Los 7 logos de coches más legendarios de la Historia

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Los 7 logos de coches más legendarios de la industria pueden ser varios, pero esta selección no te dejará indiferente. Estos logotipos representan al sector a la perfección, por su contribución, por su participación en competición o por el estatus que tienen para millones de fans de todo el mundo. Conozcamos un poco de donde procede cada uno.
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Desde AUTOBILD.es queremos presentaros los 7 logos de coches más legendarios de la industria. Estas marcas son las que podrían representar a la industria con total independencia, son fácilmente reconocibles y hasta un niño puede identificarlas con soltura. Por su contribución al desarrollo del automóvil, por su participación en competición o por el estatus que tienen para millones de fans en todo el mundo, merecen estar en esta lista ordenada alfabéticamente.
Seas o no seguidor del mundo del motor, estos 7 logos de coches deben ser icónicos para cualquiera, desde firmas generalistas a prestigiosas marcas aspiracionales que representan los sueños de los más entusiastas. Además, si lo tuyo son los muscle car (en esta lista encontrarás al principal fabricante), aquí tienes los 12 logos más curiosos que puedes ver en un muscle car.
Alfa Romeo
En 1910, el artistas Romano Cattaneo diseña el logotipo para la resurgida A.L.F.A. (Anonima Lombarda Fabbrica Automobili), compañía surgida gracias a Alexandre Darracq y Ugo Stella. Se integró la bandera de Milán, la cruz roja de San Jorge sobre un fondo blanco, y el escudo de armas de la Casa Visconti, el cual muestra a una víbora devorando un hombre con una corona de oro sobre ella.
Con el paso de los años, el logotipo fue evolucionando, perdiendo la denominación 'Milano' de la parte inferior y adoptando un estilo minimalista. De las mesas de dibujo de prestigiosos diseñadores de Alfa han salido verdaderas obras maestra de estilo, signo distintivo de la firma italiana durante los años 60 y 70. Clásicos roadster, deportivos de ensueño bañados por el mítico rojo Alfa y prototipos que vaticinaban el futuro de la industria. Es por ello, que el logo de Alfa Romeo es legendario y merece estar aquí.
BMW
Existe un falso mito que ha vivido hasta nuestros días en el que se cree que el logotipo de BMW representa unas hélices girando, claro guiño a la fabricación de motores para aviones, clave para el nacimiento de la marca. Aunque la verdad se aleja de esto. Una foto tomada en 1929 para una revista de aviación puso de manifiesto este mito que para muchos representa la verdad sobre el logotipo, aunque la foto fuera tomada una década después de que fuera diseñado.
El verdadero origen del logotipo de BMW proviene del fabricante de motores de avión Rapp. A medida que Rapp se convierte en BMW, la firma bávara asume todos los segmentos de negocio, aunque la compañía quería que el nuevo logo se asemejara a este. Se elimina el caballo negro que colmaba el centro del diseño y se reemplaza por los colores nacionales de Baviera, modificando la tipografía para que fuera exacta a la de Rapp.
Bugatti
El logo de la compañía incluye un óvalo rojo con las letras EB y el famoso apellido, pero dos detalles característicos están presentes en todo buen Bugatti, una herradura y un elefante rampante. Las iniciales EB (la E está invertida) crean una figura simétrica con el nombre y apellido del fundador de la firma, mientras que perímetro del óvalo rojo está compuesto por varios puntos que representan el moleteado de un tapón del radiador visto desde una perspectiva anamórfica.
No sabemos si Ettore era una persona supersticiosa, pero la herradura que forma la parrilla de sus coches es un símbolo de buena suerte, al igual que el elefante rampante es un augurio de fortuna y buena suerte. Esto puede ser el resultado de una vida perturbada y marcada por sucesos traumáticos. En 1916, Rembrandt Bugatti, su hermano menor y escultor de gran éxito que había diseñado la figura del elefante rampante, se suicida a causa de una larga depresión, mientras que en 1937, Jean Bugatti, su hijo predilecto, fallece en un accidente de tráfico. El hecho de contar con la planta de Mohlsheim ubicada en una de las peores zonas durante la Segunda Guerra Mundial no ayudó a Ettore, quien finalmente falleció en 1947.
Ferrari
El origen del logo, del legendario caballo rampante es curiosa cuanto menos. El caballo estaba pintado en el fuselaje del caza que pilotaba Francesco Baracca, un héroe italiano de la Primera Guerra Mundial que, tras decenas de victorias, fue abatido en el municipio de Montello. EN 1923, Ferrari ganó el primer circuito del Savio, en Rávena, y allí conoció al conde Enrico Baracca, padre del ilustre aviador, y más tarde a su madre, la condesa Paolina Biancoli.
La condesa pidió a Enzo que emplease el caballo de su hijo como insignia para sus coches, asegurándole que le traería suerte. Ferrari le hizo caso y conservó el color negro original del animal, al que añadió un fondo amarillo representativo de Módena, su ciudad natal, y los colores de la bandera italiana. Desde entonces, la trayectoria de la firma de Maranello es intachable y se ha convertido en una de las mejores marcas del mundo.
Ford
El primer logotipo no fue diseñado por Henry Ford, como muchos creen, sino por Childe Harold Wills y representaba un óvalo primitivo cargado de decoración con el nombre de la compañía 'Ford Motor Co.' y la ciudad de origen: Detroit, Michigan. Tres años más tarde, en 1906, se diseña la tipografía que ha vivido hasta nuestros días, pero con la ausencia del logotipo. Recibió una gran aceptación plasmada sobre una placa dorada en vehículos como el Ford Model T.
En 1912 se integra la tipografía de Ford dentro de un triángulo con alas azul y el slogan 'The Universal Car'. Henry Ford no estaba convencido con este nuevo logo, por lo que solo duró unos meses. Ese mismo años se añade un óvalo sin fondo al logotipo, funcionando tan bien durante 15 años que en 1927 tan solo tuvieron que incluir el color azul de fondo para crear el conocido 'óvalo azul'. Desde entonces, la base del diseño se ha mantenido inalterada.
Mercedes-Benz
El origen de Benz lo conocemos todos, pero ¿de dónde proviene lo de Mercedes? Se debe a la hija de un empresario llamado Emil Jellinek, quien además de un apasionado de los coches y la competición, llegó a participar en diversas carreras con coches de la marca. El empresario encargó diversos coches a la compañía hasta crear una flota que debía llamarse Mercedes en honor a su hija. Una vez fusionado Daimler y Benz (Daimler-Benz), se decide utilizar como nombre comercial el de Mercedes-Benz.
Lo más remarcable es que la hija de Jellinek no se llamaba Mercedes, sino Adrienne Manuela Ramona, aunque el empresario habituaba a llamarla Mercedes. En cuanto a la clásica estrella, se dice que simboliza los tres campos en los que operaba Daimler -tierra, mar y aire- aunque existe otra historia tras el origen de la estrella. Se dice que Gottlieb Daimler marcó una estrella en una postal en la que se veía su casa, la envió a su mujer, y en dicha postal aseguraba que esta estrella brillaría algún día sobre su propia fábrica como símbolo de prosperidad. Además, se registró la estrella de tres puntas y una de cuatro por si acaso.
Porsche
Para conocer su origen debemos llegar a Max Hoffman, un famoso importador de coches a Estados Unidos durante los 50, 60 y 70. Durante una visita a Alemania vislumbra el primer Porsche, un 356A al que detuvo y pidió a su conductor que lo llevara a dar una vuelta. Tan impresionado con su funcionamiento, apuntó el fabricante, modelo y sede social para conseguir ponerse en contacto con el mismísimo Ferry Porsche ya desde Nueva York.
Hoffman invita al fundador de la compañía a ir a Nueva York, donde se reúnen en un restaurante para comer, tienen una animada conversación sobre coches y Hoffman finalmente le plantea a Porsche la necesidad de un logotipo. Hasta el momento, sus coches tan solo contaban con la denominación PORSCHE en dorado delante y detrás. Es en este momento cuando Ferry dice la famosa frase: "Si todo lo que necesitas es un distintivo, también nosotros podemos dártelo".
Comienza la historia. Ferry despliega una servilleta, saca un lápiz y comienza a dibujar. Dentro del escudo de armas del estado de Wüttemberg, dibuja el caballo rampante de Stuttgart, signo de la ciudad donde nació la compañía, en la parte superior escribió el nombre de la familia y en dos minutos más tarde tenía el famoso escudo que hoy lucen todos los Porsche. El genial visionario viajó a Alemania con la servilleta en el bolsillo y unos pocos días después todos los coches que salían de la fábrica incluían el nuevo logo. El paso de los años no ha conseguido que este fantástico diseño varíe lo más mínimo.
