Aunque Marc Márquez pasa olímpicamente de los coches de calle, esta es su colección

El campeón de MotoGP con Ducati se gana la vida sobre las motos, pero su carrera le ha permitido acceder a deportivos del más alto nivel.
Marc Márquez es uno de los pilotos más laureados en la historia del motociclismo moderno, múltiples veces campeón de MotoGP y uno de los mejores piloto de la historia. Ha forjado su leyenda subido a las motocicletas y su vida está intrínsecamente relacionada con las dos ruedas, pero lo cierto es que por sus manos también han pasado automóviles del más alto pedigrí. ¿Cuáles son los coches de Marc Márquez?
El piloto de Cervera es bastante celoso de su intimidad, pero simplemente por patrocinios y acuerdos con marcas del mundo de la automoción ya sabemos una larga lista de vehículos que ha tenido en su poder (aunque a día de hoy no haya constancia de si sigue siendo así).
La principal fuente de coches de Marquez ha sido el ‘BMW M Award’ que, desde 2003 premia al piloto más rápido en clasificación durante toda la temporada de MotoGP con un modelo de la gama BMW M. El catalán ha sido el gran dominador de este galardón, haciéndose con él en siete ocasiones entre 2013 y 2019, así que ha tenido una auténtica colección de vehículos de altas prestaciones de la marca alemana.
Su primer premio fue un BMW M6 Coupé en 2013 (se anotó 367 puntos en los entrenamientos), cuando todavía era un jovencito (20 años) y un modelo que servía de piedra de toque para establecer la línea que iba a seguir su garaje. Equipaba un motor V8 biturbo de 560 CV, caja de cambios de doble embrague y tracción trasera, una perfecta combinación para divertirse al volante.
Al año siguiente, repitió éxito (consiguió 398 puntos en la clasificación) y se llevó un BMW M4 Coupé, el nuevo icono de la gama deportiva de la marca (que todavía no estaba disponible en la calle) con un motor de seis cilindros en línea de 431 CV y un llamativo color de carrocería ‘Frozen Red Metallic’.
En 2015 consiguió la pareja descapotable de su primer premio: Márquez recibió un BMW M6 Cabriolet, con los mismos 560 CV y prestaciones, pero con diferencias a nivel estético. Su ejemplar tenía una pintura ‘Frozen Blue Metallic’ y tapicería de cuero Merino fino en ‘Opal White’.
En 2016, el premio fue un BMW M2 Coupé, por lo que el piloto pasó a disfrutar de la puerta de acceso a la gama M de la marca. Aunque fuera más compacto, era igualmente radical e incluso más ágil. En esta ocasión el acabado de la carrocería presentaba un color azul más apagado y llantas de cinco radios dobles.
En 2017 añadió a su colección un BMW M4 CS, una edición especial más ligera y centrada en el rendimiento. Ese año arrasó de nuevo a sus competidores, logrando 343 puntos para sacar 86 de ventaja a Maverick Viñales.

Seguiría con la coletilla CS en 2018, cuando el premio fue un BMW M3 CS con 460 CV de potencia. El último ‘BMW M Award’ que ganó fue en 2019, cuando hubo un cambio importante en el enfoque del premio, puesto que por primera vez recibió un SUV: un BMW X4 M Competition que, a pesar de ser un todocamino, era una auténtica bestia con más de 500 CV de potencia.
Con estos vehículos, Marc Márquez se convirtió en el piloto con más premios BMW M en la historia del galardón. Haciendo unos cálculos rápidos, solo con estos coches su garaje acumuló un valor que superaba el medio millón de euros. Pero no paró ahí.
Como embajador de Repsol y referente de Honda, mientras que tuvo contrato con la marca japonesa se le vio a los mandos de modelos como un Honda Civic Type R o distintas versiones del Honda NSX, así como de coches con algo menos de caché como es el Honda CR-V.
Sin embargo, una de las perlas de su garaje ha llegado en tiempos más recientes. En los últimos años, tras su paso al equipo Gresini Ducati, ha tenido acceso a los vehículos de Audi y en marzo de 2024 anunció que se hacía con un Audi RS6 Avant Performance, mientras que su hermano se hacía de manera paralela con Audi RS4 Avant.
Su hoja de prestaciones quita el hipo: monta un motor TFSI V8 biturbo que desarrolla una potencia de 630 CV y un par máximo de 850 Nm. Esto, combinado con la tracción integral permanente quattro, le permite acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 3,4 segundos.
Normal que en el evento dijera que estaba “muy contento por este acuerdo que me une a una de las marcas referentes en el mundo del automóvil. Me gustan sus diseños y las prestaciones que ofrecen sus vehículos, pero hay algo aún más importante. Comparto su entusiasmo por la perfección y su continua búsqueda de la excelencia”.
También tuvo un Porsche 911, pero hace un tiempo que lo vendió.
