Adolfo Rutgerson Fackelmann, inventor, consigue que su coche diésel funcione con un 90% de GNC

Un ingeniero argentino ha dado con la clave para contaminar menos mientras conduce su Ford Ranger con motor diésel.
El inventor cordobés Adolfo Rutgerson Fackelmann, socio fundador de Proyecto Diésel Gas, ha logrado una hazaña técnica y ecológica al conseguir que su vehículo, una camioneta Ford Ranger con motor diésel, opere utilizando hasta un 90% de Gas Natural Comprimido (GNC).
Esta innovación promete un ahorro significativo de combustible y una reducción sustancial de emisiones contaminantes, posicionando a Argentina a la vanguardia de una transición energética pragmática para el transporte. El inventor se embarcó en un viaje de más de 3.000 kilómetros a Brasil para demostrar la viabilidad y fiabilidad de su invento.
Para validar el sistema ante la mirada pública y de posibles inversores, Rutgerson Fackelmann puso a prueba su camioneta adaptada en una travesía épica: un viaje desde Córdoba hasta Río de Janeiro, Brasil.

Antes de partir, el inventor se encargó de certificar la carga inicial de diésel con una escribana y sellar el tanque, asegurando así la transparencia de su demostración. El recorrido de aproximadamente 3.000 kilómetros documentará rigurosamente cada carga de GNC, demostrando cómo su tecnología permite la sustitución masiva del costoso y contaminante diésel por el gas natural, más limpio y abundante en el país.
El Proyecto Diésel Gas, que pasó por múltiples versiones y pruebas de desarrollo, se enfoca en resolver un problema técnico complejo. Originalmente, la meta era reemplazar el 100% del diésel, lo que requería modificar el motor para introducir un sistema de encendido por chispa.
Sin embargo, el equipo se decantó por un enfoque dual, que utiliza una pequeña cantidad de diésel como "piloto" para iniciar la combustión, logrando así mantener la eficiencia y la potencia del motor original.
La clave del invento de Rutgerson Fackelmann radica en su capacidad para inyectar GNC de manera muy eficiente y controlada en el motor diésel, sin necesidad de realizar modificaciones estructurales internas. Esto es crucial, ya que permite la reconversión de flotas y vehículos existentes a un costo y tiempo mucho menores que reemplazar los activos.
El sistema funciona con un esquema de doble combustible (Dual Fuel), donde el gas (GNC o incluso biometano) se convierte en la fuente principal de energía, y el diésel actúa solo como un iniciador de la combustión.
Según el creador, este sistema no solo sustituye más del 90% del diésel, sino que también conserva la potencia, la eficiencia y la confiabilidad del motor, algo esencial para vehículos de carga y transporte de pasajeros.

De hecho, la invención tiene implicaciones profundas tanto en la economía como en el medio ambiente.
Desde una perspectiva económica, la posibilidad de sustituir el diésel, que a menudo se importa o tiene un costo elevado, por GNC, que es abundante en la matriz energética argentina, representa un ahorro de costos operativos significativo para transportistas, flotas de ómnibus, y maquinaria agrícola o minera.
Este ahorro podría amortizar el costo de la instalación del equipo en tan solo unos pocos meses.
Ambientalmente, el impacto es igualmente relevante. El uso de gas natural en lugar de diésel resulta en una notable reducción de emisiones de partículas y gases de efecto invernadero.
Rutgerson Fackelmann sostiene que, al enfocarse en la reconversión de los vehículos que ya circulan, su sistema tiene el potencial de lograr un impacto masivo e inmediato en la matriz energética del transporte, algo que las flotas de vehículos nuevos a gas tardarían mucho más tiempo en conseguir.
Adolfo Rutgerson Fackelmann, quien además de inventor es contador, ha diseñado un modelo de implementación comercial para su tecnología. El plan estratégico contempla instalar los equipos a un costo accesible, con un modelo de negocio que incluso podría basarse en cobrar un porcentaje del ahorro mensual que el sistema genera al usuario. Esto reduce la barrera de entrada para la adopción masiva.
El Proyecto Diésel Gas no solo se aplica a camionetas como la Ford Ranger utilizada en el desafío, sino que está diseñado para ser universal en vehículos con motor diésel: desde pick-ups y ómnibus (urbanos e interurbanos) hasta camiones de gran porte y maquinaria pesada.
De esta manera, Rutgerson Fackelmann espera que el éxito de su viaje a Brasil y la documentación transparente del rendimiento del sistema abran las puertas a la industrialización y comercialización masiva de su invento, consolidando el rol de Argentina como un líder en soluciones de transición energética realistas y de alto impacto global.


