajes: Mercedes Clase G, Land Rover Defender OCTA, INEOS Grenadier y Ford Bronco.
No son buenos para los vehículos 4x4. Antaño, el mercado ofrecía más variedad, pero la hegemonía SUV los ha convertido en una especie en peligro de extinción. Así que vamos a rendir un pequeño homenaje a esos todoterrenos salvajes que todavía se pueden comprar, entre los que elegimos el Mercedes Clase G, el Land Rover Defender OCTA y el Ford Bronco.
Se da una curiosa paradoja: los vehículos todoterreno siguen gozando de mucha popularidad, sin embargo, su presencia en el mercado ha ido disminuyendo. Algunos modelos han desaparecido y otros se han convertido en sofisticados SUV, conservando algunas dotes offroad, pero nada que ver con lo que fueron.
A muchos usuarios les gustan los todoterrenos porque transmite sensación de seguridad. ¿Cuántas veces hemos oído eso de ‘yo me siento más seguro en un todoterreno’?
Sin embargo, gente que luego utilice el vehículo para el campo o para conducir por terrenos exigentes hay muy poca. Quizá aquí esté la clave del éxito de los SUV: coches con apariencia todoterreno, pero que, en realidad, son para circular por carretera.
Como decimos, con el tiempo y el auge de los todocaminos, los 4x4 tradicionales han ido desapareciendo. Pero todavía quedan algunos. Nosotros queremos jugar a una particular liga de todoterrenos salvajes y hemos elegido cuatro modelos.
Por un lado, el Mercedes Clase G en su versión más potente y lujosa, la AMG G 63; por otro, el Land Rover Defender, también en su versión más prestacional, OCTA; también el INEOS Grenadier, un coche que no es tan potente como los otros, pero tiene unas dotes para la conducción offroad sobresalientes; por último, el legendario Ford Bronco.
Mercedes Clase G

Desde su llegada a finales de la década de 1970, el Mercedes Clase G es uno de los referentes en el segmento exclusivo de los todoterrenos.
Además de sus buenas capacidades 4x4, una de sus principales características es que ha conservado casi intacta su estética, con apenas ligeras variaciones. Un ejemplo de esto es que conserva las puertas con bisagras.
La versión AMG G 63 cuenta con un motor de gasolina V8 de 4.0 litros con inyección directa y sobrealimentado mediante dos turbocompresores. Dispone de un sistema de desconexión de cilindros para ser más eficiente.
Desarrolla 585 CV de potencia y está asociado a una caja de cambios automática de nueve relaciones con reductora y un sistema de tracción es permanente a las cuatro ruedas.
Como buen todoterreno, el Clase G está construido sobre un chasis de largueros y travesaños y equipa bloqueos para los tres diferenciales, reductora y eje trasero rígido con una barra panhard, mientras que el esquema delantero es de doble triángulo superpuesto. Tiene una altura libre al suelo de 24 centímetros y una profundidad de vadeo de 70 centímetros.
Land Rover Defender OCTA

Muchos criticaron la nueva generación del Land Rover Defender, un modelo que, al igual que el Clase G, había permanecido invariable durante décadas, pero la marca británica decidió convertido en un sofisticado SUV.
No obstante, sigue conservando buenas capacidades para circular fuera del asfalto, especialmente, en su versión OCTA. El término hace referencia al octaedro, la forma geométrica que adopta el diamante, considerado como el mineral perfecto por su dureza y su alto valor.
Más allá del marketing, el Defender OCTA representa lo mejor de Land Rover, con un motor V8 biturbo 4.4 litros que desarrolla 635 CV y 750 Nm, lo que lo convierte en el Defender más extremo y potente que se ha fabricado.
Este motor cuenta, además, con tecnología Mild Hybrid de 48 voltios, lo que le vale para recibir la etiqueta ECO de la DGT. Y aunque las cifras de aceleración son menos relevantes en un 4x4, pasa de 0 a 100 km/h en 4 segundos, lo que habla de la capacidad de empuje del propulsor.
Para contener esta mole, cuenta con una nueva suspensión neumática denominada 6D Dynamics, provista de un mecanismo de interconexión hidráulica entre los cuatro amortiguadores.
Este sistema permite al Defender mantenerse nivelado horizontalmente al acelerar, frenar y trazar curvas en carretera, a la vez que, fuera del asfalto, consigue llevar al máximo el recorrido y la articulación independiente de cada rueda para superar casi cualquier obstáculo.
De esta forma, desaparecen casi en su totalidad los balanceos y cabeceos de la carrocería, al tiempo que mejora las capacidades todoterreno.
A esto hay que añadir el sistema Terrain Response que actúa sobre el control de tracción mediante varios programas: arena, barro, surcos, hierba, gravilla, nieve y roca; y el sistema ClearSight Ground View, que ayuda a mejorar la visibilidad y la seguridad en las rutas todoterreno más complicadas.
INEOS Grenadier

Puede que el Defender ya no sea lo que era, pero, afortunadamente, aquellos nostálgicos del clásico Land Rover tienen la opción del INEOS Grenadier, un modelo concebido exclusivamente para conducción offroad y que conserva la estética del anterior Defender.
Su desarrollo sigue la concepción básica de un auténtico 4x4: un diseño que prioriza la funcionalidad, un chasis de largueros, una suspensión mediante ejes rígidos, tracción total permanente, reductora y bloqueo del diferencial central.
Además, las versiones Trialmaster incluyen bloqueo para los diferenciales delantero y trasero y unos neumáticos más adecuados para la práctica del todoterreno. Todo esto se completa con una altura libre de 26,4 centímetros y una profundidad de vadeo de 80 centímetros
En cuanto a la mecánica, hay dos opciones disponibles: un motor diésel de seis cilindros en línea y 3.0 litros, con 286 CV, y otro de gasolina, también de seis cilindros y 3.0 litros, con 249 CV.
Ambos motores son de origen BMW y se conectan con una caja de cambios ZF de ocho relaciones y una caja de transferencias Tremec. No son motores tan potentes como el Clase G y el Defender OCTA, pero, en cuanto a capacidades todoterreno, el Grenadier está a la altura de aquellos.
Ford Bronco

Terminamos con un modelo legendario en Estados Unidos que, por primera vez, se comercializa en Europa. El Ford Bronco es toda una institución al otro lado del Atlántico, aunque no se ofrecía desde los años 90.
Ahora está de vuelta y comparte algunas cosas con el Clase G, concretamente, su diseño de estilo retro y muy robusto. También comparte con el alemán una configuración con chasis de largueros y siete travesaños, suspensión delantera independiente y trasera de eje rígido.
Lamentablemente, el Bronco que se vende en Europa no puede equipar el motor V8 Coyote de 5.0 litros que se ofrece en Estados Unidos. Aquí tenemos que conformarnos con un V6 EcoBoost de 2.7 litros y 333 CV, unido a una transmisión automática de diez velocidades con reductora.
Hay dos versiones: Bronco Outer Banks y Bandlands. El primero permite elegir entre tracción trasera y total con relaciones largas del cambio y tracción total con relaciones cortas. El segundo añade a estos dos modos un tercero con tracción total automática, sumado a un diferencial central.
En ambas versiones, la profundidad de vadeo es la misma (80 centímetros), pero la distancia libre al suelo no: 23,7 centímetros en el Outer Banks y 26,1 en el Bandlands.
Por otro lado, el Bronco está equipado con una serie de ayudas electrónicas para mejorar la conducción en terrenos exigentes, como los modos de conducción GOAT, Goes Over Any Type of Terrain, el sistema denominado Trail Control, el Trail Turn Assist y el Trail One-Pedal Drive.
