La española Santana apagó las luces en Linares en 2011, pero este año enfila hacia un futuro luminoso gracias a capital chino e intentará copiar a Ebro

Otra marca mítica de España resucita, después de varias décadas de ausencia, y de la mano de compañías china. Se trata de Santana, que volverá a fabricar coches en Linares.
Los chinos vuelven al rescate de otra mítica marca española. Igual que ha ocurrido con Ebro, que ha regresado de la mano del Grupo Chery, ahora es la histórica Santana la que volverá a poner vehículos en las carreteras españolas.
Durante buena parte del siglo XX, España contó con una potente industria automotriz. Seat fabricaba modelos de Fiat bajo licencia, aunque algunos tenían especificaciones propias, igual que FASA-Renault. Pero también estaban Pegaso, Ebro, Santana…
Esta última permanece todavía en el recuerdo de muchos españoles. No es raro encontrar unidades en buen estado en muchos pueblos y zonas rurales de España, funcionando perfectamente y prestando un gran servicio.
Santana nació en 1956 como empresa de maquinaria agrícola Metalúrgica de Santa Ana. En 1961, comenzó a fabricar vehículos Land Rover bajo licencia y también cajas de cambio para la planta de Citroën en Vigo.
Santana, una gran marca española que, víctima de la desindustrialización
La compañía se mantuvo fuerte durante, aproximadamente, dos décadas, llegando a superar los 3.800 trabajadores en nómina, hasta que llegaron los años 80, esa década en la que España inició su desindustrialización, y la actividad comenzó a decaer.
Desde entonces, Santana entró en una crisis que desembocaría en su desaparición definitiva en 2011. Por el camino, hubo varios intentos por relanzarla. Suzuki adquirió el 49,1% del capital en 1985 y, en 1993, se hizo con casi el 84%. Modernizó la planta central y las empresas auxiliares, e inició la producción de los Samurái, Vitara y Jimny.
Pero la baja productividad de la empresa unido a una elevada conflictividad laboral y el menor coste de producción de los vehículos en otras fábricas llevó a la marca japonesa a presentar suspensión de pagos en 1994. La Junta de Andalucía intervino asumiendo la propiedad y gestión de Santana, alertada por el conflicto social que surgió en Linares.
Sin embargo, después de varias inyecciones de dinero, tanto de la administración autonómica como de la central, la situación era insostenible. Santana buscó alianzas con Iveco, filial de Fiat, para producir vehículos industriales, pero resultó inviable.
Los chinos al rescate

Después de muchos rumores, finalmente el pasado 30 de abril Santana Motors S.L., Zhengzhou Nissan Automobile (ZZ Nissan) y Anhui Coronet Tech anunciaron conjuntamente una alianza estratégica para la producción de vehículos todoterreno en la histórica planta de Linares.
De esta forma, se confirmó el regreso de una marca histórica como Santana, que volverá a fabricar coches en la planta de Linares, en la provincia de Jaén.
Según informaron las tres compañías en un comunicado, esta colaboración nace con el objetivo de “lanzar al mercado vehículos todoterreno disruptivos que redefinan los estándares globales de calidad, fiabilidad y sostenibilidad, respondiendo así a las demandas actuales y futuras en Europa, África y América”.
Esto significa que los vehículos de la nueva era de Santana se van a comercializar en muchos mercados. Durante los últimos años, los equipos técnicos y de desarrollo de Santana Motors, ZZ Nissan y Anhui Coronet han trabajado estrechamente para diseñar un nuevo vehículo que veremos en los próximos meses.
Ese desarrollo se ha basado en los valores fundamentales de la firma española: resistencia, rendimiento sobresaliente y una elevada capacidad todoterreno para superar los terrenos más exigentes.
Vehículos todoterreno de última generación, diésel y PHEV
Más adelante, Santana y el resto de socios chinos presentarán una gama innovadora de vehículos disponibles en versiones diésel de última generación y avanzadas soluciones híbridas enchufables, especialmente diseñados para una conducción todoterreno, combinando la robustez del 4x4 tradicional con las exigencias tecnológicas y sostenibles del futuro.
Esta colaboración estratégica se basa en la rica tradición colaborativa de Santana con marcas emblemáticas como Land Rover, Suzuki e Iveco, ahora reforzada con ZZ Nissan.
Tal y como explicó Edu Blanco, CEO de Santana Motors, destacó: “Esta alianza marca un hito fundamental para Santana Motors y representa un paso decisivo hacia el futuro”.
“Estamos orgullosos de unir fuerzas con Zhengzhou Nissan y Anhui Coronet, reforzando nuestra visión de fabricar vehículos innovadores que reflejen la legendaria tradición de calidad y robustez de Santana, impulsando así la industria automotriz y el desarrollo económico en Linares y más allá”, añadió.
El primer modelo de Santana, un pick-up

El primer modelo de Santana será un pick-up que tratará de recoger los valores tradicionales de la marca española. Estará basado en el Nissan Frontier Pro EV que se presentó en el Salón de Shanghái.
Se trata de un todoterreno del tamaño del Nevara, equipado con un sistema de propulsión híbrido enchufable y con especificación europea. El sistema PHEV se compone de un motor de gasolina de 1.5 litros y otro eléctrico, junto a una batería situada en el eje trasero.
Lo más interesante de este vehículo es que está construido sobre un chasis clásico de largueros y travesaños, por lo que se espera que ofrezca buenas dotes fuera del asfalto.
Repetir el éxito de Ebro

Pronto conoceremos más detalles sobre la nueva etapa de Santana, así como de su gama de modelos. Es cierto que no tendrá nada que ver con la Santana original, pero al menos estamos asistiendo al regreso de marcas míticas españolas que un día poblaron las carreteras.
La alianza estratégica entre Santana Motors, Zhengzhou y Anhui Coronet Tech es repetir el éxito que ha tenido Ebro, cuya trayectoria comercial podemos calificarla como muy exitosa.
En los primeros siete meses del año, Ebro ha superado las 5.000 matriculaciones y ha alcanzado una cuota de mercado del 1,1% en el segmento SUV. Exactamente, lleva vendidas 5.090 unidades entre el s400, el s700 y el s800.
Sólo en julio, Ebro registró unas ventas de 1.392 unidades, de la cuales un 75% pertenecen al canal particular. Destaca el buen rendimiento de las variantes PHEV, con un total de 1.101 unidades comercializadas desde final de abril, así como el gran debut del nuevo s400, con 262 unidades vendidas en menos de un mes.
