Prueba Audi RS 6 Performance: porque la familia siempre es lo primero

Con sus 630 CV, el RS 6 Avant no es apto para todas las familias, aunque si lo tuyo es viajar rápido, cómodo y con espacio, puede ser el modelo definitivo. Cuesta 179.000 euros
Es un nombre mítico donde los haya: Audi RS 6 Avant. Eso supone tener a tu disposición una musculatura que va a hacerte sentir muchas mariposas en el estómago, a ti y a cada uno de los miembros de tu familia.
Más todavía si se trata de la versión Performance, que supone 630 CV y 850 Nm de par, y unas prestaciones de auténtico deportivo (el sprint de 0 a 100 km/h lo resuelve en solo en 3,4 Segundos). Y es que este Audi (solo está disponible con esta carrocería Avant) cuenta bajo el capó con un motor V8 de gasolina de 4,0 litros de cilindrada y dos turbos enormes. Poca broma...

Las sensaciones que te regala cuando hundes el pie derecho son brutales: se siente toda la intensidad del empuje del motor, pero, a la vez, el control que exhibe es tremendo.
VÍDEO: Audi RS 6 Avant a fondo: una experiencia definitiva
La culpa de ello la tiene un chasis muy bien diseñado que se alía con la electrónica para depositar en el asfalto toda esa fuerza con absoluta eficacia. Claro, te imaginarás que el consumo de este Audi RS 6 Avant es alto.

Estás en lo cierto y si llevas una conducción alegre no vas a bajar de los 13 litros a los 100 km, aunque si decides bajar el ritmo, la tecnología se aliará contigo, con una función en la que el motor desactiva la mitad de los cilindros (los números 2, 3, 5 y 8 para ser más exactos).
Esto solo pasa en marchas largas y, además, de interrumpir la inyección y el encendido, deja cerradas las válvulas de admisión y escape de esos cuatro cilindros. Más cosas: la dirección de este Audi RS 6 Avant tiene un tacto duro y firme que me gusta, con un peso perfecto que te invita a elevar el ritmo (la información que llega a tus manos es mucho mayor que en el resto de la gama).

La caja de cambios es Tiptronic, de 8 velocidades (convertidor de par) y ha sido optimizada en esta versión Performance para que realice los cambios más rápido. En la práctica no tiene defectos, aunque las levas podían ser más grandes y tener un tacto un poco más deportivo.
Pero claro, ¡es que estamos hablando de un familiar! Y aquí es cuando relajo el ritmo para empezar a hablar de un interior soberbiamente acabado (no es noticia, aunque la disposición de los mandos y las pantallas ya lleva demasiado tiempo y pide a gritos un rediseño).

Los asientos de este Audi RS 6 Avant Perfomance ofrecen un equilibrio perfecto entre confort y deportividad, con un contorno lateral que sujeta muy bien la espalda.
Detrás, tienes la misma sensación de calidad en las plazas exteriores, con unas costuras en rojo y las siglas RS en el respaldo que te deja muy a las claras la versión en la que vas sentado.

Peor es la zona central, con un túnel de transmisión demasiado grande que resta confort (justo delante se sitúan las salidas de aire del climatizador de cuatro zonas).
¿Y en cuanto a maletero? Apunta los 565 litros en configuración de cinco plazas, que se convierten en 1.680 si abates los respaldos traseros (las formas son muy regulares y aprovechables). Y es que este familiar cumple en todos los sentidos, aunque solo es apto para las familias con las ideas claras: su potencia impone y mucho.
¿Y el precio de este Audi RS 6 Avant Performance? No te esperes ninguna ganga: 179.000 euros, que parecen muchos (lo son) pero a cambio te llevas un coche que te vale para todo.
Valoración
Nota 9
Este RS 6 te deja en 'shock' por sus prestaciones y la exultante forma que tiene de acelerar con sus 630 CV. Pero es que, además, tiene un soberbio interior y una calidad que lo hacen único como familiar. También por su espacio y polivalencia... Es el familiar definitivo.
Lo mejor
Comportamiento deportivo y cómodo a la vez, espacio interior, tecnología de conducción, maletero
Lo peor
Su interor requiere una actualización, precio elevado
