Giro de 180º en las políticas del Gobierno: algunos coches híbridos, microhíbridos y de gas podrían perder las etiquetas ECO y CERO

El Gobierno estudia revisar los requisitos para obtener las etiquetas ECO y CERO de la DGT, por lo que algunos coches podrían perder el preciado distintivo.
Hace tiempo que se escuchan rumores sobre la posibilidad de que el Gobierno modifique los requisitos para las etiquetas ECO y CERO de la DGT. A medida que pasa el tiempo, esa posibilidad está cada vez más cerca de ser real y algunos coches híbridos, microhíbridos y de gas podrían perder las preciadas pegatinas medioambientales.
El Gobierno estudia retirar las etiquetas ECO y CERO a algunos vehículos que la tienen y se benefician de sus ventajas, como rebajas fiscales y acceder libremente a las zonas de bajas emisiones (ZBE). Es decir, aquellos coches que cuentan con algún tipo de hibridación y los que funcionan con GLP.
Para ello, realizará un estudio con el fin de revisar los requisitos de los distintivos, para que se tengan en cuenta la evolución tecnológica de los últimos años y las emisiones reales de dióxido de carbono (CO2) como criterio adicional, y no sólo la eficiencia energética que se le atribuía a cada tecnología hace una década.
La revisión de esos criterios se debe a una enmienda que han presentado los grupos parlamentarios de Sumar, ERC, Bildu y BNG, incluida en la Ley de Movilidad Sostenible, y a la que ha tenido acceso Europa Press.
Esta enmienda busca "solventar las deficiencias detectadas en materia de contaminantes" e incluir las emisiones de CO2 como criterio adicional, y se hará efectiva cuando finalice la tramitación parlamentaria de la ley.
El Gobierno estudia modificar los requisitos para las etiquetas ECO y CERO

El estudio se realizará en el marco de un grupo de trabajo interministerial, formado por el Ministerio del Interior, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, el Ministerio de Industria y Turismo, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
Posteriormente, se incluirá una consulta a las comunidades autónomas. La revisión es de obligado cumplimiento en el plazo de 12 meses.
Lo que sí deben tener en cuenta quienes ya tienen un coche con una de estas dos etiquetas es que el nuevo sistema que resulte de la modificación no tendrá carácter retroactivo, por lo que sólo se aplicará a los vehículos nuevos.
La modificación de los requisitos responde a una reivindicación histórica, tanto de organizaciones ecologistas, como Greenpace, como de otras organizaciones automovilísticas por considerarlos injustos.

De hecho, algunas de esas organizaciones ecologistas se refieren a las pegatinas de la DGT como “ECO tongo” y una manera de colar tecnologías contaminantes disfrazadas de “verdes”.
Esto se ve claramente en los llamados coches híbridos ligeros o microhíbridos, que tienen un motor de combustión, pero cuentan con una pequeña máquina eléctrica de 12 o 48 voltios que simplemente ofrece un pequeño apoyo eléctrico para reducir el consumo unas décimas. Pero son coches de gasolina o diésel y tienen etiqueta ECO.
Algo parecido ocurre con los coches híbridos enchufables, que tienen etiqueta CERO si superan los 40 kilómetros de autonomía eléctrica (es decir, la mayoría), pero hay conductores que nunca recargan la batería y, por tanto, circulan siempre con el motor de combustión. Compran estos vehículos simplemente por beneficiarse de la pegatina.
Los fabricantes rechazan la medida
La decisión del Gobierno ha encontrado el rechazo de los fabricantes de automóviles que, a través de la patronal ANFAC, se oponen a la revisión de los requisitos para las etiquetas ECO y CERO por el grave perjuicio económico que puede provocarles.
Actualmente, el 42,2% de los coches nuevos que se venden en España pertenece al grupo de los híbridos no enchufables y microhíbridos (Mild Hybrid), por tanto, les corresponde la etiqueta ECO.
A esto hay que sumar el 8,7% de los coches híbridos enchufables con etiqueta CERO y el 5,1% de los GLP, que también tienen la pegatina ECO. Es decir, la mayoría de los vehículos que compran los españoles son de este tipo y, de cambiar la manera de obtener la pegatina, podría afectar a las ventas.
