¿Qué coche comprar en 2025? Te explicamos cuándo interesa un coche diésel y cuando no

Pese a todas las voces críticas y al aumento de precio, sigue siendo interesante comprar un coche diésel en 2025, según qué casos y el tipo de vehículo.
¿Interesa comprar un coche diésel en 2025? Es posible que muchos respondan de forma negativa a esta pregunta, sobre todo, cuando entre en vigor el impuestazo al diésel, previsiblemente, el próximo 11 de abril, justo antes de las vacaciones de Semana Santa.
Muchos se hacen la misma pregunta y seguro que la mayoría piensa que ya no tiene sentido comprar un coche diésel. Como ocurre en muchos otros casos, la respuesta no es sencilla y requiere tener en cuenta numerosos factores, como las necesidades del conductor, el uso que haga del vehículo o sus propias características.
Durante muchos años, el diésel ha sido el motor favorito de muchos conductores, especialmente, a partir de los años 90, cuando la tecnología permitió que los motores turbodiésel ofrecieran un gran rendimiento con consumos muy bajos.
El punto de inflexión se produjo en 1999, cuando las ventas de automóviles diésel superó, por primera vez, a las de gasolina. A partir de ahí, la balanza se inclinó cada vez más hacia el diésel, hasta representar el 71% de las matriculaciones en 2007.
El cambio de tendencia comenzó en 2013, cuando empezaron a caer las ventas de vehículos a gasóleo. Tras destaparse el escándalo de Volkswagen en 2015 en Estados Unidos, el proceso se aceleró.
Se venden menos coches diésel que eléctricos

El cambio en los gustos de los consumidores ha sido tan drástico, que los coches diésel han pasado de representar la mayoría de las ventas totales a tener la misma cuota de mercado que los eléctricos en la actualidad.
2023 fue ya un año especialmente malo para los coches diésel, con apenas el 12,5% de las matriculaciones totales. En 2024, ese porcentaje bajó hasta el 9,5% y todo apunta a que en 2025 volverá a bajar.
De momento, en los tres primeros meses del año, las ventas de automóviles con este motor suponen el 5,8% del mercado, mientras que los coches eléctricos puros alcanzan el 6,66%. Esto sería impensable hace una década.
En estos datos encontramos la explicación a que la oferta diésel sea cada vez más reducida. Incluso, algunas marcas la han eliminado en todos o casi todos sus modelos.
No obstante, resulta pertinente preguntarse si las marcas han reducido su oferta diésel porque la gente no compra, o es al revés, el público apuesta por otras tecnologías porque las marcas quitan sus motores diésel, además de otros factores, como incentivos fiscales, marketing…
Ataque al diésel

En cualquier caso, lo que importa aquí no es si fue antes el huevo o la gallina, sino que se ha creado un ecosistema en el que parece que el coche diésel es completamente incompatible.
Los usuarios apuestan por mecánicas electrificadas, sobre todo, coches híbridos convencionales (no enchufables) e híbridos ligeros, que reciben la etiqueta ECO de la DGT.
De esta forma, además de beneficiarse de algunas ventajas fiscales y disfrutar de descuentos en algunas zonas de estacionamiento regulado, también se olvidan de futuros problemas en las Zonas de Bajas Emisiones.
Pero también se venden menos automóviles diésel, porque las diferentes autoridades, tanto europeas como nacionales, no dejan de poner trabajas a esta tecnología, como el incremento del impuesto que mencionamos al principio.
Por tanto, desaparece una de las ventajas que ha tenido siempre el diésel frente a la gasolina: su precio. Esto hace que muchos usuarios duden sobre si tiene sentido o no un vehículo con este tipo de motor, así que vamos a explicar cuándo interesa comprar un coche diésel en 2025.
¿Cuándo interesa comprar un coche diésel?

Dicho todo lo anterior, sería aventurado recomendar la compra de un coche diésel. Y, sin embargo, lo es. Sigue siendo un motor muy apropiado para determinados tipos de vehículos y para algunos conductores.
Esta mecánica ofrece un gran rendimiento en coches grandes y pesados, como berlinas grandes, SUV, todoterrenos y monovolúmenes, y es la mejor opción para aquellos que hagan muchos kilómetros al año.
A partir de un kilometraje anual que supere los 20.000, interesa comprar un coche diésel, sobre todo, si la mayor parte de los trayectos se realizan en carretera y autovía. El motor diésel es muy eficiente y ofrece una gran relación entre prestaciones y consumos.
Además, aunque el precio del gasóleo va a subir y se va a igualar con el de la gasolina, el consumo siempre será más bajo que en otro tipo de vehículo, por tanto, el conductor seguirá ahorrando en este sentido.
Es cierto que el precio de los coches diésel es cada vez más alto, debido a la tecnología que emplean para reducir las emisiones y al aumento de los costes, pero esto es algo que afecta a todos los automóviles en general. A igualdad de equipamiento y potencia, a la larga será más barato el diésel, siempre y cuando se recorran muchos kilómetros anuales, insistimos.
En cambio, no tiene sentido comprar un coche diésel para quien vaya a hacer pocos kilómetros y un uso preferente en ciudad. No sólo porque no amortizará la diferencia de precio con respecto a un modelo equivalente de gasolina, sino también porque las actuales tecnologías para reducir las emisiones hacen incompatibles estos motores con la ciudad.
El diésel es compatible con la electrificación
Por otra parte, los coches diésel también son compatibles con los distintivos más ecológicos de la DGT: ECO y CERO. Por tanto, también se pueden beneficiar de las ventajas que hemos mencionado más arriba, al menos, mientras permanezca la legislación actual.
En el mercado se pueden encontrar numerosos modelos con motores diésel electrificados, normalmente, a través de una tecnología de 48 V, es decir, una hibridación ligera que permite arañar algunas décimas al consumo y obtener la etiqueta ECO.
Estas mecánicas diésel electrificadas se encuentran en todo tipo de fabricantes, desde generalistas hasta premium, lo cual es un aliciente para quienes quieran tener un distintivo más ‘eco’.
Incluso, hay coches con motor diésel híbrido enchufable y etiqueta CERO, aunque esta tecnología sólo está presente en Mercedes y son vehículos caros.
Por tanto, volvemos a hacer la pregunta inicial: ¿Interesa comprar un coche diésel en 2025? Pues, pese a todo lo que se dice en contra de esta tecnología, sí. Es el mejor motor para coches grandes y para quienes hagan muchos kilómetros anuales. Y si va acompañada de algún tipo de electrificación, mucho mejor.
