Santana Motors vuelve a la vida, tal y como lo hizo Ebro, y fabricará un pick-up híbrido enchufable basado en el chino Nissan Frontier Pro

La compañía española, con sede en Jaén, vuelve al panorama automovilístico con un todoterreno híbrido encufable
El retorno de Santana Motors al sector del automóvil ya es una realidad tras anunciar el Nissan Frontier Pro, un pick-up híbrido enchufable, como resultado de la colaboración con ZZ Nissan y Anhui Coronet Tech.
Este resurgimiento es similar a una estrategia que ya ha demostrado su viabilidad en el panorama español con el caso de Ebro: una alianza estratégica con un prominente fabricante chino y con el objetivo de fabricar vehículos todoterreno de nueva generación.
Este acuerdo, que busca revitalizar la economía de la comarca de Linares con una inversión de cinco millones de euros y la creación de hasta 200 empleos directos, supone la reactivación de una planta que cerró sus puertas en 2011 tras 55 años de actividad.
De hecho, el proyecto de Santana Motors pasa por la cesión de vehículos por parte de su socio asiático, a los que se les estampará el icónico logotipo español para su comercialización.

La promesa es introducir vehículos "disruptivos" que redefinan los estándares de calidad y sostenibilidad, dirigidos a los mercados de Europa, África y América, tal y como aseguraron los responsables de las compañías en el momento de la firma del acuerdo.
El modelo elegido para encabezar esta nueva etapa y ser el primer vehículo de la marca en salir de la cadena de montaje es un imponente pick-up híbrido enchufable: el Nissan Frontier Pro.
Este vehículo fue desvelado por primera vez en el Salón de Shanghái el pasado mes de abril, y llegará a España prácticamente idéntico al modelo original, con la única salvedad del emblema de Santana en el frontal, sellando su identidad hispano-china.
El Nissan Frontier Pro no es un vehículo cualquiera; se posiciona como una camioneta de doble cabina con unas dimensiones generosas, reflejo de su robustez y enfoque multifuncional.
Sus cotas son de 5.520 mm de longitud, 1.960 mm de anchura y 1.950 mm de altura, con una significativa distancia entre ejes de 3.300 mm que augura una buena estabilidad y habitabilidad interior.
También hay que tener en cuenta el peso, que oscila entre los 2.500 y 2.540 kg según la configuración, y se asienta sobre llantas de 18 pulgadas calzadas con neumáticos 265/65, subrayando su vocación todoterreno y de trabajo.
La verdadera sorpresa y el punto más destacado de este pick-up reside en su tren motriz, que combina la eficiencia de la hibridación enchufable con unas prestaciones de alto rendimiento.
Esto es gracias a su sistema, compuesto por un motor de gasolina turboalimentado de 1.5 litros, que trabaja conjuntamente con una unidad eléctrica integrada en la transmisión.

Esta sinergia mecánica resulta en una potencia combinada superior a los 400 CV y un impresionante par motor máximo de 800 Nm. Por tanto, esta capacidad motriz no solo garantiza un rendimiento excepcional en carretera, sino que también promete un comportamiento resolutivo en las condiciones de conducción más exigentes.
Desde la perspectiva de la movilidad sostenible, el Nissan Frontier Pro se presenta con la codiciada etiqueta ambiental 0 de la DGT garantizada. Este sello es posible gracias a una autonomía en modo totalmente eléctrico de 135 km, según se ha testado en el ciclo chino CLTC.
Es importante señalar que, bajo el estándar europeo WLTP, más estricto, es previsible que la autonomía eléctrica real se reduzca, posiblemente quedando por debajo de los 100 km, un dato aún pendiente de confirmación oficial.
A pesar de su avanzada motorización híbrida, el ADN todoterreno de la marca Santana no se diluye. El Frontier Pro viene equipado con un sistema de tracción total y un diferencial trasero con bloqueo electrónico, elementos clave para el off-road de dificultad.
Dispone además de varios modos de conducción, como Pure Electric, Hybrid, Snow y Performance, permitiendo al conductor adaptar el vehículo a diferentes situaciones.
No obstante, en un giro hacia un mayor confort y dinámica de conducción, la suspensión trasera abandona el tradicional eje rígido, habitual en pick-ups de carga pesada, en favor de un esquema independiente multibrazo.

Sin duda, el regreso de Santana Motors con un vehículo electrificado de estas características subraya una clara apuesta por la tecnología híbrida de altas prestaciones, buscando posicionarse en un mercado en constante evolución y consolidando a Linares como un centro de producción automovilística con visión de futuro.



