El día en el que Marc Márquez confesó que vendió su Porsche 911 porque le daba "vergüenza ir con él"

Marc Márquez, flamante campeón del mundo de MotoGP, no tiene una gran afición por los deportivos, tanto que acabó vendiendo su Porsche 911 sin prácticamente usarlo.
Este fin de semana Marc Márquez acaba de convertirse en campeón del mundo por novena vez en su carrera, pero hoy no vamos a hablar de sus logros subido a una moto sino de su relación con los vehículos de cuatro ruedas. Aunque tenga un Audi RS6 con el que se mueve por Madrid, el piloto de Cervera no es un gran apasionado de los coches y no tiene problema en confesarlo. El '93' llegó a contar cómo acabó vendiendo su Porsche 911 Turbo S por vergüenza sin apenas llegar a usarlo.
Esto último es una buena evidencia de que Marc Márquez no es un loco por los coches, pues de serlo no tendría este problema con un deportivo como el de la marca de Stuttgart. La mayoría de deportistas de élite tienen una gran afición por los coches de alta gama, pero parece que Marc prefiere centrarse en su trabajo y los vehículos en los que más dinero gasta tienen que ver con su trabajo, pues son furgonetas y motos para entrenar cuando no está compitiendo.
Marc Márquez y su relación con las cuatro ruedas
El piloto de Cervera es el hombre del momento, pues este fin de semana en Japón se ha coronado como campeón del mundo por novena vez en su carrera. En su primer año con Ducati ha conseguido recuperar el trono y ha completado su campeonato más especial tras el calvario que sufrió con las lesiones. En el mundo del deporte, las personas con tanto éxito como el piloto español suelen gastar mucho dinero en deportivos, pero este no es su caso.

En una entrevista aseguró que el haber ganado mucho dinero en su trayectoria no le ha cambiado. "Puedes tener mucho dinero, pero soy realista de lo que es. Que el dinero no te cambie el estilo de vida, que esto pasa mucho", reflexionaba el de Cervera en el programa llamado 'El Podcast de final de mes'. Estas palabras ya nos pueden dar una imagen clara de que tipo de persona es Marc. Tras esto le preguntaron por su garaje, y no es de esos donde abundan los mejores coches.
"¿Los coches? Sin más", respondió el nueve veces campeón del mundo. Lleva una vida dedicada al mundo del motor desde que es pequeño, pero al de las dos ruedas. Pues parece que los coches no son su principal pasión ni mucho menos. Aunque esto no quita que a lo largo de su vida haya tenido en sus manos grandes modelos de distintas marcas, aunque no muchos.
Los coches que ha tenido Marc Márquez
Aunque no sea su máxima prioridad, el de Cervera ha tenido en su garaje algunos coches con los que muchos soñamos poder conducir algún día. "En toda mi vida me he comprado dos coches. El primero no lo voy a decir, porque ahora estoy con Audi. Bueno sí, lo voy a decir, me da igual. Me compré un Porsche 911 Turbo S". No está para nada mal. Pues es la versión más potente de la historia de uno de los modelos más icónicos que tiene Porsche en su catálogo.

Este es una auténtica locura de deportivo, pero la historia no acabó como podíamos esperar. Con un coche así lo más normal es hacerle bastantes kilómetros y estar orgulloso del coche que tienes en tus manos. Esto no fue lo que ocurrió en el caso de Marc: "Con 4.000 kilómetros lo vendí. No lo usé. Me daba vergüenza ir con ese coche. Era muy bonito, muy bien. Me gustaba". No tuvo problema en hacer esta confesión a pesar de ser seguramente una de las únicas personas que ha vendido este deportivo por ese motivo.
Su unión con Ducati en el Mundial de MotoGP le hizo acercarse a Audi, y unieron sus caminos en forma de patrocinio. De la marca alemana llegaría su siguiente coche, tras vender el Porsche: "Luego lo vendí y en ese momento me compré un Audi RS 6. Mira lo vendí ayer". Tras el episodio con el deportivo, probó suerte con el Audi RS6 Avant Performance, un modelo valorado en 173.650 euros, que es la versión más potente y exclusiva que tiene la firma germana de su A6 en versión familiar.
Esto demuestra que no ha tenido malos coches en su poder el bueno de Marc, pero parece que no centra su vida en los vehículos de cuatro ruedas. En esta charla desveló en qué se gasta de verdad el dinero sin problema alguno: "Lo que sí que me gasto dinero es en furgonetas de entreno y motos de entreno. En esto full, lo que haga falta. Es mi trabajo". Es una persona muy centrada en conseguir la brillantez en su trabajo y para ello no tiene problema de gastar dinero en seguir mejorando.
Ya tendrá tiempo para centrarse más en los coches y en poder llenar su garaje de los mejores modelos cuando se retire. De momento su principal gasto va dedicado en vehículos que le ayuden a ser cada día mejor piloto. Mal no le esta yendo, pues este fin de semana volvió a convertirse en campeón del mundo por novena vez en su carrera, la séptima en MotoGP.
