Ya he conocido el Peugeot 308 2026: “pierde los colmillos, pero no el carácter”

Peugeot 308 Hybrid 2026 en color Lagoa Blue durante la presentación en Lisboa
Peugeot 308 Hybrid 2026 en color Lagoa Blue durante la presentación en Lisboa

He podido conocer la gama del Peugeot 308 2026 y conducirla. El coche comptacto antiene la solidez de siempre, pero mejora en  aspectos clave como el motor eléctrico, el sistema mild hybrid o la conectividad.

El Peugeot 308 2026 llega como un elefante en una cacharrería. Y no es para menos, porque el compacto siempre ha sido un superventas dentro de la marca y, aunque el 208 tiene el honor de ser el coche más vendido en Peugeot, el modelo compacto siempre ha supuesto una especie de punta de lanza en la marca para alcanzar un volumen de ventas siempre apetecible.

Este nombre está presente entre nosotros desde 2007, año en que el 308 sustituyó al siempre polémico 307. Con el cambio de nombre en la marca buscaron dejar atrás esa leyenda negra que perseguía a su antecesor, y para ello puso en la carretera un modelo más que solvente que llegó a contar incluso con una versión GTI que no disfrutamos en España.

Sin embargo, fue con el lanzamiento del modelo de 2013 cuando la cosa se puso seria. Yo recuerdo la primera vez que me puse al volante de uno con el motor HDI de 130 CV. El coche se notaba infinitamente más maduro y sólido que el modelo anterior y solo el peculiar i-Cockpit, una solución poco entendida por algunos (admito que yo era –y sigo siendo– uno de ellos), podría levantar alguna que otra crítica.

Pero ahora estamos un refresco de mitad de vida comercial del modelo que se presentó en 2021. Es por ello que el nuevo compacto, que se fabrica en Sochaux, Francia, no ofrece un cambio demasiado radical. De hecho, mantiene la anterior plataforma CMP y no recibe la siempre apetecible STLA Medium (como hace el Jeep Compass 2026).

Pero sí que recibe algunos retoques que lo hacen mantenerse joven. Por ejemplo, en el exterior pierde los colmillos, pero no el carácter: me refiero a que esa característica firma lumínica que ha definido a los Peugeot de los últimos años ha dado paso a un frontal más sereno y muy moderno en el que la calandra frontal cobra mucho protagonismo y está, como no puede ser de otro modo en estos tiempos que corren, iluminada.

En los acabados tope GT y GT Exclusive, además el logo también lo hace. La parte buena es que, al igual que en el Jeep Compass que probé hace unos días, se trata de un detalle de diseño más bien discreto.

Menos cambios hay en la trasera, donde los pilotos tienen un nuevo diseño de luces y aparecen algunas modificaciones en los embellecedores de los paragolpes, que ahora son negro brillante, y en las tipografías del portón.

Un rápido vistazo al interior me muestra que todo se mantiene como siempre, algo que me parece genial. Acomodado los asientos de la variante GT, disfruto de un interior aparente en diseño, con materiales agradables al tacto y una buena sensación de calidad de construcción.

En el caso del nuevo 308 2026, en Peugeot han querido potenciar la conectividad. Ahora tiene un planificador de rutas eléctricas con una suscripción de 10 años y el i-Cockpit estrena gráficos algo distintos.

Por lo demás, se mantienen los botones táctiles personalizables y la postura de conducción que exige un periodo de adaptación porque tienes que bajar el volante para poder ver bien la información del cuadro de mandos.

En general todo funciona bien y es un coche cómodo, pero creo que han perdido la oportunidad de utilizar una pantalla algo más panorámica en la que mantener siempre controles tan habituales como el de la temperatura del climatizador.

A cambio, aparecen botones físicos para algunas funciones como el acceso a la configuración del coche, el climatizador, etc.

Una gama electrificada, pero también con un diésel

Las motorizaciones que Peugeot ha preparado para el 308 de 2026 están electrificadas salvo una: el 1.5 HDI de 130 CV, que llega con su cuatro cilindros como única versión con etiqueta C de la DGT. Aquí puede que te preguntes por un hipotético motor de gasolina sin hibridación, pero en la marca son categóricos: “no tendría sentido”.

Aparte, aparece el Hybrid 145 compuesto por un tricilíndrico de 136 CV y un motor eléctrico de 29 que permite al coche moverse en modo cero emisiones durante bastante tiempo. De hecho, en la marca aseguran que la mitad de los trayectos urbanos se pueden hacer sin quemar una sola gota de gasolina. Nada mal para un mild hybrid de 48 voltios.

Yo lo he podido conducir brevemente y mantiene las virtudes de sus hermanos de grupo. En el caso del 308 me parece que le queda bastante bien, ya que el peso final del coche no es muy elevado. Si aceleras a fondo responde con garra y, aunque no es un GTI (ni prtetende serlo); te permite hacer incorporaciones o adelantamientos rápidos y seguros. Además, pisa bien y el tacto que transmite es sólido y con buena calidad de rodadura.

Aparte, aparece un 308 Plug-In Hybrid de 195 CV con un 1.6 de cuatro cilindros con 150 CV unido a un eléctrico de 125 y a una caja de cambios eDCS7 que es de doble embrague (es el mismo sistema del Jeep Compass), con una batería de 17,2 kWh (14,6 netos). Homologa 85 km en modo eléctrico (20 más que antes), y aunque queda lejos de los más de 120 km del Seat León enchufable o del Volkswagen Golf, sus dos principales rivales.

De este modelo me quedo con la suavidad de marcha y funcionamiento del motor de combustión de cuatro cilindros y de las transiciones entre el modo eléctrico y el de gasolina. Este también empuja con contundencia mientras que el consumo no está nada mal: en un recorrido de unos 40 minutos y algo más de 30 km vi un dato de 5,3 l/100 en el ordenador de viaje, lo que no es demasiado elevado para la conducción realista que hice.

En cuanto a la gama eléctrica aparece una sola versión, la de 115 kW (156 CV) que es la única que permite la plataforma E-CMP del grupo (que comparte con modelos como el Citroën ëC4), por lo que sus primos de Stellantis que utilizan la STLA Medium como el 3008 o 5008 se benefician de una mayor oferta de motores de entre 213 y 345 CV).

En el caso del Peugeot e-308, utiliza una batería de 58,3 kWh (55,4 útiles; más grande que antes) que funciona a 400 voltios con los que homologa 450 km (444 la variante SW), un dato bueno y que le permite presumir de 35 km más que la variante anterior.

La potencia de carga del E-308 puede de ser de hasta 11 kWh en corriente alterna (AC; una toma doméstica, por ejemplo) y también una carga rápida (continua, o DC) de hasta 100 kW con lo que puede pasar del 20 al 80% en 32 minutos.

Cuándo se puede comprar

El nuevo Peugeot 308 2026 ya se puede encargar en los concesionarios. La marca anuncia un “precio desde” de 26.270 euros (los 308 SW cuestan 900 euros más), incluyendo las posibles ayudas que salgan del Plan Auto 2030 y también las promociones, que quedan así:

Los precios quedan de este modo para las versiones de cinco puertas (sin ningún tipo de descuento):

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Luis Guisado

Webmanager

Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.

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