Adiós a Tesla en Vancouver: la sacan de su Salón del Automóvil por cuestiones de seguridad

Los organizadores del Salón Internacional del Automóvil de Vancouver, en Canadá, han decidido expulsar a Tesla del evento de este año por cuestiones de seguridad.
Continúan las tensiones alrededor de la figura de Elon Musk, lo cual está afectando directamente a Tesla y a sus intereses comerciales. Después de conocer la semana pasada que el 94% de los alemanes no comprará un Tesla por culpa del propio Musk, ahora han sido los organizadores del Salón Internacional del Automóvil de Vancouver, en Canadá, quienes han excluido a Tesla de participar en el evento.
Como decíamos, las últimas decisiones del hombre más rico de mundo, según la lista Forbes, están lastrando las ventas de Tesla en todo el mundo. Desde Europa a Canadá. E incluso en Estados Unidos está habiendo protestas en contra de Musk que pagan sus coches o sus concesionarios con actos de vandalismo. En Francia incluso han quemado un concesionario de Tesla.
En Canadá han expulsado a Tesla de su salón del automóvil
Toda esta situación deriva del apoyo que Elon Musk ha hecho en favor de la campaña electoral que ha devuelto a Donald Trump a la Casa Blanca. El magnate apoyó económicamente al ahora presidente de Estados Unidos. A cambio, Trump ha convertido a Musk en un prestigioso asesor de su administración con poder para ejercer acciones políticas.
Entre ellas, una de las que más polémica ha suscitado en Estados Unidos ha sido la de los despidos, el desmantelamiento de algunos servicios públicos y cuantiosos recortes presupuestarios en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés).
Esto ha provocado que hasta 21 empleados de este departamento presentaran su dimisión a consecuencia de las decisiones de Musk. Tampoco ha sentado bien el anuncio de los aranceles impuestos al acero y aluminio procedente de Canadá, donde también ha habido numerosas protestas y actos vandálicos contra la figura del máximo responsable de Tesla y SpaceX.
Concretamente en la localidad canadiense de Hamilton, un núcleo industrial a unos 60 kilómetros al suroeste de Toronto, es donde más afectados están por los aranceles del 25% que ha impuesto la administración Trump al acero y el aluminio que se producen en este punto del país.
Y ha sido allí donde el jueves de la semana pasada al menos 80 vehículos de Tesla resultaron dañados en un concesionario de la marca. En una aparente protesta contra las decisiones de Elon Musk, casi un centenar de coches aparecieron con desperfectos en la carrocería y las ruedas pinchadas, según informan fuentes de la Policía de Hamilton.
Consecuencias directas a los aranceles de Donald Trump
La tensión va en aumento después de que Canadá haya respondido directamente a decisión de imponer aranceles a su acero y aluminio. En Toronto se han retirado los incentivos fiscales a los modelos de Tesla que son adquiridos como taxis o servicios de carsharing.
Mientras tanto, el salón del automóvil más importante de Canadá ha decidido excluir a la marca de Elon Musk de la lista de empresas expositoras.
“El Salón Internacional del Automóvil de Vancouver ha retirado a Tesla de su participación en el evento de esta semana, después de que el fabricante de automóviles tuviera múltiples oportunidades para retirarse voluntariamente” declaró Eric Nicholl, director ejecutivo del salón, en declaraciones recogidas por Reuters.
“La principal preocupación del Salón del Automóvil de Vancouver es la seguridad de los asistentes, expositores y personal”, añadió el directivo.
En Tesla están preocupados por la situación
Por otro lado, Tesla se está viendo seriamente afectada en varios mercados occidentales. Las ventas del fabricante estadounidense pueden sufrir un revés en 2025 a consecuencia de las decisiones de su máximo responsable.
Y la respuesta de la compañía no ha tardado en llegar. Si bien apoyan las decisiones del gobierno de Donald Trump, también aseguran estar viéndose afectados por los aranceles que otros países están imponiendo como respuesta a la medida impositiva de Estados Unidos.
Así se lo ha hecho saber Tesla a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, al que hace unos días le envió una carta donde asegura que “reconoce y apoya la importancia del comercio justo”, aunque también admite que “los exportadores estadounidenses están inherentemente expuestos a impactos desproporcionados cuando otros países responden a las medias comerciales estadounidenses”.
Los aranceles de Trump impactan directamente en las exportaciones estadounidenses “incluyendo el aumento de aranceles sobre los vehículos eléctricos importados a dichos países”, explicaba Tesla en su carta.
“Las medidas arancelarias especiales anteriores de Estados Unidos han incrementado los costes para Tesla de los vehículos fabricados en Estados Unidos y los costes de esos mismos vehículos al exportarlos desde Estados Unidos, lo que resulta en un mercado internacional menos competitivo para los fabricantes estadounidenses”, admite la compañía de coches eléctricos.

