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Las 10 ciudades más interesantes y baratas de Europa

Susana Viñuela

20/04/2016 - 09:00

¿Planeas una escapada para mayo? Atento: estas son las 10 ciudades más interesantes y baratas de Europa. Que dormir en ellas sea económico no es su único atractivo; en la lista, se ha tenido en cuenta que sean verdaderos tesoros para urbanitas y amantes de la cultura. Unas joyas que conviven en Europa a la sombra de las capitales turísticas por excelencia.

¿Planea sobre tu mente la idea de escaparte en mayo? Pues, apunta: estas son las 10 ciudades más interesantes y baratas de Europa según Trivago. El buscador de viajes ha analizado dónde es más económico pernoctar, según los datos del tHPI, el estudio mensual de los precios medios hoteleros en países, regiones y ciudades de España y Europa; con estos datos, han creado esta lista con 10 ciudades llenas de arte, historia y oportunidades. Y, lo mejor: aptas para bolsillos en crisis. ¿Te animas a conocerlas?

Las 10 ciudades más interesantes y baratas de Europa

1. San Petersburgo (Rusia), por 44 euros

El legado cultural ha convertido a San Petersburgo en la capital artística de Rusia. Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y en él se encuentran joyas como la Catedral de San Pedro y San Pablo, la Iglesia del Salvador o el Museo del Hermitage, una de las mayores pinacotecas del mundo. Aunque no solo por sus museos y arquitectura monumental merece una visita San Petersburgo: pasear por sus canales, descubrir el metro o pasar una noche en la ópera son planes indispensables para impregnarse de la esencia de una de las ciudades más majestuosas de Europa. No solo es una ciudad llena de cultura; es muy barata, ya que alojarse en San Petesburgo cuesta 44 euros de media.

2. Sofía (Bulgaria), por 55 euros

Sofía es la tercera capital más antigua de Europa y diferentes países han influido en ella a lo largo de sus siglos de historia; desde las vecinas Turquía y Macedonia hasta Francia, Grecia o la Unión Soviética. Su gran encanto reside en esta mezcla de identidades que conviven entre sus tradiciones y calles, dotándola de gran riqueza arquitectónica, como la catedral ortodoxa Aleksander Nevski, que se divisa a kilómetros de distancia. Los cauces del río Iskar y Perlovska rodean esta ciudad que continuamente es anfitriona de eventos culturales, acogidos en el Palacio Nacional de Cultura, el centro de congresos más grande de Europa del este y desde cuya azotea se aprecia la mejor panorámica de la ciudad, con la montaña Vitosha en el horizonte. La tentadora oferta cultural de esta ciudad se completa con el precio medio de 55 euros que ofrecen los hoteles de la ciudad.

3. Moscú (Rusia), por 62 euros

Una de las ciudades más interesantes y baratas de Europa es Moscú; en ella conviven el hormigón gris de herencia comunista con ostentosos monumentos como la imperdible Catedral de San Baisilio de coloridas cúpulas  que, junto con el Museo Histórico, la catedral ortodoxa de Kazán, el Mausoleo de Lenin y la galería GUM alrededor, conforma la grandísima explanada de la Plaza Roja. Tampoco pasan desapercibidos los más de dos kilómetros de murallas que rodean el Kremlin, frente al río Moscova. Tras la Segunda Guerra Mundial se construyeron siete ostentosos rascacielos de hasta los 200 metros de altura en distintos puntos de la ciudad.  En Moscú se encuentra también el metro con el interior más espectacular, reconocido como el palacio subterráneo por las obras que albergan sus paradas. Entre su aplomada arquitectura se hace hueco el Parque de la Cultura y Ocio o  Gorki , que permite sumergirse en el ambiente local. El visitante puede encontrar una interesante oferta de alojamientos en el corazón de la ciudad por un precio medio de 62 euros.

4. Belgrado (Serbia), por 62 euros

En Belgrado se concentran el arte y la cultura de Serbia. Literalmente “ciudad blanca”, está construida sobre 15 colinas y el arquitecto Le Corbusier dijo de ella que era la ciudad más fea en el lugar más bello. La atmósfera más bohemia se encuentra en el barrio de Skadarlija, donde talleres de artesanos y galerías llenan las calles. Aunque fue destruida decenas de veces en el pasado y aún guarda en sus muros el legado de las batallas, un espíritu vivaz domina la capital serbia. Esta gran historia de traduce en una mezcla de estilos que aúna el Templo de San Sava, la iglesia ortodoxa más grande de Europa, la mezquita Bajrakli o la sinagoga de Belgrado. Bajo su suelo se despliega un laberinto de 14 kilómetros con túneles y búnkeres, como las cuevas de Tasmajdan, ubicadas bajo el Parlamento de Serbia, que inspiraron a Hitchcock en una de sus visitas. Otro tesoro nacional es la fortaleza Kalemegdan, el parque más grande y antiguo de Belgrado, desde donde observar los recorridos del Danubio y el Save, que confluyen en la ciudad. Ciudad europea cultural y económica; una habitación doble sale por 62 euros de media.

5. Sarajevo (Bosnia-Herzegovina), por 62 euros

Los muros de la Avenida de Francotiradores aún guardan las cicatrices de su pasado pero Sarajevo, lleno de tradiciones y naturaleza, destaca por su espíritu cosmopolita, cultural y artístico. La mítica biblioteca Vijenica, tesoro nacional, ha vuelto a abrir sus puertas tras el bombardeo que la destruyó hace 22 años. Ahora, numerosas muestras de talento nacional se exponen en sus pasillos. Otro emblema de la ciudad es la fuente Sebilj, de la que dicen que aquel que bebe de ella acaba volviendo a Sarajevo . Está ubicada en el barrio otomano Bascarsija, un viejo bazar fácil de recorrer a pie para descubrir un entramado de calles empedradas y estrechas donde se reúnen artesanos locales. Otro imperdible es un paseo por el histórico Puente Latino o Princip, escenario donde estalló la Primera Guerra Mundial. Quien decida recorrer el pasado y el futuro de esta emergente ciudad puede alojarse por 62 euros de media.

6. Riga (Letonia), por 63 euros

Es fácil perderse por su casco antiguo de carácter medieval, salvaguardado entre el río Daugava y el Pilsetas kanals, donde se mezclan las construcciones de madera con magneficientes edicios de Art Noveau y monumentos religiosos como la Casa de los Cabezas negras, en la plaza Ratslaukums. De Riga también merece la pena un recorrido por pequeños barrios como Spikeri, que en su día fueron abandonados y que hoy resucitan a través de galerías, boutiques, cafés y rastros gracias a las propuestas de jóvenes emprendedores; un tesoro para urbanitas. Destaca el mercadillo negro o de Latgalite, rincón donde se dan cita los vendedores de antiguallas locales. Los precios medios de  la ciudad más grande de los estados bálticos es de 63 euros.

7. Bucarest (Rumanía), por 66 euros

Sus grandes avenidas y majestuosos edificios neoclásicos valieron a Bucarest el apodo de 'París del Este' en el pasado, pero cada vez hace más hueco a una escena artística y cultural vibrante y desenfada. En la Plaza Unirii se encuentra el Palacio del Parlamento o Casa del Pueblo, el edificio más grande de Europa que en la actualidad alberga el Museo Nacional de Arte Contemporáneo. El patrimonio rural de todo el país se puede apreciar sin salir de la ciudad en el Museo de la Aldea de la Avenida Kiseleff, una parque lleno de casas típicas trasladadas directamente desde Moldavia o Transilvania. En el centro histórico encontramos el laberíntico barrio de Lipsciani, donde se relajan los locales en las teterías y bares. Aquí también se erige la diminuta iglesia Stavropoleos, con coloridos murales de estilo brâncovenesc en el exterior. Pernoctar en esta ciudad europea tan interesante es muy barato: una media de 66 euros.

8. Varsovia (Polonia) por 67 euros

El color gris y el altísimo Palacio de la Cultura y las Ciencias ya no son lo único que pintan Varsovia. Aun conservando su arduo pasado, el vanguardismo, el diseño, el arte y las terrazas bullentes llenan ahora la ciudad. El casco antiguo, paralelo al río Vístula y reconstruido al detalle tras quedar arrasado al 90% tras la guerra, está dividido en las ciudades vieja y nueva (Stare y Nowe Miasto), que llevan hasta la Barbacana. Cerca, se encuentran la catedral gótica de San Juan y la plaza del Mercado. El mapa cultural de Varsovia lo marcan el Museo Nacional, el Museo de Arte Moderno, la galería nacional Zacheta, el barrio industrial de Praga o el Soho Factory, un espacio avant-garde con galerías, estudios de arquitectura y espacios gastronómicos a la altura del barrio homónimo. El precio medio por alojarse en esta vibrante capital llena de arte y tormentosa historia es de 67 euros.

9. Vilna (Lituania), por 68 euros

Una ciudad europea imprescindible y barata. Por sus calles medievales se extienden casas de estilo barroco, catedrales neoclásicas, iglesias rococó, la animada plaza Rotuses, donde convergen las decenas de callejuelas del núcleo histórico, y el río Neris. Cerca de la Calle Pilies, la vía peatonal más animada y emblemática del centro, se encuentra la calle Literatu, donde una galería de arte al aire libre dedicada a los escritores que dejaron huella en la ciudad decora las paredes. El barrio libre de Uzupis concentra la escena alternativa y la atmósfera bohemia de Vilna. Esta República declaró su independencia en 1977 y creó sus propias autoridades y Constitución, que reza “no rendirse, no luchar y no abandonar”. Famoso por la cantidad de artistas que habitan y habitaron sus calles y por su historia, pues fue residencia de los judíos de la ciudad durante el Holocausto, es comparado por muchos con el Montmartre parisino. Para conocer estos rincones especiales, se puede encontrar alojamiento en la ciudad por 68 euros de media.

10. Cracovia (Polonia), por 72 euros

Al contrario que Varsovia, Cracovia se ha conservado prácticamente intacta, convirtiéndose en el archivo cultural de Polonia. Junto a la Plaza del Mercado y el edificio Sukiennice, pasean los carruajes tirados por adornados caballos sobre los adoquines del casco antiguo con el Heynal de fondo, que suena cada hora desde la torre más alta de la Basílica de Santa María. Sobre la colina Wawel se alzan el castillo y la catedral de San Estanislao. El barrio judío de Kazimierz es una zona concurrida por los amantes del arte y la cultura por su arquitectura gótica y barroca y la esencia especial de la Plac Nowy. Aquí rodó Steven Spielberg 'La lista de Schindler'. La Fábrica de Oskar Schindler, reconvertida ahora en museo para mostrar pedazos de la ocupación nazi en Polonia, es otra parada común en el recorrido. Visitar Cracovia es meterse en una máquina del tiempo directa al pasado y dormir en ella sale por 72 euros de media.

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Susana Viñuela

Redactora

Comunicando, que es gerundio.

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