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Comparativa: Alfa Romeo Stelvio contra Audi Q5

Comparativa Alfa Romeo Stelvio contra Audi Q5
Alfredo Rueda

Deportividad y pasión o tecnología y razón. Porque si buscas un SUV con el que puedas hacer viajes placenteros y, a la vez, escapadas algo más 'racing'... difícil elección.

¿Pasión o razón? Estos son dos de los SUV más interesantes y deseados del momento y los enfrentamos en una comparativa: Alfa Romeo Stelvio contra Audi Q5. Siempre ha sido así y continúa siéndolo, el diseño de los Alfa Romeo es atractivo para todo el mundo. Aquí no hay objetividad que valga. Y si el principal argumento de venta de un coche es que entre por los ojos, el Audi lo va a tener jod... perdón, difícil, muy difícil. Su diseño, eso sí, es más atemporal, más universal, pero muy continuista y más, mucho más sobrio. Y eso le puede costar más de un cliente.

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Ese diseño tan deportivo del italiano me encanta, así que al comienzo esta comparativa entre el Stelvio y Q5 subiéndome al italiano. Aprieto el botón de encendido. El 2,0 litros despierta con un gruñido contenido, pongo el mando DNA en modo d (de dynamic) y el motor suena bien, aunque muy contenido, sin llegar al rugido que los nostálgicos podrían esperar de un cuatro cilindros de Alfa Romeo. No le pido que aúlle como un Maserati o un Jaguar F-Type, pero para mi gusto suena demasiado civilizado. Y más para un coche que se autodenomina SUV deportivo.

El TFSI del Audi Q5 es mucho más discreto. Susurra y se mantiene silencioso incluso cuando la aguja se acerca a la zona roja del cuentavueltas, sobre las 6.700 rpm. Es un motor muy agradable, perfectamente aislado en la sólida construcción del Audi Q5. Incluso circulando a muy alta velocidad puedes oír los clic de los diferentes mandos e interruptores interiores.

El motor del Alfa Romeo Stelvio empuja mejor

En el mismo momento en que el ruido del viento golpea contra los espejos retrovisores y se hace patente dentro del Alfa Romeo Stelvio, el motor también comienza a adoptar tonalidades más altas de la cuenta porque el turbo trabaja a pleno rendimiento. Me fijo en el cuentavueltas: la zona roja empieza en 5.700 rpm. ¿5.700? ¿Esto es un Alfa? Pues sí. Y gracias a sus 28 CV extra respecto al Audi, hasta 120 km/h le saca al alemán un segundo de ventaja.

Pero lo que me ha gustado de verdad es el empuje que tiene a cualquier régimen la mecánica del Alfa Romeo Stelvio frente al Audi Q5: muy viva, se compenetra a la perfección con el cambio automático de ocho velocidades y a cada pisotón del acelerador mi espalda se pega contra el respaldo. Y, además, quien busque una conducción todavía más deportiva, puede cambiar las marchas con las enormes levas que se sitúan tras el volante.

El Audi no solo es más lento, sino más pesado, aunque en vacío sean solo 25 kilos. Queda claro que el Stelvio ha sabido sacarle muy buen partido a su construcción ligera en aluminio.

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Los asientos deportivos del Q5, con múltiples regulaciones, sí se adaptan a todas las tallas imaginables, que encuentran siempre una buena postura tras el volante. La suspensión neumática adaptativa (2.385 euros extra), en modo confort, le da al coche una respuesta muy suave, algo a lo que Alfa no puede aspirar con sus suspensiones de acero y, por supuesto, menos con la opcional deportiva (524 euros). Pero esto se puede convertir en una ventaja para el italiano: incluso en modo Sport, el Audi sigue arrastrando un tarado algo blando, la dirección no llega a ser todo lo firme y comunicativa que debería y decepcionará a quien busque una dinámica realmente deportiva. Audi debería haber radicalizado un poco más este programa y acercarlo más al comportamiento del soñado RS Q5.

Tampoco pido que llegue a la puntiaguda dirección del Alfa que, con su relación 12:1 es, sin duda, la más directa de su clase. Basta con girar un poco la vista, ¡y ya gira este Alfa! Pero para un SUV con el centro de gravedad elevado y las inercias de su carrocería de tamaño considerable, creo que gira excesivamente rápido. Menos mal que sus 20 pulgadas de rueda (2.107 euros) y su chasis mantienen al coche en su sitio, aunque me ha dado la impresión de que en Alfa han sido demasiado precavidos: el ESP es conservador y entra muy pronto en acción, limitando las capacidades deportivas del Stelvio. No se puede desconectar parcialmente por fases, como en el Audi. Esto no casa con un SUV pretendidamente deportivo, igual que sus frenos: detienen al Stelvio más tarde y, tras 10 pruebas, el tacto se endurece mucho.

Pero aparte de estos detalles, no cabe duda de que el Stelvio de gasolina va a satisfacer a los amantes de la conducción deportiva y de la marca. No tanto para los ahorradores, porque esta variante ha consumido en nuestro test una media de 10,2 litros y si le pisas más de la cuenta en autopista difícilmente bajará de 12,0. El Audi se queda un litro por debajo del italiano en cualquier circunstancia, si bien este modelo es para forofos de la gasolina, porque la variante diésel 2.0, con una potencia similar, consume unos dos litros menos de media.

Así son los habitáculos del Alfa Romeo Stelvio y Audi Q5

Y ya que hemos visto lo que demuestran uno y otro a nivel dinámico, veamos qué ofrecen a nivel práctico. El Alfa, en este sentido y en la parte de atrás, es incluso más espacioso que su rival y tiene una boca de carga más baja, que facilita algo más la introducción de equipaje.

¿Cómo? ¿Un Alfa Romeo práctico para el día a día? Pues sí, aunque con matices. Sus asientos deportivos son algo justos de tamaño y todas las tallas no encajarán del todo bien. Y la línea coupé, unida a sus gruesos pilares C, dificulta la visión hacia atrás en las maniobras, lo que hace que gires instintivamente la mirada a la pantalla de la cámara de visión posterior, por cierto, incluida en el equipamiento de serie.

En cuanto pongo los dedos en el mando giratorio central de control, mis ojos se van a su pantalla central y me doy cuenta de la casi total ausencia de botones físicos. Muy a la moda. Aunque, bien mirado, podrían haber aprovechado para equiparlo también con un buen sistema de reconocimiento de señales de tráfico o un navegador con información de atascos en tiempo real, que en el Audi funcionan, todo hay que decirlo, de forma verdaderamente impecable.

En cuanto a costes se refiere, el precio de partida del Alfa Romeo Stelvio es casi 2.000 euros más caro, pero su equipamiento es de lo más completo y si se iguala con todas las opciones del Audi, al final resulta unos 8.000 euros más barato. Los cuatro años de garantía dan mucha confianza, porque aún no hemos olvidado los problemas de fiabilidad y calidad de Alfa en el pasado. Las revisiones del Audi son, eso sí, cada dos años, mientras que el Stelvio las pide cada 15.000 kilómetros. El Q5, además, se deprecia menos en el mercado de segunda mano.

En definitiva, el alemán se perfila como la opción más lógica entre ambos. Pero queda claro que no encenderá la llama del interior de un conductor del Alfa Romeo cuando presione el botón de encendido ni tampoco, cuando le dé un buen pisotón a su acelerador...

Imagen de perfil de Alfredo Rueda

Periodista apasionado de todo lo que tenga motor: Coches, motos y ahora, también, cacharritos con alas...