Cambio radical con el diésel: este es nuevo combustible que utiliza ya Skoda en sus coches

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Skoda empieza a utilizar un nuevo combustible diésel sostenible en sus coches y en el repostaje de los camiones que gestionan la logística interna en sus plantas.
Puede que el futuro de la automoción sea eléctrico, pero el diésel tiene todavía mucho recorrido. En Skoda lo saben y ya han empezado a utilizar este nuevo combustible en sus coches.
Se trata del diésel HVO, siglas en inglés de aceite vegetal hidrotratado, un combustible sostenible producido a partir de materiales de desecho. El fabricante checo ha comenzado a emplearlo tanto en sus nuevos modelos diésel como para el repostaje de su flota logística.
Este diésel sintético se diferencia del biodiésel, que se deriva de cultivos agrícolas. El combustible HVO se fabrica a partir de grasas y aceites usados mediante un proceso de hidrogenación química y, por lo tanto, no requiere tierras de cultivo, lo que lo hace aún más sostenible.
La compañía estatal checa ČEPRO se encarga de suministrar este biocombustible de última generación. Esta iniciativa forma parte de las medidas conjuntas de descarbonización que se están implementando en toda la compañía y está diseñada para reducir significativamente la huella de carbono de las actividades corporativas de Skoda.
En producción y logística, el fabricante checo aspira a alcanzar la neutralidad en carbono en todas sus plantas de la República Checa y la India para finales de la década.
Diésel HVO, el combustible sintético que ya utiliza Skoda
Skoda se convierte en la primera marca del Grupo Volkswagen en adoptar esta innovadora solución, no sólo en sus vehículos de pasajeros, sino también para repostar los camiones que gestionan la logística interna en sus plantas checas.
De agosto a diciembre de 2024, estos vehículos internos consumieron aproximadamente 46.000 litros de combustible HVO, lo que representa un ahorro anual de unas 300 toneladas de CO2, según la firma checa.
Esta iniciativa supone un paso significativo hacia la reducción de la huella de carbono de sus operaciones y el logro de una producción neutra en CO2 en sus plantas de fabricación.
Principales beneficios del combustible HVO

El diésel HVO es un biocombustible avanzado clasificado como sustituto sintético del diésel tradicional, pero ofrece hasta un 90% menos de emisiones netas de carbono en comparación con aquel.
Se produce mediante un proceso de hidrogenación, utilizando principalmente aceites usados, como aceite de cocina usado y grasas vegetales y animales. A diferencia del biodiésel, el HVO no depende de cultivos agrícolas para su producción.
El combustible HVO es transparente, prácticamente inodoro y tiene un índice de cetano significativamente mayor que el diésel fósil (70 frente a 51), lo que mejora la eficiencia de la combustión y contribuye a reducir las emisiones contaminantes, en particular las partículas.
Además, el combustible HVO no contiene azufre, hidrocarburos aromáticos ni hidrocarburos de alto punto de ebullición. Como resultado, reduce las emisiones de sustancias nocivas y reduce la frecuencia de los ciclos de regeneración de los filtros de partículas diésel (DPF).
En los motores diésel más antiguos, el combustible HVO también puede contribuir a un funcionamiento más silencioso y suave. El combustible se puede mezclar libremente con diésel convencional.
Vehículos de Skoda homologados para combustible HVO
Sekoda afirma que todos sus vehículos a partir del año 2022 (producidos a partir de la semana 25 de 2021) están homologados para usar combustible HVO.
Los vehículos homologados para HVO están marcados con el símbolo XTL en el tapón del depósito de combustible, mientras que los concesionarios Skoda autorizados pueden confirmar su compatibilidad con los modelos más antiguos. El combustible HVO y las mezclas de HVO y diésel ya están ampliamente disponibles en los mercados europeos.
Skoda lleva tiempo trabajando para reducir su huella ambiental y mantiene su compromiso de lograr la neutralidad de carbono en todas sus plantas de producción en la República Checa y la India para 2030. De hecho, su planta de Vrchlabí ya la alcanzó en 2020.
Por otro lado, un hito clave es la conversión de la planta de calefacción de Mladá Boleslav, realizada en colaboración con ŠKO-ENERGO. Una vez que la planta adopte completamente la biomasa, reducirá las emisiones netas de CO2 en hasta 290.000 toneladas al año.
