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Comparativa

Comparativa: Volkswagen Polo GTI vs Peugeot 208 GTi

Volkswagen Polo GTI vs Peugeot 208 GTi

Dos coches pequeños que se hacen grandes en circuito.

En la prensa especializada tenemos claro que el nuevo Volkswagen Polo GTI es un duro competidor para el Peugeot 208 GTi, hoy por hoy, la referencia entre los deportivos pequeños que ofrecen sensaciones puras al volante. Los hemos metido en Sachsenring para comprobar cómo se desenvuelve el recién llegado frente a la bestia francesa. Comparativa: Volkswagen Polo GTI vs Peugeot 208 GTi. 

En Volkswagen tenían claro que el nuevo Polo GTI debía hacerlo todo mejor que el modelo anterior, y eso incluye una conducción más divertida y eficaz. Gracias a que va sobre la plataforma modular MQB, la sexta generación del Polo monta el dos litros turbo del Volkswagen Golf GTI bajo el capó. El cuatro cilindros, eso sí, está "capado" de los 230 CV originales a 200, y va acoplado a una caja de seis velocidades con doble embrague. 

Para el chasis, en Volkswagen han desarrollado componentes específicos, enfocados al dinamismo. Opcionalmente, puedes instalar un chasis adaptativo con una rebaja de la altura del conjunto de 15 milímetros, y gomas Michelin de 18 pulgadas. Para más tracción en el eje delantero, estrena un sistema XDS electrónico que simula el efecto de un diferencial con bloqueo. 

El tren delantero del Peugeot no se anda con rodeos y lleva directamente un bloqueo mecánico. Al menos, en la edición especial "by Peugeot Sport". En comparación con el modelo base, el departamento de competición de Peugeot ha cedido unos frenos deportivos Brembo, amortiguadores específicos y una rebaja de la carrocería de 10 milímetros. 

Las vías del 208 GTI se han ensanchado en 16 milímetros delante y 26 detrás, y tanto el ESP como el ABS han sido calibrados para una respuesta más deportiva. Monta, además, unos Michelin Pilot Super Sport

¿Y la estética? 

El Polo deja claro lo que lleva dentro. Lleva un faldón delantero más grande y en la parrilla, las bandas en rojo. Detrás destacan un gran difusor, espoiler de techo y doble salida de escape, y dentro encontramos el típico tapizado a cuadros que distingue a los modelos GTI de la casa. El volante, está achatado por abajo. 

Volkswagen Polo GTI vs Peugeot 208 GTi

En lugar de instrumentación analógica, equipa ahora un cockpit digital opcional, y un sistema multimedia a la última. Todo, como acostumbra Volkswagen, con un manejo rápido e intuitivo. No se puede decir lo mismo del Peugeot: tal vez su conocido volante pequeño sea una ventaja para el circuito, pero en el día a día se llega a hacer incómodo. Y una persona que mida más de 1,75 metros, tendrá dificultades para ver la instrumentación.

El manejo del navegador y la radio es bastante confuso, y requiere adaptarse. pero por fuera, el francés puntúa alto con su carrocería negra mate en el frontal y rojo intenso en la sección trasera. Si quieres sensaciones fuertes, te las da ya desde antes de subirte al coche. 

¡Arrancamos!

Pongo el Volkswagen Polo en modo Sport, el cambio en posición S, y piso el acelerador a fondo. La aguja sube a 3.000 vueltas en un suspiro, en la pantalla aparece la leyenda "Launch Control", salgo disparado hacia delante. La electrónica actúa con eficacia, y el Polo se pone a 100 km/h en solo 6,3 segundos, cuatro décimas antes que su rival. 

Pero mejor aún es el sonido: así de ardiente y furioso es como debe sonar un GTI. Pero la diversión se acaba a las 5.000 vueltas, donde la fuerza se desvanece y me obliga a insertar manualmente una marcha más. 

VÍDEO: ¡Un polo GTI dándolo todo en circuito!

La respuesta del Peugeot es diferente. Su 1,6 litros turbo estira sin problemas hasta las 6.000 revoluciones en cada marcha. El empuje de este "pequeño" motor es realmente impetuoso, y a 200 km/h ya ha adelantado al alemán y le saca casi dos segundos. 

¿Sonido? El motor no necesita virguerías en el escape para hacer que te hierva la sangre: su capacidad para estirar hasta los más alto de vuelta es más que suficiente. ¿Frenos? Aquí el Polo está en su elemento. La combinación del excelente grip de sus Michelin Pilot Sport 4 y el perfecto ajuste del ABS logran que solo requiera 32,6 metros para detenerse desde 100 km/h. Normalmente, eso solo lo logran deportivos de la talla del Porsche 911

El 208 frena tres metros después, una cifra correcta, más acorde con esta categoría. Nos dirigimos hacia Sachsenring por una autovía alemana sin límite de velocidad. El Polo es un coche veloz, rebasa los 200 km/h con total facilidad. El 208 está limitado electrónicamente a 230 km/h, el Polo sigue hasta que el velocímetros marca 250. 

Me ha sorprendido la diferencia en confort de los dos pequeños. El Peugeot es un tipo duro, y así trata a sus ocupantes. El chasis es seco, no se lleva bien con las irregularidades y, a velocidad máxima, es mejor asegurarse de que el asfalto estará plano. Y olvídate de escuchar la radio o hablar con el vecino: el aislamiento es bastante magro, y el ruido del motor y el viento entra con insolencia en el habitáculo. 

En el Polo, con la amortiguación adaptativa, puedes recorrer más de 400 kilómetros sin que tu espalda ni lo note. Pero es que incluso en modo Sport filtra los baches con una eficacia asombrosa. 

¡Al circuito!

Volkswagen Polo GTI vs Peugeot 208 GTi

El Polo también me sorprende en Sachsenring: nunca este modelo había sido tan directo y preciso en los giros. El chasis tiene un balance perfecto, las ruedas Michelin dan mucho grip y destierran el temido subviraje. En la curva Omega noto cómo la zaga sigue tenaz el giro del eje delantero. 

Y a la salida de la curva... Desaparece la sonrisa de mi cara. El comportamiento del DSG es patoso, reduce en el 'kick-down' y vuelve a subir inmediatamente, y el modo manual no me da mucho margen. Y el bloqueo electrónico no tiene un comportamiento muy consecuente.

Con todo: su dirección, rápida y directa, y sus excelentes frenos, con mucho mordiente, garantizan que la diversión al volante sea muy elevada. Los 1:44,60 minutos de su vuelta más rápida son un resultado excelente.

Pero aún me queda mucha diversión por delante: ahí me espera el Peugeot 208 GTI. Los frenos Brembo son muy dosificables y me permiten apurar mucho antes de cada curva. Los Michelin Super Sport se pegan un poco más al asfalto que los del Polo, el eje delantero no se desmanda en ningún momento y el bloqueo reparte la fuerza de forma homogénea entre las dos ruedas anteriores. 

VÍDEO: ¡Alucina con esta vuelta rápida del Peugeot 208 GTi!

La zaga es más traviesa: en todas las curvas, sean rápidas o lentas, se eleva la rueda interior. Al levantar el pie del acelerador y con un leve movimiento de volante, el francés se coloca una y otra vez en el ángulo ideal. En Omega es más rápido que el Polo, y a la salida de cada giro, responde con más contundencia al acelerador, y siento el patadón deseado que al Polo se le resiste con su DSG. 

El mejor tiempo por vuelta de este 208 ha sido 1:41,17 minutos. No solo es claramente más veloz en circuito que el Polo, sino que iguala la marca del Peugeot 308 GTi de 270 CV. Queda claro: en circuito, el pequeño francés sigue siendo el rey de su categoría. 

¿Quieres conocer toda la gama del nuevo Volkswagen Polo? Aquí la tienes. 

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