La sociedad, ¿cada vez más polarizada? En Francia queman un concesionario de Tesla

Parece ser que los últimos actos de Elon Musk traen consecuencias. Tesla está en el centro de la tormenta y lo último es un incendio en un concesionario francés.
El año no ha empezado según lo previsto para Elon Musk y su marca de coches eléctricos. Tesla atraviesa un momento complicado en términos de ventas, y no es porque no se vendan eléctrico. De hecho, en España las matriculaciones de turismos eléctricos encadenan en lo que llevamos de 2025 un aumento del 51,8% respecto a los dos primeros meses del año pasado.
Por marca, Tesla es la segunda que más coches ha vendido en nuestro país este año, con 1.295 unidades, y solo superado por BYD (1.393 unidades). Eso sí, no en todos los mercados ocurre lo mismo y lo que está sucediendo con la marca china BYD en España es un reflejo de lo que tiene lugar en otras regiones, donde estos fabricantes están superando a la compañía estadounidense.
Queda por ver aún cuál es el peso de que el nuevo Tesla Model Y Juniper en este proceso en el que las ventas de la marca se han visto seriamente afectadas, ya que el SUV eléctrico, históricamente el modelo más vendido de la compañía, se acaba de someter a un profundo restyling, y esto suele traer consigo cierto descenso de las matriculaciones entre aquellos compradores que prefieren esperar al nuevo modelo.
Sea como fuere, el efecto Model Y no es lo único que está detrás de la “crisis” que vive Tesla en estos últimos meses. La marca se está viendo perjudicada casi al mismo nivel por algunas de las últimas decisiones que ha tomado su máximo líder, Elon Musk, lo que está provocando ciertas reacciones de la población, especialmente en Estados Unidos.
Las decisiones de Elon Musk pasan factura a Tesla
Por todos es sabido que Musk ha sido parte clave en la carrera que ha llevado a Donald Trump de nuevo a la Casa Blanca. Su segundo mandato al frente del país es gracias, en parte, al CEO de Tesla y SpaceX, quien apoyó desde el principio su candidatura tanto con apariciones públicas en mítines como con importantes aportaciones económicas.
Todo esto no solo ha contribuido a que Trump regrese a la presidencia estadounidense, sino también a que Musk consiga situarse en el centro de la política americana, otorgándole el control del que hasta ahora no había podido disponer.
Elon no ocupa ningún tipo de cargo electo, pero tiene una importante relevancia en la administración de Donald Trump. El multimillonario ha logrado situarse al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés) y no ha tardado en tomar algunas medidas drásticas que no han sido del todo bien recibidas.
El departamento que comanda Elon Musk anuncio numerosos despidos, el desmantelamiento de algunos servicios públicos y cuantiosos recortes presupuestarios. Esto ha provocado que hasta 21 empleados del departamento presentaran su dimisión hace una semana, negándose a ser parte activa de estas medidas tomadas por el jefe de Tesla.
Tampoco ha ayudado a que la opinión pública empiece a valorar la figura del multimillonario el hecho de que Musk se haya mostrado partidario de partidos políticos de extrema derecha en Europa, como es el caso del apoyo presentado a VOX, por ejemplo. Todo esto está provocando que la imagen de Musk se deteriore, lo que trae consecuencias directas para sus empresas.
Protestas, pintadas y un incendio en Francia
En el caso concreto de Estados Unidos, ya han sido varias las protestas de personas frente a los concesionarios de Tesla en ciudades como Nueva York o Tucson. Precisamente en la ciudad este del país, un grupo de manifestantes provocó desperfectos en la Tesla Store de Manhattan, rompiendo puertas y ventanas, lo que acabó con nueve personas detenidas.
Estas protestas se han trasladado a Europa, donde se han producido algunos actos vandálicos en vehículos e instalaciones de Tesla. En enero, un Tesla Model 3 apareció con una esvástica roja pintada en el capó y una cruz en el parabrisas. A esto se unen otros actos vandálicos relacionados, como los que acabaron con un Tesla Cybertruck pintado en Nueva York.
Además de los intentos de sabotaje recibidos en la fábrica de Tesla en Berlín, el último acto de protesta se ha registrado en Francia, donde han quemado un concesionario de la marca. Según parece, el incendio habría sido provocado, ya que se encontró un agujero en la valla por el que habrían accedido los autores del desastre.
El fuego, que ocurrió la noche del domingo al lunes, causó daños en el local y en ocho vehículos que estaban estacionados en su interior, quedando totalmente destruidos. Otros cuatro vehículos sufrieron daños, aunque menos graves. Se estima que la cuantía de los daños ocasionados ascendería a unos 700.000 euros.

