Jim Farley, CEO de Ford, se sube con Max Verstappen a un Ford Mustang Dark Horse: “Fue una experiencia única”

Verstappen tiene de copiloto al CEO de Ford
Verstappen tiene de copiloto al CEO de FordAP

El piloto de Fórmula 1 el directivo de la firma del óvalo llevan al límite el mítico deportivo que supera los 800 CV. 

Max Verstappen protagoniza una vuelta muy especial en el Gran Premio de Gran Bretaña. Y no hablamos ni de la prueba de Lego ni de la carrera de Fórmula 1 como tal. Sino que el neerlandés se ha subido en un modelo icónico de Ford, ni más ni menos que con el CEO de la firma del óvalo, Jim Farley.

La firma estadounidense se unió a Red Bull para esta temporada y Max Verstappen es el máximo representante de la firma austriaca. Por lo tanto, no podía haber mejor unión que la del cuatro veces campeón del mundo con el CEO de la marca americana del sector del automóvil. Ambos se han juntado para dar una vuelta rápida al circuito de Silverstone con el Mustang Dark Horse, con el neerlandés al volante exprimiendo este deportivo al máximo.

Max Verstappen y Jim Farley en Silverstone

El nivel de Max Verstappen a los mandos de un monoplaza de Fórmula 1 es indudable. Pues le avalan sus cuatro títulos mundiales, pero también es tremendamente habilidoso al volante de otro tipo de coches. Lo vimos recientemente con su participación en las 24 horas de Nürburgring y ahora se vuelve a subir en un coche diferente a su Red Bull y lo ha llevado al máximo.

Comparativa del Ford Mustang Dark Horse vs. BMW M4 Coupé. Curva.
Max Verstappen pone a prueba un Mustang Dark Horse

La colaboración de la firma de bebidas energéticas con la marca del óvalo le permite al piloto neerlandés probar modelos de esta marca constantemente. En esta ocasión lo ha hecho en Silverstone antes de luchar por los puntos en el Gran Premio de Gran Bretaña. Además, lo ha hecho con un copiloto muy especial como es Jim Farley, el CEO de Ford. El directivo americano no tuvo miedo y se subió al Mustang Dark Horse con Verstappen como piloto.

Este modelo es la séptima generación de un coche icónico de la marca estadounidense que está hecho por y para sacar su máximo rendimiento en circuito. Esta versión en concreto cuenta con un motor V8 muy potente que está enfocado en su uso para competir, por lo que no podían haber elegido mejor modelo para dejar en manos de Max Verstappen. Además, es la opción más potente, pues ha utilizado el Supercharged.

El rendimiento no es su único punto fuerte, pues también destaca por la tecnología que incorpora en su interior y por el diseño renovado que presentó cuando salió al mercado respecto a las versiones que lo preceden, pero hoy nos vamos a centrar en lo que es capaz de hacer este coche cuando se pone en marcha.

Verstappen al volante de un Ford Mustang especial

Tal y como adelantábamos, este deportivo de Ford cuenta con una unidad de potencia de gasolina V8 de 5.2 litros. Este genera una potencia en su versión normal de 453 CV, pero el ascenso es realmente notable en su versión Supercharged, ya que pasa a tener 806 CV. Este coche que ha probado Verstappen puede pasar de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos y tiene una velocidad máxima de 250 km/h.

Comparado con la velocidad por la que pasa por estas curvas con su monoplaza de Fórmula 1, esto era un paseo para el tricampeón, que nada más subirse al coche, lo primero que hizo fue quitar el control de tracción del Mustang. Jim Farley estaba preparado para vivir lo que él mismo calificó después de la siguiente manera: “Una experiencia única con Max”.

El piloto neerlandés le enseñó al mandamás de Ford cómo es un trazado tan icónico como el de Silverstone. “Honestamente, este es uno de los mejores circuitos. Está muy bien con todas las curvas de máxima velocidad. Y también la pista es muy ancha”, explicó el piloto de Red Bull mientras Farley asentía impresionado por este circuito y veía cómo el tres veces campeón iba al máximo con el Ford Mustang Dark Horse.

Durante el tiempo que duró esta vuelta rápida, también tuvieron tiempo para comentar las prestaciones de este deportivo tan icónico dentro de la marca del óvalo. “Es un motor muy bueno el de este coche”, comentaba Jim Farley. A lo que Max le respondía lo siguiente: “Sí, acelera muy bien”. Al terminar esta prueba, el CEO y Max se dieron las gracias mutuamente por este gran rato a máxima velocidad por un trazado icónico como el británico con un coche legendario. Jim aseguró que nunca olvidaría este momento, que fue realmente divertido.

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Javier Pazos

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España

NOTA9

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Su carrera comenzó en 1964 como pony car, luego fue un verdadero caballo salvaje. Y el Ford Mustang Mach 1 es el auténtico semental que ya hemos probado