Con 12 cilindros, hubo un motor Ferrari que sonaba mejor que ninguno y nunca se vendió

Si te gusta la F1 y peinas canas, lo recordarás.

Los motores de 12 cilindros son los propulsores por excelencia cuando hablamos de modelos de alto rendimiento. Sin embargo, son prácticamente una especie en extinción, pues las tendencias actuales apuntan a combinar el ‘downsizing’, motores de menor cilindrada y número de cilindros, con la electrificación, para conseguir rendimientos muy similares.

Sin embargo, no hay que remontarse mucho (al menos no tanto) para encontrar bloques con esta configuración. La historia de Ferrari está repleta de ejemplos, pero aunque muchos de sus V12 son de modelos de calle, el que es considerado como el que mejor sonaba en realidad no estaba a la venta, porque es uno que la escudería utilizó en Fórmula 1.

Se trata del bloque que utilizó el monoplaza que la firma italiana utilizó en la temporada 1994, una en la que no consiguió ganar el campeonato, pero que dejó una huella imborrable en la memoria de los aficionados, quizá no tanto en su retina, pero sí en sus oídos.

El coche que animaba este motor era el Ferrari 412 T1, cuyo nombre hace referencia a sus distintos componentes mecánicos.

Equipado con un motor V12 de 3,5 litros, el ‘4’ hacía referencia al número de válvulas por cilindro, el ‘12’ era el número de cilindros que tenía el propulsor y la ‘T’ hacia referencia a la caja de engranajes transversal, que contaba con 6 engranajes normales y uno inverso.

El propulsor, conocido internamente como Tipo 043, tenía los cilindros en ‘V’ a 75 grados, era de aspiración natural, contaba con 48 válvulas (DOHC, 4 por cilindro), con inyección electrónica digital Magneti Marelli y bujías Champion de 10 mm. Era capaz de desarrollar una potencia de más de 750 CV.

Sin embargo, lo mejor era cómo sonaba en funcionamiento, algo que incluso se ha plasmado en vídeos de Youtube como el que podéis ver justo aquí debajo:

Solo hay que mirar los comentarios de los usuarios para darse cuenta de que el sonido de los motores dejó huella en los espectadores, que dicen que en aquella época los motores hacían que se te erizase el vello de la nuca, o que ninguna otra etapa de la competición ha vuelto a transmitirles las mismas sensaciones.

Volviendo al vehículo en sí, el 412 T1 tenía las siguientes dimensiones: 4.495 mm de longitud, 1.995 mm de anchura, 995 mm de altura, 1.690 mm de vía delantera y 1.605 mm de vía trasera. Además, pesaba únicamente 505 kg, contando con el agua y el aceite, pero sin incluir el combustible. 

Contaba con un chasis de composite, nido de abeja con fibra de carbono, tanto la suspensión delantera como la trasera estaban conformadas por brazos de torsión independientes, los frenos estaban conformados por discos de fibra de carbono ventilados, Goodyear aportaba los neumáticos y las ruedas eran unas BBS de 13 pulgadas en ambos ejes.

Aunque el monoplaza y, sobre todo, su motor fue uno de los favoritos de los aficionados, ninguno de los pilotos que se pusieron a sus mandos (Jean Alesi, Nicola Larini y Gerhard Berger) consiguieron llevarlo al campeonato, que ganó Michael Schumacher al volante del Benetton B194.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España