Queda una semana para el estreno que el nuevo Freelander 8. No va a ser un modelo de Land Rover como tal, pero eso no parece importar en su mercado original

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El Freelander 8 ya ha comenzado su producción y de la línea de montaje ha salido la unidad con la matrícula con el número 00.000.001.
El nuevo Freelander 8 está a punto de iniciar su andadura comercial en China: el próximo 10 de agosto comenzará la preventa del primer modelo de la nueva marca Freelander, una firma creada a partir de la alianza entre Chery y Jaguar Land Rover (JLR). Eso sí, antes de su llegada a los concesionarios, el SUV ya ha dado un paso clave: las primeras unidades han salido de la línea de producción en la planta de Chery Jaguar Land Rover en Changshu, China.
El nacimiento del Freelander 8 forma parte del acuerdo entre Chery y JLR para desarrollar una nueva familia de vehículos electrificados destinados inicialmente al mercado chino, aunque más adelante se expandirá a otras regiones.
La estrategia pasa por combinar la capacidad tecnológica y de fabricación de Chery con la experiencia de Jaguar Land Rover en diseño y desarrollo de vehículos. Sin embargo, el resultado no será un Land Rover más dentro de la gama británica, sino el primer modelo de una nueva marca que recupera el nombre Freelander con un planteamiento diferente. Algo que puede resultar confuso.
Hay que tener en cuenta que aquí se está “tirando” de la denominación original, que tiene un importante peso histórico para los seguidores de Land Rover, aunque a efectos prácticos no tendrá nada que ver con su antepasado.
El Freelander original llegó al mercado en los años noventa como un SUV compacto que se situaba por debajo de los modelos tradicionales de la compañía británica. Ahora, décadas después, el nombre vuelve a escena asociado a un vehículo completamente distinto, adaptado a las tendencias actuales del mercado chino y con una mecánica electrificada.
El Freelander 8 adopta una carrocería SUV de grandes dimensiones, que en su diseño homenajea al original, y está equipado con tecnología EREV, es decir, un sistema eléctrico de autonomía extendida.

La producción del modelo ya está en marcha en la fábrica conjunta de Chery Jaguar Land Rover situada en Changshu, donde se ha promocionado la salida de las primeras unidades de la cadena de montaje, destacando el primer ejemplar, que luce la matrícula con el número 00.000.001.
Aunque todavía no se han comunicado todos los detalles técnicos del modelo, las primeras informaciones sitúan al Freelander 8 como un SUV orientado al segmento medio-alto, con unas medidas que alcanzan los 5,12 metros de largo, 2,05 de ancho y 1,90 de alto; además de una distancia entre ejes de 3,04 metros. Es un tamaño suficiente como para albergar un interior con 6 plazas que se reparten en tres filas con una 2+2+2.
La marca quiere posicionarlo dentro del segmento premium, haciendo especial hincapié en la tecnología. Una muestra de ello es la presencia de una pantalla panorámica de 46,3 pulgadas que ocupa toda la base del salpicadero, un poco al estilo de BMW, pero menos sutil; de la pantalla central de 15,6 pulgadas, el uso de un procesador Qualcomm Snapdragon 8397 en su sistema multimedia, etc.

De su apartado mecánico hay poca información más allá de que se trata de un EREV, una configuración que utiliza un motor eléctrico como encargado principal de la propulsión, mientras que un motor de combustión actúa como generador para suministrar energía y ampliar la autonomía cuando la batería lo necesita.
Se trata de una solución que en Europa no es muy habitual, pero que tiene una presencia creciente en China, donde varios fabricantes están apostando por este tipo de sistemas como alternativa dentro del proceso de electrificación de la industria.
En el caso del Freelander 8 lo poco que se sabe es que el bloque térmico es un 1.5 de gasolina para alimentar a la batería. Esta tiene química NMC y una capacidad de 60,3 kWh, que en teoría le otorga una autonomía en modo completamente eléctrico de hasta 221 km. Decimos “en teoría” porque esta cifra es según el ciclo de homologación chino, el CLTC, que no es tan exigente como el WLTP europeo, así que en conducción real la cifra será sensiblemente inferior.
Otros detalles mecánicos que se han dado a conocer son que dispone de suspensión neumática de doble cámara, bloqueo de diferencial delantero mecánico, diferencial trasero electrónico de deslizamiento limitado y que es capaz de remolcar hasta 2.000 kg.
El mercado chino será el primer escenario para este nuevo modelo, donde el camino de la nueva marca Freelander comenzará el 10 de agosto. El SUV electrificado tendrá que competir con los fabricantes locales, lo que servirá de experiencia previa antes de dar el salto a mercados internacionales en una fecha todavía por confirmar.

