Adiós al cambio en las Etiquetas de la DGT: el PP tumba la propuesta del Gobierno y las restricciones a los coches C y Cero no se endurecen

Etiqueta ECO.
Etiqueta ECO.

El Congreso aprueba suprimir la disposición adicional de la Ley de Movilidad Sostenible para modificar el sistema de pegatinas medioambientales de la Dirección General de Tráfico. Muchos coches respiran.

Hace tiempo que se hablaba de la posibilidad de modificar el etiquetado de la DGT que clasifican los automóviles en función de la tecnología que equipan para reducir las emisiones. Pero esta opción de cambiar las Etiquetas DGT se ha esfumado porque el Partido Popular ha tumbado la propuesta del Gobierno incluida en la Ley de Movilidad Sostenible, por lo que continuará el sistema actual, al menos por ahora.

El texto incluía una disposición adicional que prevería un estudio durante los próximos 12 meses a partir de su entrada en vigor para revisar y actualizar los distintivos medioambientales, algo que exigen varias organizaciones desde hace tiempo.

La ley, impulsada por el Gobierno, se aprobó en el Congreso de los Diputados el pasado 8 de octubre, iniciando así su tramitación, que debía continuar en el Senado y después volver a la Cámara baja.

Pero en la Cámara alta se topó con la oposición, que introdujo algunas enmiendas, entre ellas, la presentada por el PP, que suprime la posibilidad de realizar ese estudio. De vuelta al Congreso, el pleno ha aprobado eliminar la disposición adicional con 179 votos a favor y 171 en contra, echando para atrás la posibilidad de actualizar las actuales etiquetas de la DGT.

Asimismo, el Congreso ha votado a favor a favor de otras enmiendas como las indemnizaciones por retrasos de 15 y 30 minutos en los servicios de alta velocidad y larga distancia de Renfe, o congelar las tasas aeroportuarias que Aena aplica a las aerolíneas entre 2027 y 2031.

Evitar más confusión entre los compradores

El Partido Popular ha justificado su enmienda a la disposición adicional de la Ley de Movilidad Sostenible en que un cambio en las etiquetas medioambientales de los coches generaría más confusión de la que ya hay a la hora de comprar un vehículo, lo que complicaría aún más la elección.

Al mismo tiempo, fuentes del partido explican a El Economista que esta modificación afectaría a la industria y el mercado automovilístico en un momento delicado para el sector, según señalan fuentes del partido.

El mercado del automóvil español ha cambiado radicalmente en los últimos diez años. El hueco que antes ocupaban los coches diésel ahora es para los híbridos, mientras aquellos apenas representan hoy el 5,5% de las ventas. Casi el 66% de las matriculaciones son vehículos de energías alternativas.

Últimamente han ganado mucha presencia en el mercado los coches híbridos enchufables, hasta convertirse en la tercera motorización más vendida, según datos de la patronal de fabricantes ANFAC, con un total de 99.299 unidades hasta octubre, un 109% más en términos interanuales.

Precisamente, los PHEV son los responsables de impulsar las ventas de turismos electrificados en España, cuya cuota de mercado alcanza el 18%.

Estos coches tienen varias ventajas: la primera, que pueden circular en modo eléctrico más de 40 kilómetros, normalmente entre 40 y 60 kilómetros. pero cada vez hay más modelos que superan el umbral de los 90 y los 100 kilómetros.

Por otro lado, esto les permite obtener la etiqueta CERO de la DGT y, por tanto, aparcar libremente en las zonas del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER), entrar y estacionar en las Zonas de Bajas Emisiones y no pagar impuesto de matriculación, entre otros privilegios.

Además, si homologan más de 90 kilómetros de autonomía eléctrica, se pueden acoger a las ayudas del Plan MOVES III de hasta 7.000 euros, como los eléctricos puros (siempre que haya fondos).

Cambiar las etiquetas medioambientales: un reclamo que viene de lejos

Varias organizaciones exigen desde hace tiempo un cambio en la clasificación medioambiental de las etiquetas. Ecodes, T&E o Greenpeace señalan que la pegatina ECO de los híbridos y la CERO de los híbridos enchufables están desactualizadas: "La etiqueta CERO acredita vehículos que contaminan y no son de cero emisiones, y la etiqueta ECO es un cajón de sastre de emisiones dispar y engañoso para los consumidores".

Si se tuvieran en cuenta las emisiones de CO2 reales, sólo los eléctricos puros podrían llevar la pegatina CERO, además de los PHEV con más de 90 kilómetros de autonomía eléctrica y los de pila de combustible de hidrógeno.

En cambio, perderían ese distintivo los híbridos enchufables por debajo de ese umbral de autonomía, pasando a ser ECO. Las organizaciones ecologistas argumentan que no hay garantías de que los propietarios de vehículos PHEV estén recargando la batería y circulando sin emisiones por las ZBE.

Por otro lado, los coches con hibridación ligera que actualmente llevan la etiqueta ECO deberían incorporar un sistema eléctrico de baja tensión para dicho distintivo. Igualmente, los automóviles de gas deberían perder esa pegatina, a juicio de las asociaciones.

¿Qué hay detrás del interés por cambiar los requisitos de las pegatinas DGT?

Etiqueta CERO de la DGT.
Etiqueta CERO de la DGT.

Como siempre, hay que quitar los árboles que impiden ver el bosque. Es decir, hay que mirar más allá de lo que nos cuentan, porque detrás de este interés por cambiar los requisitos de las etiquetas hay algo más.

Efectivamente, el etiquetado de la DGT es injusto, porque no mide las emisiones de los coches y castiga a algunos que contaminan realmente poco y beneficia a otros que contaminan más.

Por ejemplo, ahora mismo no se puede circular por Madrid con un Seat 600 si no está matriculado como histórico o un Opel Corsa de los 90, pero sí se puede con un Land Rover Defender OCTA equipado con un motor V8 de 635 CV e hibridación ligera de 48 voltios, que cuesta 210.050 euros.

Por mucha hibridación ligera que tenga, ese Defender consume y contamina mucho más que el 600, pero tiene etiqueta ECO por incluir la tecnología microhíbrida. Así que tiene el semáforo de las ZBE en verde.

Con los híbridos enchufables ocurre algo parecido: tienen una batería que les permite circular en modo eléctrico durante varias decenas de kilómetros, pero, cuando lo hacen con el motor de combustión, contaminan mucho más de los que declaran.

Sin embargo, cuando las organizaciones ecologistas afirman que no hay garantías de que los propietarios de estos vehículos estén recargando la batería y circulando sin emisiones por las ZBE, el mismo razonamiento se podrá aplicar a los PHEV que homologan más de 90 kilómetros de autonomía.

A por los híbridos enchufables

¿Por qué hay un interés en eliminar la etiqueta CERO a los PHEV? Pues porque quienes han promovido (y lo siguen haciendo) el coche eléctrico han visto que las ventas no son las esperadas y los consumidores han optado por el híbrido enchufable que, además, representa una transición entre el vehículo tradicional y el eléctrico.

Muchos conductores quieren acceder a la movilidad eléctrica, pero antes de dar el salto a la electrificación total, prueban con un híbrido enchufable, lo cual tiene todo el sentido del mundo.

Porque estos vehículos se pueden usar a diario prácticamente como un eléctrico puro (siempre que se recargue la batería) y luego tienen el motor de combustión para trayectos largos, evitando problemas de autonomía.

A esto hay que añadir la hegemonía de China en la tecnología híbrida enchufable, que se libra de los aranceles más elevados que impuso el año pasado la Unión Europea a los vehículos eléctricos chinos.

Los híbridos enchufables, especialmente, los chinos son cada vez mejores tecnológicamente hablando y a un precio competitivo. Esto hace que aumenten las ventas, mientras que las matriculaciones de eléctricos también crecen, pero a un ritmo mucho menor.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España