¿Acierto o aberración? Meten el motor eléctrico de un Tesla Model 3 en un Ford Mustang de 1966

Alguien ha decidido instalar el motor eléctrico y la batería de un Tesla Model 3 en un Ford Mustang clásico de 1966, y el invento realmente funciona.

Una de las vías que se contemplan para preservar los coches clásicos en el futuro es convertirlos en coches eléctricos. Esto, para muchos, es un sacrilegio. Significa arrebatarle a un vehículo lo que lo hace tan especial para equiparlo con una tecnología moderna y carente de alma. Otros se frotan las manos pensando en las oportunidades que esta posibilidad puede ofrecer, especialmente en lo que a negocio se refiere.

Ya hay más de una empresa que ofrece estos servicios. Puedes recurrir a estos especialistas para que lleven a cabo la conversión o comprar sus kits y hacerlo por tu cuenta o en tu taller de confianza. Evidentemente, no es simplemente plug & play, requiere modificaciones y mucha adaptación para hacer que todo funcione como un lo haría un coche eléctrico normal.

Han convertido un Mustang clásico en un coche eléctrico

Y, si no, que se lo pregunten a la empresa Calimotive, una compañía de repuestos y servicios de Tesla que tiene su sede California (Estados Unidos) y que se dedica en su mayoría a desmantelar vehículos eléctricos para vender sus componentes como recambios a todo aquel que esté interesado en comprarlos.

Calimotive ha salido a la luz no por su trabajo como experto desmantelando vehículos eléctricos que, por un motivo u otro, han puesto el punto y final a su vida útil y ahora sirven como una fuente de componentes para los que buscan recambios originales a un mejor precio.

Los responsables en esta empresa se percataron que en los últimos años son muchos los clientes que han comprado piezas de coches eléctricos desguazados para realizar conversiones. Esto les llevó a plantearse la posibilidad de emprender ellos mismos un proyecto de este tipo, pero para eso era necesario un donante y un coche que recibiera las piezas.

El elegido fue, para sorpresa de pocos, el Tesla Model 3. Este vehículo entregaría gran parte de sus piezas para que otro pudiera hacer la transición de coche con motor de combustión interna a vehículo 100% eléctrico.

El coche que recibiría todas estas piezas y un intenso trabajo de adaptación y, en cierta medida, de restauración, fue un Ford Mustang de 1966 con carrocería coupé. Hasta aquí todo bien, pero puede que ahora mismo todo esto te esté sonando a una aberración.

Sin embargo, en Calimotive estaban convencidos de que podían lograr que un Ford Mustang clásico de primera generación funcionara con un tren motriz completamente eléctrico. Y así fue. Eso sí, no resultó una tarea sencilla de ejecutar.

“La inspiración detrás del proyecto fue vender componentes a otras personas”, dijo el dueño del negocio a Road & Track. “Somos un centro de reciclaje de Tesla y, a lo largo de los años, hemos tenido mucha gente comprando componentes con la intención de convertir algún tipo de coche. Al final, pensé: ¿por qué no hacemos uno, pero algo clásico?”.

Muchas modificaciones y trasplantes

Para hacer esto posible, los responsables tomaron gran parte de las entrañas del Tesla y se las instalaron a la carrocería del Mustang, ya que la mayoría de sus piezas internas fueron retiradas. El Model 3 es más grande, por no decir que el clásico de Ford nunca fue concebido para llevar una batería de gran tamaño.

Por ese motivo, en Calimotive tuvieron que ensanchar los guardabarros del Mustang en algo más de 6 centímetros para adaptar su carrocería al ancho de vías del Model 3. También se extendieron los paneles inferiores de los laterales para ocultar la batería de alto voltaje.

Bajo la carrocería, el equipo injertó el chasis delantero y trasero del Tesla e instaló la batería completa del Model 3. Sin embargo, para asegurarse de que encajara sin modificar las dimensiones del Ford, acortaron la carcasa de la batería, trasplantando en total tres secciones del piso del Tesla al del Mustang.

El resultado es un coupé clásico con un look claramente restaurado que funciona como un coche eléctrico moderno. Incluso han podido conservar la tecnología del Model 3 en el Mustang, lo que significa que el conductor puede hacer uso del sistema de conducción semiautónoma Autopilot de Tesla mientras conduce un coche que fue fabricado hace casi 60 años.

Al haber adoptado la tecnología motriz del Model 3, el Mustang debe tener unos 400 CV de potencia y 640 Nm de par motor. Si es capaz de conservar el rendimiento original del Tesla, el Mustang eléctrico debería pasar de 0 a 100 km/h en unos 3,5 segundos y podría recorrer más de 320 kilómetros con una sola carga de su batería, teniendo en cuenta que la aerodinámica le penaliza.

Otros artículos interesantes:

Ver sus artículos

Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España

NOTA9

VER PRUEBA

Su carrera comenzó en 1964 como pony car, luego fue un verdadero caballo salvaje. Y el Ford Mustang Mach 1 es el auténtico semental que ya hemos probado

Tesla Model 3

MODELO

Model 3

NOTA8

VER PRUEBA

El Tesla Model 3 es el coche de moda por muchas cosas, pero, ¿realmente satisface en el uso diario? Lo respondemos en esta prueba cotidiana, esto es, en el día a día